Ultraviolette F77: La revolución eléctrica que llega a Europa

Comentarios
0

La marca india Ultraviolette está lista para irrumpir en el mercado europeo con su primera motocicleta eléctrica de altas prestaciones, la F77. Este modelo, que ya ha demostrado su valía en India, llegará a España y Portugal con una versión adaptada a la homologación L3e, lo que significa que estará limitada a 11 kW (15 CV) para ser equiparable a una motocicleta de 125 cc. Su precio se situará por debajo de los 10.000 €, aunque la cifra exacta aún no ha sido confirmada.

Habíamos oído hablar mucho de la F77, y en parte nos parecía que era simplemente otra marca de motos eléctricas intentando abrirse un hueco en un mercado en plena expansión de proyectos, muchos de ellos sin posibilidades reales de llegar a la producción en masa. Pero Ultraviolette es diferente. También es una startup, pero en este caso, van en serio. Y la prueba de ello la tenemos materializada en su primer modelo que llegará a Europa de forma oficial: la F77, en sus dos variantes, la SuperStreet, más práctica para el día a día, y la Mach 2, con un enfoque más deportivo y exigente.

Aunque de hecho son la misma moto, con la misma batería y el mismo motor, lo cierto es que ambas versiones se sienten más diferentes de lo que parece a priori a la hora de conducirlas. Lo pudimos comprobar cuando tuvimos la oportunidad de probarlas todas en el Velocity International Circuit de Bangalore, en el estado de Karnataka, India.

Buenas impresiones

De entrada, no se puede negar que la F77 entra por los ojos: un diseño audaz, llamativo, que no deja indiferente pero que no resulta estridente (y esto es mucho teniendo en cuenta los estándares de diseño de la India…). De clara inspiración aeronáutica, el leitmotiv que aparece constantemente en todos los aspectos de esta joven compañía fundada en 2015. Una paleta completa de colores con seis tonos de carrocería que se combinan con dos colores de chasis hace que casi cualquiera encuentre el color de la F77 que más le guste. Desde el elegante blanco con toques rojos hasta el llamativo amarillo o los discretos gris PVC o negro brillante.

Ya visualmente podremos apreciar las diferencias entre las dos versiones, sólo con fijarnos en el manillar: la SuperStreet monta un manillar de una pieza típico de una moto naked, que nos da mucho control sobre la horquilla delantera, mientras que la Mach 2 viene equipada con semimanillares, más deportivos y exigentes en cuanto a la postura, aunque se debe decir que en ningún caso llegan a ser incómodos. Es cierto que ambas motos son razonablemente cómodas para alguien como yo, de 1,80 m. Sinceramente, pensaba que sería mucho peor. Todos los mandos están en su sitio y los estribos metálicos agarran bien el pie. Sólo el asiento es un poco resbaladizo, especialmente en la SuperStreet, donde la posición algo más erguida hace que no nos quedemos tan bien encajados en el asiento y oscile un poco en los giros marcados.

Dinamismo de vanguardia

Encendemos el motor, nos preparamos para el despegue y llega la primera sorpresa: el motor no es tan silencioso como uno esperaría de una moto eléctrica, y es que en Ultraviolette también han tenido muy en cuenta el sonido que transmite la moto, porque saben que si quieren conquistar a los motoristas de combustión, el sonido es una parte fundamental de la experiencia de conducción. Cuando arrancamos la F77, tenemos tres modos de conducción: glide (el más suave y modesto en potencia), combat (potencia intermedia) y ballistic (donde el motor y la transmisión –por cadena, por cierto– lo dan todo). Además, y esto sí que es nuevo en una moto eléctrica, tenemos un sistema de recuperación de energía (Regen, lo llaman) regulable en hasta 8 niveles, de manera que podemos controlar el nivel de retención de la moto para, por ejemplo, entrar en los giros más libres (nivel 1) o más contenidos, siendo entonces más finos con el acelerador (nivel 8).

Nos ponemos en marcha y no paramos de encontrarnos sorpresas: la moto es refinada, precisa e intuitiva, con un muy buen paso por curva si vamos de manera dinámica. Cuando entramos fuerte en las curvas, sin embargo, sí que notamos las diferencias en la geometría de nuestro cuerpo, y es que la SuperStreet, con la posición más erguida y más control sobre el eje delantero, nos facilita las cosas y se puede conducir de forma más nerviosa, mientras que la Mach 2 requiere ser más preciso al entrar en la curva, aunque luego es muy permisiva y acepta de buena gana pequeñas correcciones de trayectoria en marcha. La SuperStreet, por su parte, es algo más limitada cuando queremos ir al límite (ballistic, como lo llaman en Ultraviolette) y llegaremos más rápido al límite de inclinación.

En toda esta fiesta de los sentidos en el circuito, los frenos juegan un papel muy destacado, firmados por Bybre, la joint venture de Brembo en la India. Resultan ser muy efectivos, tanto el delantero (un generoso LP de 320 mm mordido por una pinza radial de 4 pistones) como especialmente el posterior, que demuestra potencia pero sobre todo mucha precisión y posibilidad de dosificación, permitiendo ser muy fino a la hora de administrar la potencia de frenada y facilitando mucho la retención de la moto. También la distribución de pesos de la moto está muy optimizada. Es fácil olvidar que llevamos más de 200 kg entre las piernas en unas compactas dimensiones de una naked equivalente a una pequeña 300cc. Por cierto, que los frenos van montados como en una moto convencional, y tanto el pie como la mano izquierda se dedican a la vida contemplativa sin más tarea que sujetarte a la moto.

La moto es muy noble incluso cuando le buscamos las cosquillas, y en la transferencia rápida de masas se comporta muy estable y aplomada, incluso con unas suspensiones que quizás son el punto más flojo de la parte ciclo, pero que hacen su trabajo sin quejas. Impresionante también el rendimiento de los neumáticos, firmados por un fabricante local llamado MRF, completamente desconocido para nosotros. Muy buen agarre, incluso sobre asfalto en malas condiciones (sí, era un circuito, pero con muchas curvas sucias, grava, tierra, y varios surcos y baches en la calzada… así es la India).

Y en cuanto a la aceleración y potencia, una moto inspirada en los aviones, ¡no podía defraudar! Y de hecho, no lo hace. A pesar de ofrecer 30 kW de potencia máxima, cifra que podría parecer modesta en términos generales, el brutal y generoso par motor de 450 Nm hace el resto y permite que la F77 sea muy rápida al enlazar giros cortos y que las rectas no se hagan infinitas. En el modo ballistic, la moto es enérgica y estira bastante la potencia, uno de los talones de Aquiles de cualquier eléctrica, que suele acelerar muy rápido desde 0 pero pierde impulso rápidamente cuando la velocidad ya es mayor. Aquí tendremos una buena entrega de potencia que nos recordará más a una Ninja 400 o una CBR500 que a una modesta 125cc.

Tecnología propia

Buena nota también para la autonomía, que se mantiene siempre por encima de los 150 km incluso cuando nos dedicamos toda la mañana a darle al mango sin preocuparnos por llegar al próximo cargador. La marca homologa una cifra de 211 km o de 323 para las versiones Recon y aunque no tuvimos ocasión de comprobarlo, nos creemos bastante esas cifras si somos razonables con el puño derecho y circulamos a las velocidades posibles de las ¿carreteras? de la India, que por supuesto son bastante inferiores a las de las europeas.

Uno de los valores principales de Ultraviolette es que han desarrollado desde cero y todo internamente la F77, incluidas las baterías que son propias y todo el software de gestión de la energía, algo que les permite ser muy flexibles y responder rápido a las necesidades del mercado. Esto hace que parezca una de las marcas revelación de 2025 y que podría tener un éxito más notable en Europa, con un producto bien construido, bien acabado, que tiene toda una historia detrás y que transmite muchas sensaciones a su conductor, superando lo que siempre nos parece aburridamente lógico en las motos eléctricas. La F77 no es una solución de movilidad, sino una moto para disfrutarla intensamente.

Equipación:

  • Casco: Nexx X.R3R Hagibis
  • Chaqueta: Furygan Mistral 3 Evo
  • Guantes: Spidi X-Knit
  • Vaqueros: RST X-Kevlar
  • Botas: RST Urban 3


¡No te pierdas nuestro video en YouTube!

0
Nos gustaría conocer tu opinión, por favor deja un comentario.x