Rueda vuela en Misano: victoria agónica y medio título en el bolsillo en Moto3
En Misano vivimos una de esas carreras que se quedan grabadas en la retina del aficionado: última vuelta, última curva y una maniobra de ensueño para sellar la victoria. José Antonio Rueda (Red Bull KTM Ajo) no solo se impuso con un adelantamiento de manual a Máximo Quiles (CFMOTO Gaviota Aspar Team), sino que además dio un golpe casi definitivo al Mundial de Moto3, ampliando su ventaja hasta los 78 puntos justo antes de iniciar la gira transoceánica.
Desde la primera curva se vio que la lucha sería encarnizada, con Joel Kelso (LEVEL-UP MTA) y Valentín Perrone (Red Bull KTM Tech3) intercambiando posiciones sin contemplaciones, mientras David Muñoz (LIQUI MOLY Dynavolt Intact GP) se dejaba ver con una salida eléctrica. El andaluz llegó a situarse segundo, pero un error en la cuarta vuelta lo mandó a la grava y lo condenó a remontar desde la 19ª plaza.
Rueda, que había arrancado con inteligencia, esperó su momento. En la vuelta 7 lanzó su primer aviso, superando a Kelso en la frenada de la curva 8. A partir de ahí, el baile de adelantamientos fue constante: Quiles, Perrone y el propio Kelso le devolvieron la jugada en distintas fases, demostrando que nadie estaba dispuesto a ceder terreno en un Misano que ofrecía una lucha cuerpo a cuerpo de las que levantan a los espectadores de sus asientos.
Con cinco giros para el final, el cuarteto formado por Rueda, Quiles, Perrone y Kelso se escapaba ligeramente, aunque por detrás Adrián Fernández (Leopard Racing) y Ángel Piqueras (FRINSA – MT Helmets – MSI) mantenían viva la esperanza de entrar en el podio. Y vaya si lo lograron: la última vuelta fue un auténtico terremoto. Quiles tomó el mando, Perrone se fue largo en la curva 13, y cuando todo parecía decidido apareció la genialidad de Rueda.
El sevillano guardó la carta maestra para la curva final, donde ejecutó un adelantamiento quirúrgico que le permitió sumar 25 puntos de oro. Quiles, pese a perder el triunfo en el último suspiro, celebró su regreso al podio como rookie estelar. Y Fernández, después de meses de sequía, cerró el cajón con un trabajado tercer puesto que no alcanzaba desde Argentina.
Kelso y Piqueras completaron el top 5, mientras Perrone, tras soñar con la gloria, cruzó la meta sexto a menos de un segundo del ganador. La remontada más destacada fue la de David Muñoz, que pasó del susto inicial a un meritorio séptimo lugar, confirmando que talento y garra no le faltan.
Por detrás, el top 10 se cerró con Ryusei Yamanaka, Guido Pini y Álvaro Carpe, mientras que Jacob Roulstone, que llegó a rodar con los líderes, se desinfló hasta el undécimo puesto.
El resultado deja el Mundial prácticamente decantado: Rueda viajará a Japón con un colchón de 78 puntos que huele a título. Pero si algo nos ha enseñado Misano es que en Moto3 no se puede dar nada por sentado hasta que cae la bandera a cuadros.

Vietti levanta a Misano: primera victoria del año y emoción en casa en Moto2
Celestino Vietti (Beta Tools SpeedRS Team) salió desde la segunda plaza, tomó la delantera en la primera curva y ya no cedió el mando hasta la bandera a cuadros, logrando su primer triunfo de la temporada y el segundo consecutivo en el trazado de Misano.
La actuación del piloto italiano fue impecable: sólido en la salida, certero en cada trazada y con la serenidad de quien sabe que tiene a todo un circuito empujándole desde las gradas. No obstante, la carrera no fue un monólogo. Barry Baltus (Fantic Racing Lino Sonego) firmó otra exhibición de constancia para terminar segundo, mientras que Dani Holgado (CFMOTO Inde Aspar Team) completó el podio con un trabajado tercer puesto, confirmando su gran momento tras la victoria en Barcelona.
El inicio estuvo marcado por la fulgurante arrancada de Vietti, que adelantó a Holgado y mantuvo a raya tanto a Diogo Moreira como al líder del campeonato, Manu González (LIQUI MOLY Dynavolt Intact GP). La batalla por el podio pronto se convirtió en un duelo frenético: González intentó superar a Moreira hasta en tres ocasiones, pero el brasileño resistía con uñas y dientes. Esa pugna permitió que Baltus y Senna Agius se sumaran al grupo perseguidor, mientras Vietti ya empezaba a construir su escapada.
La carrera vivió un punto de inflexión en la vuelta 13, cuando Baltus arrebató la tercera plaza a González, que no pudo contener el empuje del belga. A partir de ahí, Holgado empezó a sufrir el acoso de Baltus, que con cuatro giros restantes se hizo con la segunda posición. Por detrás, Moreira se rehízo tras una fase complicada y acabó cuarto, sacando puntos valiosos a González, que tuvo que conformarse con un discreto sexto lugar tras un error de Agius en el penúltimo giro.
La bandera de cuadros confirmó la fiesta italiana: Vietti conquistó Misano con más de un segundo de margen, resistiendo el último empuje de Baltus, mientras Holgado celebraba otro podio que consolida su crecimiento en la categoría. Agius cerró en quinta posición, seguido de González, que apenas cedió tres puntos en la clasificación pero empieza a sentir la presión a falta de seis rondas.
El top diez lo completaron un Aron Canet (Fantic Racing) muy combativo pese a arrastrar molestias físicas, un sólido David Alonso, Tony Arbolino y un Izan Guevara que recuperó terreno en el tramo final. Jake Dixon, que había arrancado con fuerza, quedó relegado al 16º puesto tras una salida de pista en la primera vuelta.

MotoGP: Bezzecchi incendia la Sprint y Marc Márquez se impone el domingo para acariciar el título mundial
Bezzecchi devuelve la magia en Misano con Aprilia
El sábado del Gran Premio de San Marino tuvo dueño y apellido: Marco Bezzecchi. El piloto del Aprilia Racing firmó su primera victoria en dos años con una actuación soberbia ante su público, en una Sprint que dejó imágenes memorables y también un error inesperado del líder del campeonato, Marc Márquez (Ducati Lenovo Team), que acabó en la grava.
Bezzecchi arrancó como un cañón desde la segunda posición y se adjudicó el holeshot en una primera curva muy apretada. Por detrás, Marc Márquez se mostró agresivo para superar a su hermano Álex (BK8 Gresini Racing MotoGP) y situarse en persecución del italiano. Fabio Quartararo (Monster Energy Yamaha) cerraba el top 4 tras el primer paso por meta, mientras Bez resistía la presión inicial del #93.
Las primeras vueltas fueron un pulso eléctrico. Bezzecchi y Álex Márquez intercambiaban vueltas rápidas, con Quartararo a medio segundo de su estela. Sin embargo, la carrera empezó a torcerse en la quinta vuelta: el francés cayó en la curva 2 y dijo adiós a un Sprint en el que aspiraba a más. Apenas unos giros después llegó el gran giro dramático. Tras aprovechar un error de Bezzecchi en la curva 4, Marc Márquez tomó el liderato en la curva 6… pero poco duró la alegría. En la curva 15, el líder del Mundial cometió su primer fallo grave en sábado y se fue al suelo, dejando la Sprint abierta de par en par.
Con el mayor rival fuera de juego, Bezzecchi mantuvo la calma. Álex Márquez intentó seguir su rueda, pero el piloto de Aprilia tenía las ideas claras: estiró la ventaja hasta casi un segundo en las últimas vueltas y se presentó en la última vuelta con 0,8 segundos de colchón. El italiano cruzó la meta primero para desatar la euforia en Misano y devolver a Aprilia la gloria en un escenario idílico.
El podio lo completaron Álex Márquez, segundo con la Ducati del Gresini, y Fabio Di Giannantonio (Pertamina Enduro VR46 Racing Team), que defendió con uñas y dientes el tercer lugar frente a un incisivo Franco Morbidelli, finalmente cuarto. Quinto terminó Pedro Acosta (Red Bull KTM Factory Racing), que mantuvo a raya por solo una décima al rookie Fermín Aldeguer (BK8 Gresini Racing MotoGP), mientras Luca Marini (Honda HRC Castrol) y Raúl Fernández (Trackhouse MotoGP Team) sumaron los últimos puntos en juego.
El contraste fue brutal: mientras Aprilia celebraba la victoria de su piloto estrella, Ducati vivía un sábado para olvidar. Marc Márquez se fue al suelo y Francesco Bagnaia apenas pudo ser 13º.

Marc Márquez resiste en Misano y se acerca al título mundial
Marc Márquez (Ducati Lenovo Team) dejó atrás la caída de la Sprint y protagonizó un domingo de pura autoridad en Misano. El #93 sostuvo la presión asfixiante de Marco Bezzecchi (Aprilia Racing) hasta la última vuelta para firmar una victoria trascendental que lo coloca a un paso de coronarse campeón del mundo en su temporada de regreso.
La carrera empezó con drama antes incluso de la salida: Jorge Martín (Aprilia Racing) sufrió un problema en la vuelta de formación, lo que lo obligó a salir desde el pit lane y afrontar dos Long Lap Penalties.
Bezzecchi salió como un cohete para liderar las primeras vueltas, replicando su protagonismo en la Sprint. A su rueda, Marc Márquez le marcaba la sombra mientras Álex Márquez (BK8 Gresini Racing MotoGP) defendía el tercer puesto ante un pelotón liderado por Fabio Quartararo (Monster Energy Yamaha). Las caídas tempranas de Johann Zarco y Joan Mir (ambos con Honda) y de Ai Ogura (Trackhouse) abrieron el parte de bajas, al que se unieron Maverick Viñales y, poco después, un desafortunado Pedro Acosta, víctima de la rotura de la cadena de su KTM.
En la décima vuelta llegó el punto de inflexión. Bezzecchi cometió un pequeño error en la curva 8, Márquez no dudó y tomó el mando en la vuelta 12. Desde entonces, el duelo se convirtió en un mano a mano eléctrico. El piloto de Aprilia no se despegó nunca a más de medio segundo, llegando incluso a marcar la vuelta rápida en el tramo final. Pero Márquez respondió con oficio de campeón, devolviendo la estocada con otro giro récord y resistiendo hasta la bandera a cuadros con apenas cuatro décimas de margen.
La batalla por la tercera plaza quedó en manos de Álex Márquez, que dio a Gresini un podio muy celebrado en casa, aunque a más de siete segundos del dúo de cabeza. Franco Morbidelli y Fabio Di Giannantonio completaron el top 5 con las VR46, mientras que Fermín Aldeguer confirmó su madurez con un sólido sexto puesto.
El top 10 lo cerraron Luca Marini, Quartararo, Miguel Oliveira y Brad Binder. Jorge Martín, con un domingo hipotecado por sus sanciones, solo pudo ser 13º, sumando unos puntos que saben a muy poco en un campeonato que se le escapa de las manos.
La clasificación deja a Marc Márquez con la primera bola de partido: en Japón podrá proclamarse campeón del mundo de MotoGP si los resultados le son favorables. Misano confirmó que está listo, competitivo y con instinto ganador intacto. El regreso del #93 ya tiene aroma de título.




Comentarios0