A finales de los 60, la revista Cycle World definió este modelo con la siguiente frase: «Si los dioses romanos hubiesen conducido motocicletas, la Moto Guzzi Eldorado habría sido la elección de Baco». Esta metáfora pretendía definir la emoción producida por la llegada de una moto moderna, imponente y rápida, dotada de todo lujo de detalles y muy agradecida de conducir.
Más de medio siglo después, Moto Guzzi lo ha vuelto a hacer. La Eldorado 2015 continúa respondiendo a esa descripción y lo hace, una vez más, con todo lujo de detalles que sin duda harán las delicias de su propietario. Incluso para aquellos que no sientan un especial atractivo por las custom, la Eldorado será capaz de despertar inquietudes.
Y no es de extrañar, ya que empezando por la estética, sus líneas atraen las miradas de quienes la ven pasar. Sus cromados impolutos, sus guardabarros envolventes, la línea blanca en el flanco del neumático y el imponente traqueteo del motor durante la espera de los semáforos, generan una especie de magnetismo que hace inevitable mirarla, aunque para ello sea necesario darse media vuelta y dejar de caminar.
En ésta Eldorado todo es grande. El motor, la tercera generación del característico bicilíndrico en V a 90ª que tantas motos han equipado, cubica nada menos que 1400cc y desarrolla una potencia máxima de 96cv. Con un peso de 314kg, estas cifras pueden resultar desconcertantes, sobre todo teniendo en cuenta que muchas veces, las referencias que más presentes tenemos son las de motos de carretera o incluso deportivas, con menores cilindradas y potencias sobradamente más altas, y unos 120kg de peso menos aproximadamente. Sin embargo esos modestos 96 cv son capaces de generar un par motor de 120 Nm. Para quien no esté familiarizado con esta cifra, cabe destacar que la todopoderosa Yamaha R1 de 2015, desarrolla 200cv pero su par motor se queda en «tan sólo» 112.4 Nm.
Este dato nos da una idea de lo que la Moto Guzzi Eldorado es capaz de hacernos sentir cuando le pedimos acción. Su peso no resultará un impedimento para disfrutar de una aceleración desmesurada en un chasis que, pese a sus dimensiones y su altura libre al suelo, resulta sorprendentemente ágil y manejable incluso en carretera de curvas. Evidentemente los trazados «ratoneros» no son su especialidad pero se defiende mejor de lo que cabría esperar por sus características.
Su agilidad se ve favorecida por una posición de conducción que, además de un gran confort, permite mucha movilidad, haciendo que a la hora de abordar un trazado sinuoso podamos adaptar nuestra posición, y eso aumenta la sensación de manejabilidad que, remarcamos, es estupenda. Ese motor cuya vibración en los semáforos aparaentaba ser una fiera ansiosa por salir de la jaula, sorprendentemente no transmite vibraciones importantes al chasis ni al manillar durane la marcha, ofreciendo un rodaje fino y muy agradecido.
Si tomamos como referencia las prestaciones de frenado de una moto de carretera (no hace falta irnos a una deportiva), la sensación al frenar será de distancias largas que aún lo son más en terrenos bacheados, y de un ABS que tara demasiado fino y podría ser tachado de intrusivo. Esta precepción cambia cuando probamos otros modelos custom y nos damos cuenta de que la Eldorado goza de una frenada muy superior a la de la mayoría de sus rivales. Además teniendo en cuenta el peso de la moto, más vale que dispongamos de las ayudas electrónicas lo antes posible ante una emergencia si queremos que la situación se quede una simple anécdota.
El ASR, con la misma velocidad de actuación, se agradece más cuando lo notamos actuar, ya que en más de una ocasión, una simple línea de pintura blanca en el asfalto bastará para que notemos como el neumático trasero patina, y esas décimas de segundo hasta que el ASR hace su trabajo para salvarnos del desastre pueden parecer eternas. Nos encontramos entonces, ante un sistema de ayudas muy bien gestionado que vela activamente por nuestra seguridad.
Si la electrónica es una de nuestras pasiones, la Moto Guzzi Multimedia Platform (MG-MP) se convertirá en nuestra mayor debilidad. Se trata de un equipamiento opcional que dota a nuestro vehículo de conexión inalámbrica. Esto le permite comunicarse con nuestro smartphone mediante una app específica disponible para iOS y Android, con la que podremos ver en la pantalla del teléfono hasta 5 parámetros básicos de información del vehículo en tiempo real. Además permite grabar los datos de la ruta y analizarlos posteriormente en el ordenador, o incluso disponer de un resumen en el propio teléfono al final de la ruta. Podríamos decir que es un sistema de telemetría disponible en nuestro propio smartphone. En este enlace, Moto Guzzi nos ofrece información ampliada.
Y si este equipamiento llama la atención, el catálogo de accesorios no se queda atrás, ofreciéndonos, como buena custom, opciones de personalización prácticamente ilimitadas, como por ejemplo las tapas del depósito hidráulico de las manetas de freno y embrague, diferentes bolsas, maletas y baúles así como multitud de protectores, alarma, escapes…
Todo para hacer que nuestra Moto Guzzi sea exclusiva y personal, pero sobre todo, única. Las fotografías han sido realizadas por Jairo Lorenzo y DFerentPics para MotoTaller.

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