José Antonio Rueda gana en Le Mans tras un final caótico y lidera el dominio español en Moto3
En una carrera de alto voltaje, marcada por las caídas, los errores ajenos y los adelantamientos de infarto, José Antonio Rueda volvió a demostrar que no solo tiene ritmo, sino también cabeza fría. El piloto sevillano del Red Bull KTM Ajo se llevó una victoria crucial en Le Mans, reforzando su liderato en Moto3 tras un desenlace tan inesperado como electrizante. Fue su cuarto triunfo del año y, quizás, el más importante hasta ahora.
La prueba francesa estuvo lejos de ser tranquila. En condiciones complicadas, con la pista aún delicada, Máximo Quiles arrancó desde la pole con decisión, aunque no tardó en perder posiciones ante el empuje de sus compatriotas y de un motivado Joel Kelso. Rueda, paciente, fue escalando sin hacer ruido mientras Ángel Piqueras, otro de los grandes favoritos, peleaba por el podio… hasta que cometió un error que lo dejó fuera de combate. Fue su primer cero del año, un golpe duro en su pulso con Rueda por el título.
David Muñoz, por su parte, firmó una actuación agresiva y valiente, siempre en el grupo de cabeza, y llegó a soñar con la victoria. Sin embargo, un toque con Kelso en la última curva lo relegó finalmente al tercer puesto tras ser sancionado con la pérdida de una posición. En esa maniobra, Rueda supo leer a la perfección el momento y se coló entre ambos para cruzar la línea de meta como vencedor.
Pero el gran resultado español no acabó ahí. José Antonio Carpe completó una sólida actuación que lo llevó a la cuarta plaza, mientras que David Almansa cerró el top 5 con una carrera muy luchada. Adrián Fernández, Máximo Quiles y Valentín Perrone también finalizaron entre los diez primeros, evidenciando el excelente nivel de la cantera.
Próxima parada: Silverstone. Allí, los nuestros buscarán seguir con esta racha triunfal. Y Rueda, más líder que nunca, tendrá el reto de seguir aguantando la presión con la madurez de un veterano en cuerpo de rookie.

Manu González se impone en Le Mans y amplía su ventaja al frente de Moto2
Manu González dominó con autoridad en el Gran Premio de Francia y sumó su tercera victoria de la temporada en una carrera donde volvió a demostrar que es el piloto más sólido del año en Moto2. El madrileño gestionó con inteligencia las primeras vueltas, atacó en el momento justo y acabó imponiéndose con claridad, escapado en los compases finales tras un vibrante pulso con Barry Baltus.
El piloto del Liqui Moly Dynavolt Intact GP partía desde la pole, pero cedió momentáneamente el liderato a Diogo Moreira en los primeros metros. Aun así, no tardó en recuperar la primera plaza y marcar el ritmo de carrera. Por detrás, Baltus fue el único capaz de seguirle el paso, mientras Arón Canet, que rodaba en sexta posición en los compases iniciales, protagonizaba una gran remontada para cerrar el podio final.
La carrera estuvo plagada de duelos intensos. Moreira, muy agresivo al principio, acabó perdiendo terreno tras una dura batalla con Canet, en la que el español llegó a tener un susto que le hizo ceder algunas posiciones. También se vivieron buenas actuaciones por parte de Jake Dixon, Filip Salač y Albert Arenas, aunque todos ellos acabaron quedando fuera de la lucha directa por el podio.
El dominio español volvió a ser protagonista en Le Mans. Además de González y Canet, el joven Iván Ortolá logró finalizar noveno, mientras Alonso López cerró el Top 10. Albert Arenas, finalmente sexto, mostró buen ritmo durante la mayor parte de la prueba. David Alonso firmó una buena remontada hasta la 12 plaza tras cumplir una ‘long lap’ de penalización, y Sergio García Dols sumó sus primeros puntos del año.
Con esta victoria, González refuerza su liderato y deja a Canet a 16 puntos en la general. Moto2 sigue al rojo vivo, y la próxima parada en Silverstone promete emociones fuertes con varios españoles en plena forma.

Marc Márquez agranda su leyenda al sprint y Zarco rompe el dominio Ducati con una victoria histórica en casa
Marc Márquez hace historia con su sexta victoria al sprint y lidera un podio con sabor español en Le Mans
Imparable y preciso. Marc Márquez volvió a firmar una actuación estelar en el Tissot Sprint del GP de Francia, logrando su sexta victoria consecutiva en este formato y convirtiéndose en el primer piloto en encadenar tal racha desde que se instauraron las carreras cortas. El piloto del Ducati Lenovo se impuso con autoridad en Le Mans, afianzando su liderato en el campeonato y liderando un triplete español en lo más alto del podio, junto a su hermano Álex Márquez y un brillante Fermín Aldeguer.
La salida fue vibrante, con un Fabio Quartararo encendido ante su afición, que logró robarle la primera posición a Márquez en la curva 1. Sin embargo, el guion pronto cambiaría. Con la caída temprana de Pecco Bagnaia en la vuelta 2, el piloto de Cervera encontró el momento perfecto para lanzar su ataque y recuperar el liderato. A partir de ahí, comenzó a imponer su ritmo con mano firme, mientras por detrás se desataba la lucha por el podio.
El equipo BK8 Gresini Racing vivió una jornada de ensueño. Álex Márquez aguantó con solidez, se deshizo de Quartararo y afianzó su sexto segundo puesto consecutivo en sprint. Por su parte, Fermín Aldeguer se ganó el respeto del paddock con una actuación sin complejos: batalló de tú a tú con el piloto francés, resistió los ataques de las KTM y culminó su primera presencia en el podio de MotoGP con una madurez impresionante.
Con Pedro Acosta y Brad Binder fuera de combate tras caerse, Maverick Viñales se quedó a las puertas del podio, mientras Quartararo tuvo que defender su posición con uñas y dientes hasta la última vuelta. Detrás, Johann Zarco, Fabio Di Giannantonio, Álex Rins y Joan Mir completaron un Top 10 repleto de nombres ilustres.
La racha de Marc Márquez lo coloca como el gran dominador de los sábados, y con un triplete español en Le Mans.

Zarco conquista Le Mans bajo el diluvio y rompe el dominio Ducati en una carrera flag-to-flag histórica
El Gran Premio de Francia nos dejó una de las carreras más emocionantes y caóticas que se recuerdan en MotoGP, con lluvia intermitente, múltiples cambios de moto y una decisión estratégica que pasará a la historia. Johann Zarco supo leer la situación con brillantez, apostó desde el inicio por los neumáticos de lluvia y fue el único en no pasar por boxes. Esa valentía le valió su primera victoria en la categoría reina y devolvió a Francia un triunfo en casa tras 71 años de espera.
El guion fue impredecible desde el inicio. A minutos de apagarse el semáforo, la lluvia alteró todos los planes, forzando incluso una bandera roja tras una caótica vuelta de reconocimiento con más de diez pilotos regresando a boxes. Reanudada la carrera, la incertidumbre no desapareció: condiciones de mojado, carrera reducida a 26 vueltas y una parrilla con decisiones divididas entre neumáticos slicks y de lluvia.
La salida fue brutal. Fabio Quartararo lideró ante su afición, pero pronto cayó en la curva 14. Bagnaia también se fue al suelo tras un toque con Bastianini en la primera vuelta, quedando fuera de la lucha por los puntos. Marc Márquez trató de mantener la calma en medio del caos, mientras Aldeguer, Viñales y Pedro Acosta alternaban posiciones dentro del pelotón.
Zarco, inmóvil en su apuesta inicial, lideró la prueba con solvencia cuando el resto regresaba al pit lane para montar neumáticos de agua. La estrategia del francés cobró valor a medida que la lluvia intensificaba. A diez vueltas del final, ya rodaba con más de once segundos de ventaja sobre un Marc Márquez que, pese a dos long lap, se colocó segundo y reforzó su liderato en la general. Fermín Aldeguer, en una actuación sobresaliente, superó a Acosta en los compases finales y firmó su primer podio dominical en MotoGP, consolidando un fin de semana de ensueño.
El drama se completó con la doble caída de Álex Márquez, que rodaba tercero antes de perder el control de su Ducati, cediendo esa posición al murciano Aldeguer. Viñales cerró una carrera sólida en quinta posición, mientras que pilotos como Takaaki Nakagami, Raúl Fernández o Lorenzo Savadori brillaron en la sombra en medio del desconcierto generalizado.
Con este resultado, Ducati pierde una racha histórica de 22 victorias consecutivas y el paddock pone rumbo a Silverstone con el viento a favor de Márquez… y un Zarco que, por fin, saboreó la gloria en casa.




Comentarios0