Aprilia trae al mercado un vehículo pensado para un segmento en auge que incorpora una novedad nunca vista hasta ahora en una moto de 125cc. El cambio rápido.
Por sus prestaciones y por el tipo de público al que va dirigido puede parecer un elemento innecesario, pero el hecho es que aporta una característica única de la que ningún otro modelo puede presumir. Y no sólo eso, además aporta un alto grado de diversión a la conducción. Su pequeño motor apura la limitación de potencia que marca la normativa, fijada en 15cv. Esto la hace algo más rápida que sus rivales y una masa total de 146 Kg permite una manejabilidad increíble en todo tipo de situaciones, hecho que se suma a sus estilizadas líneas y una posición de conducción que favorece muchísimo la conducción, siendo casi un “juego de niños”.
14 litros de depósito dan para más de 350Km sin repostar y un kit de frenos J.Juan sobradamente capaz. Dosificable, aporta precisión a la entrada en curva y nos detendrá ante emergencias sin mostrar signos de fatiga. Eso sí, habrá que tener tacto en el pie derecho, ya que Aprilia decidió incorporar el ABS sólo en el eje delantero. Tablero algo escueto en la información que proporciona, pero no se deja nada importante por comunicar. La relación precio-prestaciones está algo descompensada, pero sin duda nos olvidaremos de ello al conducirla.



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