BMW Motorrad ha entrado con el C400 en el segmento de escúteres de cilindrada media por todo lo alto. Lo ha hecho con dos modelos sobre una misma base y apuntando, cómo no, al segmento premium, sobre todo en la versión GT, por encima de todos y cada uno de sus rivales en precio, equipamiento y tecnología. Los dos nuevos hermanos mellizos de la familia C han venido desde la fábrica de Loncin en China pasando por Munich para conquistar el selecto público urbano que busque un escúter exclusivo y dinámicamente capaz.
Los modelos C400 X y C400 GT tienen muchas más cosas en común que diferencias entre ellas. Es en el apartado estético donde esas diferencias se hacen más obvias debido a una puesta en escena y personalidad diferentes.
En un lado de la balanza encontramos a la C400 X, la variante más económica, ligera y, de alguna manera, más simple. Sin entrar en terrenos enteramente subjetivos, la estética de la X ofrece una imagen moderna, futurista y en línea con otros modelos de la marca. Este modelo es algo más manejable que su mellizo (pesa unos 10 Kg menos), lo que la convierte en una mejor arma para circular por ciudad, su terreno favorito. La diferencia de peso puede que le dé algo más de chispa al salir del semáforo con respecto a su hermana GT, aunque nada significativo. El nuevo motor monocilíndrico de 350cc eroga suficiente potencia como para realizar desplazamientos interurbanos a velocidades respetables, teniendo en cuenta la poca protección aerodinámica que ofrece la X.
El sillín, ligeramente diferente entre ambos modelos (recto en la GT, redondeado en la X), ofrece un mullido cómodo y una buena y espaciosa plaza para el acompañante. Sin embargo, no es tan confortable como el de la GT que ofrece un agradable apoyo lumbar.
Al otro lado de la balanza encontramos la C400 GT, una versión más completa que cuenta con un frontal bastante más ancho, estilizado y elegante. Esta moto consigue transmitir un aura premium gracias a unas líneas que evocan a las últimas y modernas creaciones de cuatro ruedas de BMW. Con la iluminación por ledes de serie, esta GT cautiva con su mirada y, gracias a un carenado y pantalla de mayor envergadura, proporciona un mejor confort y protección en todas las situaciones. Pese a gozar de prácticamente las mismas medidas que su melliza, el hueco bajo el asiento de la GT es mayor y, gracias al sistema FlexCase, puede albergar dos cascos integrales en vez del jet y el integral de la X.
Estas dos maxiescúteres han sido víctimas de la fea política alemana de opcionales. Se puede llegar a entender el cobro por los asientos y puños calefactables, por la alarma y por la extensión de garantía. Lo que cuesta más digerir son algunos elementos que ya están extendidos en otros modelos de menor “categoría” y que en BMW tendremos que pagar a parte. Las opciones menos “opcionales”, a nuestro modo de ver, son la luz diurna LED (solo en la X), una decisión incomprensible ya que es habitual en la competencia y además contribuye a definir una imagen de marca; o la pantalla TFT de 6,5”, un elemento que no es indispensable pero que aporta diferenciación, además de un control más visual y cómodo del estado de la moto, conectividad con teléfono e intercoms y nuevas funciones. El sistema de arranque sin llave sería otro de aquellos extras “necesarios”, aunque en este caso solo es opcional en la X.
El propulsor monocilíndrico de 350 cc, 34 CV y 35 Nm mueve con mucha soltura ambos modelos, hasta el punto de que puede poner en aprietos al bicilíndrico de la C650 en nervio y rapidez para subir de vueltas. Uno se llega a plantear si vale la pena gastarse más dinero, acarrear más kilos y más volumen de plástico cuando con la C400 casi no se echa de menos nada. Es destacable su rendimiento en las aceleraciones desde parado, una cualidad muy práctica si se quiere salir el primero al ver la luz verde. Este motor se muestra contundente y progresivo que no pierde fuelle hasta superar los 130 km/h, con una remarcable capacidad de recuperación.
Dinámicamente hablando, las dos versiones de la C400 se comportan de una manera similar. Su notable parte ciclo hace que transmitan una gran sensación de aplomo en curvas rápidas. En curvas más reviradas, ofrecen cambios de dirección bastante ágiles y deportivas, dentro de las limitaciones de un escúter. Los ingenieros bávaros han encontrado el equilibrio perfecto al configurar el tarado de las suspensiones, con un gran compromiso entre deportividad y confort. La frenada se ha confiado a la marca ByBre (By Brembo), con discos de 265 mm que cuentan con pinzas radiales de cuatro pistones delante y un pistón detrás, logrando frenadas potentes y precisas incluso a altas velocidades.
BMW C400X /C400GT
Motor: monocilíndrico, 4v, refr. Líquida, 350 cc, inyección electrónica, Euro4, ABS+TCS
Pot.: 34 CV PAR: 35Nm DEP: 12,8 l PESO: 193/203 kg
PVP: 6.990 € / 7.990 €
Nuestras moteras:
Lo mejor:
- Motor poderoso y refinado
- Prestaciones notables
- Comodidad y vida a bordo
- Frenada potente y precisa
Lo mejorable:
- Precio elevado, en especial con opciones
- Falta indicador permanente nivel gasolina
- Puente central muy alto

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