QJ Motor SRK 800 y SRK 800 RR: Nuevas aspiraciones

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Desarrollar un motor tetracilíndrico propio supone uno de los mayores desafíos para cualquier fabricante de motocicletas y, precisamente por eso, las nuevas QJ Motor SRK 800 y SRK 800 RR representan mucho más que la llegada de dos nuevos modelos al catálogo de la marca china. Después del salto que ya percibimos con la SRT 450 RX, QJ Motor vuelve a demostrar que su proceso de europeización continúa avanzando con un proyecto que estrena el primer cuatro cilindros desarrollado íntegramente por la firma.

Con ese escenario viajamos hasta Parcmotor Castellolí, donde pudimos probar tanto la SRK 800 como la SRK 800 RR en circuito y durante un breve recorrido por carretera. Dos motos que comparten prácticamente toda su base técnica, pero que interpretan la deportividad desde enfoques distintos y que, más allá de un equipamiento realmente completo, esconden un motor con una personalidad muy marcada.

Un tetra con personalidad

Más allá de las cifras, el gran protagonista de este proyecto está bajo el depósito. El nuevo cuatro cilindros en línea de 778 cc desarrolla 95 CV a 10.000 rpm y 75 Nm de par, puede limitarse para el permiso A2 y recurre a una gestión electrónica firmada por Magneti Marelli, acelerador Ride by Wire y tres modos de conducción. Sin embargo, lo realmente interesante no es su ficha técnica, sino la forma en la que transmite esas prestaciones.

Desde los primeros metros queda claro que estamos ante un auténtico tetracilíndrico. El sonido resulta inconfundible, sube con mucha alegría y, pese a sus 95 CV, no es un propulsor intimidante. La entrega es progresiva y anima constantemente a buscar la parte alta del cuentavueltas.

Precisamente ahí aparece también su principal condicionante. Igual que ocurre en buena parte de los tetracilíndricos de media cilindrada, exige mantener un régimen elevado para ofrecer su mejor versión. En pista eso forma parte de la diversión, pero en una carretera de curvas obliga a utilizar el cambio con bastante frecuencia y en un entorno urbano queda lejos de la elasticidad que ofrecen muchos bicilíndricos actuales. A ello se suma otro aspecto que también percibimos durante el recorrido por carretera. Las vibraciones llegan a hacerse casi demasiado evidentes en determinados regímenes y, sin resultar molestas, sí terminan restando parte del agrado de conducción cuando reducimos el ritmo. No empañan el conjunto, pero sí constituyen probablemente el principal aspecto que QJ Motor debería seguir refinando en futuras evoluciones de este propulsor.

Una base convincente

Si el motor constituye la gran novedad de estas dos motocicletas, la parte ciclo confirma que QJ Motor ha querido rodearlo de componentes de primer nivel. Chasis y basculante de aluminio, suspensiones Marzocchi completamente regulables, frenos Brembo con bomba radial, ABS Bosch con IMU, control de tracción desconectable, quickshifter bidireccional, control de crucero y una instrumentación TFT de cinco pulgadas con TPMS forman un conjunto muy difícil de discutir sobre el papel.

La buena noticia es que ese nivel de equipamiento también se percibe una vez en marcha. Tanto la SRK 800 como la SRK 800 RR destacan por resultar muy intuitivas desde las primeras curvas. No necesitan apenas adaptación, cambian de dirección con facilidad y transmiten mucha confianza incluso rodando por primera vez en un circuito tan exigente como Castellolí. Las suspensiones permiten jugar con los reglajes para adaptarlas al peso o al estilo de conducción de cada piloto y ofrecen un equilibrio muy convincente entre apoyo, estabilidad y capacidad de absorción.

El equipo Brembo ofrece potencia, buen tacto y una dosificación excelente. Solo tras varias tandas consecutivas apareció una ligera fatiga. Los Pirelli Angel GT también sorprendieron por su agarre y confianza, demostrando un comportamiento muy superior al esperado para un neumático de orientación rutera.

La naked

Frente a la versión carenada, la SRK 800 apuesta por una ergonomía mucho más natural que la convierte, probablemente, en la opción más lógica para quienes buscan combinar una conducción deportiva con un uso habitual en carretera. El manillar ancho proporciona un excelente control sobre el tren delantero y hace que la moto resulte muy fácil de entender desde los primeros metros. Esa sensación de confianza fue una constante durante toda la jornada, tanto en el circuito como en el tramo abierto al tráfico.

Buena parte de esa facilidad se explica por una parte ciclo muy equilibrada. La naked cambia de dirección con rapidez, permite corregir la trazada sin esfuerzo y transmite una sensación de ligereza superior a la que sugieren sus 207 kg en orden de marcha. El amplio margen de regulación de las suspensiones también ayuda a adaptar el comportamiento a cada piloto, consiguiendo una moto muy agradable de conducir y con un elevado agrado de conducción.

Fuera del circuito vuelve a aparecer el principal condicionante del motor. Para disfrutar realmente de sus prestaciones hay que llevarlo alto de vueltas casi constantemente, una característica que encaja perfectamente con una conducción deportiva, pero que termina restando relajación cuando simplemente queremos enlazar curvas a un ritmo tranquilo o movernos por ciudad. No es un defecto exclusivo de este propulsor, sino una consecuencia lógica de su arquitectura, aunque conviene tenerlo presente antes de decidirse por él.

La deportiva

Mientras la SRK 800 busca el equilibrio entre deportividad y polivalencia, la SRK 800 RR se dirige a un usuario que prioriza la estética, la protección aerodinámica y un ambiente mucho más cercano al de una supersport. Su llegada también coincide con un momento especialmente interesante para este segmento. Después de varios años de retroceso, las deportivas de media cilindrada vuelven a despertar interés y una parte importante de esa recuperación llega impulsada por fabricantes chinos que han conseguido acercar este tipo de motocicletas a muchos más usuarios gracias a unos precios mucho más contenidos.

En ese contexto, la propuesta de QJ Motor resulta especialmente atractiva. A pesar de su imagen claramente racing, no esperéis una R muy radical. Los semimanillares y los estribos retrasados colocan al piloto en una postura deportiva, pero bastante más cómoda de lo que esperábamos. Hemos probado otras deportivas con menos potencia que exigen una posición mucho más comprometida. Aquí ocurre justo lo contrario. La RR puede utilizarse perfectamente en el día a día sin convertir cada desplazamiento en un ejercicio de resistencia.

El carenado mejora la protección frente al viento y permite aprovechar algo más las rectas del circuito, mientras que la posición ligeramente más adelantada transmite una mayor precisión durante la entrada en curva. Aun así, las diferencias dinámicas respecto a la naked son menores de lo que su estética hace pensar. Comparte el mismo motor, la misma parte ciclo y prácticamente el mismo comportamiento, por lo que la elección depende mucho más del tipo de uso que del rendimiento puro.

Mucho más que precio

La enorme similitud entre ambas motocicletas hace que la elección dependa principalmente del uso previsto. La SRK 800 nos pareció la opción más lógica para carretera gracias a su ergonomía, el mayor control que proporciona el manillar y un depósito de mayor capacidad. La SRK 800 RR, por su parte, aporta una imagen más deportiva, una mejor protección aerodinámica y un planteamiento más orientado al circuito por solo 500 euros más.

Con un precio de 7.499 euros para la SRK 800 y 7.999 euros para la SRK 800 RR, ambas incluyen seis años de garantía, reforzando una propuesta muy competitiva.

El nuevo tetracilíndrico todavía tiene margen de mejora, especialmente por las vibraciones que aparecen fuera del circuito y por un carácter que exige trabajar con frecuencia el cambio. Aun así, las sensaciones obtenidas en Castellolí confirman que QJMotor sigue haciendo su camino. La marca ya no pretende convencer únicamente por precio, sino también con productos cada vez más maduros y preparados para competir con fabricantes de mucha mayor tradición.

Ficha de compra: QJ Motor SRK 800

  • Colores disponibles: Negro y blanco
  • Precio: 7.499 € (6 años de garantía)

Ficha de compra: QJ Motor SRK 800 RR

  • Colores disponibles: Negro y blanco
  • Precio: 7.999 € (6 años de garantía)

Equipación circuito:

  • Casco: HJC RPHA 12 CARBON
  • Guantes: Büse Pit Lane
  • Chaqueta: Spidi Track Warrior
  • Pantalones: Spidi RR Pro Warrior
  • Botas: Eleveit RC Pro

Equipación calle:

  • Casco: Arai XE Concept
  • Chaqueta: Spidi Rapid H2OUT
  • Guantes: Rebelhorn Flux II Motorcycle
  • Pantalones: Spidi Moto Jogger
  • Botas: Xpd X11-R
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