La Moto Morini X-Cape 1200 representa el modelo más ambicioso de la actual gama del fabricante italiano. Con un potente motor V2, un elevado nivel de equipamiento y un comportamiento que sorprende por su facilidad de conducción, esta maxitrail llega para competir en uno de los segmentos más exigentes del mercado sin renunciar a una excelente relación entre prestaciones, confort y precio.
Las motocicletas de más de 1.000 cc suelen imponer respeto incluso antes de arrancar el motor. Su tamaño, su potencia y, en muchos casos, su peso obligan a un cierto periodo de adaptación. Sin embargo, la X-Cape 1200 rompe ese tópico desde los primeros metros. A pesar de sus 125 CV y de su imponente presencia, transmite una sensación de control muy poco habitual. En apenas unos kilómetros consigue que el piloto se sienta cómodo a sus mandos, una de las cualidades que más nos sorprendió durante la toma de contacto en Portugal.
El responsable de esa facilidad de conducción es, en gran medida, el nuevo bicilíndrico en V de 1.187 cc. Antes de probarla esperábamos un propulsor con un carácter mucho más temperamental, propio de un V2 italiano. La realidad fue diferente. El motor destaca más por su refinamiento que por una entrega explosiva, ofreciendo un empuje constante desde bajas revoluciones y una respuesta muy progresiva que permite aprovechar toda su potencia con enorme facilidad. Esa suavidad termina convirtiéndose en una de sus mayores virtudes, especialmente cuando se afrontan largos recorridos.
Pensada para viajar



Una vez el recorrido comenzó a enlazar carreteras rápidas y puertos de montaña, la X-Cape 1200 confirmó cuál es su verdadero terreno. La protección aerodinámica resulta eficaz, la ergonomía está muy conseguida y la postura de conducción permite acumular kilómetros con muy poco cansancio. Todo transmite una elevada sensación de calidad, desde los acabados hasta la respuesta de la electrónica y el tacto general de los mandos.
El comportamiento dinámico también deja una impresión muy positiva. El chasis ofrece un gran aplomo y estabilidad, mientras que las suspensiones Kayaba absorben correctamente las irregularidades sin comprometer la precisión cuando aumenta el ritmo. No pretende ser una maxitrail de planteamiento deportivo, pero enlaza curvas con una facilidad sorprendente para sus dimensiones y nunca transmite sensación de pesadez.
Electrónica bien integrada




La electrónica trabaja de forma muy discreta y eficaz. Los distintos modos de conducción, el control de tracción, el ABS en curva, el quickshifter y el control de velocidad de crucero funcionan con suavidad y sin intervenciones bruscas, contribuyendo a reforzar la sensación de confianza que transmite el conjunto. La pantalla TFT también convence por su claridad y por la sencillez con la que permite acceder a las diferentes funciones durante la marcha.
La frenada firmada por Brembo completa un conjunto muy equilibrado, con potencia suficiente, buen tacto y una dosificación acorde con las prestaciones de la motocicleta. Tras la jornada de pruebas, la conclusión resulta clara: la X-Cape 1200 no busca destacar por un carácter especialmente radical, sino por ofrecer una experiencia de conducción cómoda, refinada y muy aprovechable. Una filosofía que, unida a un precio de partida de 11.990 euros, la convierte en una de las propuestas con mejor relación entre equipamiento, comportamiento y coste dentro del segmento de las maxitrail.
Ficha de compra: Moto Morini X-Cape 1200
- Colores disponibles: Negro, blanco y rojo
- Precio: 11.990 €
Equipación:
- Casco: Nexx X.WED3
- Conjunto: LS2 Apollo
- Botas: RST Adventure-X
- Guantes: FlyRacing Patrol XC



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