La mayoría de fabricantes buscan cierta adaptabilidad o polivalencia en los modelos que fabrican. Un ejemplo claro es el sector de las trail, que poco a poco ha ido reinventándose con modelos claramente orientados al asfalto, dada su versatilidad, facilidad y comodidad de conducción. Algo parecido ocurrió hace ya unos años, cuando a inicios de los 80 se empezó a correr en E.E.U.U. el campeonato SuperBikers. Los pilotos adaptaban sus motos de campo para hacerlas más efectivas en asfalto y competían en trazados mixtos. Poco después, a mediados de los 90, esta competición se estableció como categoría y fue bautizada como Supermoto.
Husqvarna ya participó en el primer campeonato mundial celebrado en 2002, logrando el título con el piloto Eddy Seel al año siguiente. Junto con Gerald Delepine y Adrien Chareye, La marca acumuló seis títulos mundiales entre 2003 y 2009. El campeonato fue suspendido unos años debido a la crisis financiera sufrida a nivel global, y en 2015 se ha retomado de nuevo, siendo otra vez Husqvarna la marca que encabeza todas las clasificaciones.
De toda la experiencia acumulada en la competición nace la nueva Husqvarna FE 701 Supermoto, y llega para poner a disposición del público todo lo aprendido en los circuitos.
Con un motor de 690cm3 y tan sólo 145 kg de peso, sus “sólo” 67cv (a 7500rpm) bastarán para que la 701 acelere sin tocar el asfalto con la rueda delantera incluso al engranar tercera. Con un par motor de 68Nm a 6000rpm, tendremos la mayor tracción y potencia a un régimen de vueltas relativamente bajo que nos permitirá disfrutarla al máximo en todo tipo de trazados.
La filosofía de la marca sueca se ve claramente reflejada en las motos que fabrica. Líneas sencillas, máxima funcionalidad y componentes de máxima calidad. Tanto es así que el cuadro de instrumentación es tan básico como el de una enduro, con la información esencial que necesitamos conocer. Únicamente indica velocidad, distancia recorrida (ofrece además dos parciales) y la hora. Para entrenar o pasar una divertida mañana en el circuito, no echaremos en falta más información.
Con estas credenciales y simplemente habiendo puesto contacto es suficiente para darse cuenta de que, a pesar de estar homologada para circular con ella por la vía pública, es un vehículo desarrollado para disfrutarlo en circuito. Pensamiento que se ve fuertemente apoyado por la presencia de un sistema de frenos Brembo en ambos ejes, formado por dos pinzas radiales monobloque de 4 pistones en el eje delantero y una pinza flotante de dos pistones para el trasero.
Arrancamos el motor e iniciamos la toma de contacto. La posición de conducción propia de este segmento, puede resultar tediosa al principio en la 701. Sus bruscas y agresivas aceleraciones obligarán a sujetarse bien con las piernas al chasis y a un asiento que ofrece total libertad de movimientos. Tanta que acostumbrados a las motos de carretera, será difícil no resbalar hacia atrás en él mientras aceleramos. Sin embargo una vez solventada la falta de entreno resulta una postura muy agradecida.
Las suspensiones otorgan a la “Husky” un paso por curva y estabilidad sobresalientes, facilitando el control total de ambos ejes en cualquier situación, hecho que transmite una gran dosis de confianza. Comportamiento que, por otro lado, no es de extrañar, ya que el tren delantero equipa una horquilla invertida WP, por supuesto regulable, y el eje trasero encomienda la tarea a un monoamortiguador, también WP, con sistema progresivo Pro-lever.
Las sensaciones son tan intensas que la emoción dificulta explicarlas sin más. Es compacta, estrecha, ágil y muy manejable. De reacciones nerviosas y contundentes, pero con cierta permisividad. Las vibraciones que el motor transmite al chasis prácticamente desaparecen al rodar, algo de lo que pocas monocilíndricas pueden presumir, y las frenadas agresivas son una delicia gracias al buen hacer del embrague anti-rebote que integra el conjunto, dicho sea de paso, con accionamiento hidráulico a cargo de Magura, que ofrece muy buen tacto al desembragar. Sorprende que una moto con estas caraterísticas sea compatible con el permiso A2.
Pero lo más llamativo de tanta perfección es que todavía pueda ser mejor. Bajo el asiento, la 701 dispone de un selector de mapa que cambiará completamente el comportamiento de la moto. El modo Standard es el preestablecido para cada vez que la arrancamos, y podemos además optar al mapa “Soft” y al mapa “Advanced” en función de las aptitudes que tengamos.
La ubicación, que a primera vista puede resultar poco práctica, evitará posibles accidentes (o tentaciones) al seleccionar un modo inadecuado durante la marcha para pilotos no experimentados. Además el asiento se extrae con muchísima facilidad y no resultará un inconveniente tenerlo que abrir para cambiar éste parámetro.
Está claro que en Husqvarna han pensado en todo, y la fidelización del cliente no iba a ser menos. Los orgullosos propietarios de la 701 dispondrán de un extenso catálogo de accesorios con piezas de alta calidad en aluminio anodizado como protectores o tapas para depósitos. Las estriberas pueden equipar unos patines que las protejan del desgaste al rozar contra el asfalto en las curvas si así lo deseamos y para modificar y mejorar el comportamiento, se ofrecen diferentes opciones de corona, tija, estabilizador de horquilla e incluso tubos de escape: uno firmado por Akrapovic y otro por Husqvarna Factory Motoracing.
Para aquellos clientes que tengan muy claro que su 701 únicamente rodará en circuito, el abanico de accesorios incluye un kit de desmontaje del caballete lateral, planchas, adhesivos, cubre-manos, puños blandos para carreras en barro e incluso una rampa plegable para facilitar el acceso a la furgoneta o al remolque.
¡Esperamos con ansia el momento de probar la versión enduro!
Las fotografías han sido realizadas por Jairo Lorenzo y DFerentPics para MotoTaller.

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