La familia Leoncino sigue creciendo y lo hace explorando un territorio completamente nuevo para la marca italiana. La Benelli Leoncino Bobber 400 supone la entrada de la firma de Pesaro en el universo cruiser de media cilindrada, pero lo hace reinterpretando el concepto bobber desde una base técnica moderna y accesible. No se trata simplemente de una Leoncino transformada estéticamente, sino de un modelo con identidad propia, motor específico y una configuración claramente orientada a un uso relajado, urbano e interurbano, donde el diseño y la experiencia de conducción tienen tanto peso como las cifras puras.
Dos mundos
Uno de los aspectos más interesantes de esta Leoncino Bobber 400 es que consigue mezclar dos mundos que, a priori, pueden parecer opuestos. Por un lado, mantiene elementos de diseño característicos de la familia Leoncino, como el emblema del león sobre el guardabarros delantero, el faro con firma lumínica característica o las formas del depósito. Por otro, introduce elementos propios del mundo bobber como el colín corto, los neumáticos de gran balón, los retrovisores en los extremos del manillar o la postura de conducción con estriberas adelantadas.


El resultado es una moto muy llamativa visualmente, con una fuerte personalidad y numerosos detalles de diseño que la diferencian dentro del segmento cruiser. Destaca especialmente la toma de aire lateral visible, el doble escape superpuesto y la parte trasera muy limpia, con el portamatrículas separado del colín, elementos que refuerzan esa estética bobber moderna. Mención aparte merece su bonita y práctica pantalla esférica TFT, que se adapta maravillosamente bien al conjunto. La calidad percibida es correcta y la instrumentación digital circular ofrece la información necesaria de forma clara.
Ergonomía y carácter
La posición de conducción es claramente cruiser con un asiento situado a solo 730 mm del suelo, lo que permite llegar con ambos pies con facilidad y transmite mucha seguridad en maniobras a baja velocidad. La espalda queda en posición erguida, el manillar es ancho y las estriberas están adelantadas, obligando a llevar las piernas estiradas hacia delante, una postura muy característica de este tipo de motos.


El asiento resulta cómodo y la posición general invita a rodar sin prisas, disfrutando del entorno más que buscando una conducción deportiva. Los retrovisores situados en los extremos del manillar ofrecen buena visibilidad y refuerzan la estética del conjunto.
Uno de los elementos más importantes de esta moto es su motor, un bicilíndrico en V a 60º de 384,5 cc con una potencia de 35,4 CV y un par máximo de 36 Nm. Estas cifras sitúan la Benelli en un rango de potencia compatible con el carnet A2 que se queda un poco en tierra de nadie. Se trata de un motor con una entrega suave, con buen empuje a medio régimen y una respuesta progresiva, pensado más para disfrutar de la conducción que para buscar prestaciones puras. En cualquier caso, el bloque ofrece una solvencia que encaja perfectamente con el planteamiento de la moto.
Otro aspecto diferencial dentro de su categoría es la transmisión final por correa, una solución poco habitual en motos de esta cilindrada y precio, que aporta un funcionamiento más suave, menos mantenimiento y un tacto de transmisión muy limpio.
Donde se siente cómoda
La Leoncino Bobber 400 utiliza un chasis de doble cuna de acero, con una horquilla invertida de 35 mm y un doble amortiguador trasero, una configuración claramente orientada al confort y a la estabilidad en conducción tranquila. En el apartado de frenos encontramos un disco delantero de 300 mm con pinza de cuatro pistones y un disco trasero de 240 mm con ABS, un conjunto que ofrece una frenada acorde a las prestaciones de la moto. Además, incorpora control de tracción desconectable.


En ciudad es donde esta moto tiene más sentido. La baja altura del asiento, el centro de gravedad bajo y la entrega suave del motor hacen que sea una moto muy fácil de manejar en tráfico urbano. Se mueve con facilidad, resulta sencilla en maniobras y transmite mucha confianza a baja velocidad.
Fuera de la ciudad mantiene su filosofía y deja claro que no es una moto pensada para rodar rápido, sino para disfrutar de la carretera a ritmos tranquilos. El motor permite mantener velocidades legales sin problema y la parte ciclo ofrece estabilidad. A pesar de la posición de conducción y de las ruedas anchas, la moto permite inclinar más de lo que podría parecer y se defiende correctamente en carreteras de curvas si se conduce con suavidad.
Una bobber accesible

La nueva Leoncino está claramente orientada a usuarios del carnet A2 que busquen una moto diferente estéticamente, fácil de conducir y con una personalidad muy marcada. Puede ser una buena opción tanto como primera moto de media cilindrada como para usuarios que busquen una moto para un uso más relajado y urbano.
Su precio, 5.290 euros, la sitúa además en una posición muy competitiva dentro del segmento cruiser de media cilindrada, donde no existen demasiadas opciones con este nivel de equipamiento, transmisión por correa y una estética tan marcada. La Benelli Leoncino Bobber 400 no es una moto para todo el mundo, pero tampoco pretende serlo. Es una moto con estilo, de conducción tranquila, de uso principalmente urbano e interurbano y pensada para disfrutar del trayecto.
Lo mejor:
- Facilidad de conducción
- Transmisión por correa
- Altura de asiento accesible
Lo mejorable:
- Suspensión trasera firme
- Radio de giro
- Confort pasajero
Ficha técnica:
- Motor: Bicilíndrico en V a 60o SOHC, 385 cc, ref. líquida, iny. Elec, Euro5+ ABS + CT
- Pot: 35,4 CV
- Par: 36 Nm
- Dep: 13,5 l.
- Peso en seco: 165 kg.
- PVP: 5.290 €
Nuestra motera:
Sara Ferreira
@ridersaraa
Equipación:
- Casco: Arai Concept-XE
- Chaqueta: RST Roadster 3 CE Lady
- Guantes: Tucano Urbano Mary
- Vaqueros: Macna Janice Lady



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