La icónica marca británica no ha dejado de lanzar nuevos e interesantes modelos a lo largo de los últimos años como bien refleja su primera aventura en el motocross. Con la llegada de 2024, Triumph se metió en otro segmento en el que todavía no estaba presente con dos nuevas motocicletas (con la misma base), la Speed 400 y la Scrambler 400 X. El fabricante inglés ha apostado muy fuerte por este nuevo segmento creando desde cero unas motocicletas diseñadas ad hoc para atacar el pastel de las motos de marchas con cilindradas compendiadas entre los 250 y los 500 cc.

Las nuevas benjaminas representan la entrada de la marca británica a un nuevo segmento y cilindrada con la puntería fijada en dos grandes objetivos. El primero de ellos es el llegar a las nuevas generaciones de moteros, un target susceptible de ser fidelizado a una marca tan atractiva y con tanta historia. Triumph ofrece a los moteros más jóvenes una motocicleta accesible tanto por precio como por potencia que no pierde un ápice de la esencia de la marca. El otro gran objetivo al que estas dos 400 van dirigidas es al de los moteros más veteranos que quieran una moto más ligera y fácil sin renunciar a la esencia intrínseca de una Triumph.
Pese a que estas dos motocicletas se presentan con una estética indudablemente Triumph, estos nuevos escalones de acceso a la marca se muestran como tal, de acceso. Eso quiere decir que sus niveles de potencia y unos acabados algo más austeros nos recordarán que estamos ante las motos más accesibles del catálogo. Emulando al modelo de negocio que KTM practica para fabricar sus Duke y Adventure de pequeñas cilindradas, la firma de Hinckley ha llegado a un acuerdo de colaboración el gigante indio Bajaj Auto para su producción bajo unos estrictos estándares de calidad marcados por los británicos.
Dos personalidades

El diseño de ambas motocicletas refleja el carácter clásico de Triumph, con detalles cuidadosamente elaborados. La Speed 400 tiene un estilo más minimalista y deportivo, mientras que la Scrambler 400 X exhibe un aspecto más campero con elementos como cubremanos, rejilla protectora de faro y un manillar más elevado. La ergonomía también difiere entre los dos modelos. La Scrambler ofrece una postura de conducción más erguida, con un asiento a 835 mm del suelo, lo que la hace más adecuada para pilotos de mayor estatura. La Speed 400, con un asiento más bajo a 790 mm, proporciona una postura más recogida y deportiva.
Ambos modelos son cómodos para el día a día, con suspensiones bien equilibradas que absorben irregularidades sin sacrificar la estabilidad. Sin embargo, la Scrambler, con su mayor recorrido de suspensión, está mejor preparada para caminos accidentados, mientras que la Speed 400 se destaca por su enfoque en el asfalto.
Misma esencia
La Speed 400 y la Scrambler 400 X comparten el mismo monocilíndrico de 398 cc refrigerado por agua que desarrolla 40 CV y 37,5 Nm de par. Este propulsor, diseñado desde cero, destaca por su suavidad de funcionamiento, con vibraciones mínimas y una entrega de potencia lineal. Equipado con acelerador electrónico, embrague antirrebote y control de tracción, cumple con las expectativas tanto de usuarios experimentados como de aquellos que buscan su primera moto «seria». Ambas motos sorprenden por la alegría de su monocilíndrico, que permite rebasar los 120 km/h con facilidad y ofrecen potencia más que suficiente para la ciudad y carreteras secundarias. El ajustado consumo de combustible es otro punto destacable con cifras que rondan los 4 litros a los 100 km en condiciones reales y una autonomía teórica de más de 300 km.

A pesar de compartir motor y algunas características técnicas, la Speed 400 y la Scrambler 400 X ofrecen experiencias de conducción distintas. La Speed 400, con su rueda delantera de 17 pulgadas y neumáticos Metzeler Sportec M9RR, está orientada hacia un uso más urbano y deportivo. Se siente ágil y ligera, perfecta para sortear el tráfico en ciudad y disfrutar de las curvas en carreteras secundarias. En cambio, la Scrambler 400 X, con llantas de 19 pulgadas y Metzeler Karoo Street, tiene un enfoque más versátil, con capacidades limitadas para el offroad y un comportamiento dinámico igual de satisfactorio que su hermana. Es ideal para aquellos que buscan una moto con estilo y capacidad para salir de la carretera asfaltada ocasionalmente. La manejabilidad es otro aspecto donde estos modelos brillan gracias a la puesta a punto y a unos pesos contenidos. La Speed 400, con un peso de 170 kg, y la Scrambler 400 X, con sus 179 kg, nos ofrecen practicidad, manejabilidad y dinamismo a partes iguales.
Los frenos firmados por ByBre, nos han gustado gracias a una frenada potente y progresiva. Vale la pena destacar que la Scrambler tiene un disco delantero de mayor diámetro (320 mm frente a los 300 mm de la Speed 400) para adaptarse mejor a su naturaleza más aventurera. Acertadamente, la Scrambler 400 X cuenta con ABS y control de tracción desconectables, esenciales para el uso fuera del asfalto.
¿Speed o Scrambler?
Ambos modelos están equipados con una buena dosis de tecnología donde no falta la ilumincación Full Led, puerto USB-C y un reloj analógico con pantalla LCD. No obstante, este último elemento es uno de los que nos ha gustado menos. Comparando con opciones del mercado mucho más asequibles, este elemento de las Triumph se ve y se siente anticuado.

La elección entre la Speed 400 y la Scrambler 400 X del tipo de uso que se le quiera dar. La Speed 400 es la opción perfecta para aquellos que buscan una moto ágil, divertida y eficaz en la ciudad y en carretera. Su ligereza y facilidad de manejo la hacen ideal para pilotos de cualquier nivel de experiencia, especialmente aquellos que valoran una moto deportiva en su día a día. La Scrambler 400 X ofrece exactamente lo mismo y le suma una mejor ergonomía para tallas más grandes, una estética más campera (y para nosotros más bonita) y un punto más de polivalencia.
Ambas motos ofrecen una correcta relación calidad-precio, con la Speed 400 disponible desde 5.395 euros y la Scrambler 400 X desde 6.095 euros. Triumph ha logrado combinar la esencia de sus modelos Modern Classics con una propuesta accesible, lo que les puede ayudar a aumentar la base de sus clientes tanto en mercados maduros como el nuestro como en otros en desarrollo donde estas cilindradas son más populares.
Fichas técnicas:
Triumph Speed 400
- Motor: Monocilíndrico, 398 cc, 4v., ref. líquida, iny. elect., Euro5, ABS+CT.
- Pot.: 40 CV
- Par: 37,5 Nm
- Dep.: 13 l.
- Pes. seco: 189 Kg
- PVP: 5.395 €
Triumph Scrambler 400 X
- Motor: Monocilíndrico, 398 cc, 4v., ref. líquida, iny. elect., Euro5, ABS+CT.
- Pot.: 40 CV
- Par: 37,5 Nm
- Dep.: 13 l.
- Pes. seco: 179 Kg
- PVP: 6.095 €
Equipación
Andreu Monteys
- Casco: Bell Moto-3
- Chaqueta: RST Lumberjack
- Guantes: By City Elegant Man
- Pantalones: Rebelhorn Vandal
- Botas: Bela Atlas
Meri Bernal
- Casco: Bell Race Star Flex
- Chaqueta: LS2 Oaky
- Guantes: Spidi Charme 2


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