Como cada año, hay una cita para los motoristas marcada en el calendario como obligatoria en el mes de febrero. Nos estamos refiriendo a la Ruta Invernal El Desafío organizada por el Moto Club Moteros Gaditanos que este 2019 se celebró el 23 de febrero, la organización la bautizó como “La incógnita”, y transcurrió principalmente por divertidas y bellas carreteras y pistas de Portugal.
En 2012 este grupo de amigos organizó la primera edición con la participación de 126 inscritos. Año tras año han ido aumentando los participantes gracias a la excelente organización hasta llegar a las 901 motos y 1.051 inscritos de la reciente edición 2019.
Como cada año, hasta dos semanas antes de la prueba no nos desvelaron la ubicación exacta. En esta ocasión la salida y el fin de la ruta tuvo lugar en la localidad de Punta Umbría (Huelva). El recorrido fue del 90 por ciento por el país vecino Portugal, como en 2017 pero por diferentes carreteras.
El Desafío no es una prueba de navegación más, por lo menos para mí, tiene algo que crea adicción ya que después de cada participación (ya la he hecho cuatro veces), a pesar del cansancio por los kilómetros recorridos ¡¡ya piensas en la próxima edición!!
Viernes 22
Sobre las 09:00 de la mañana salimos de la localidad de Marbella cuatro amigos del grupo “Los Pistar” con rumbo a Huelva.
Para hacer un camino más ameno, y como teníamos todo el día por delante para llegar, evitamos autovías y tomamos la A-347 dirección Ronda. Paramos a desayunar en una venta donde se unió otro miembro del grupo. Volvimos a iniciar la marcha en dirección Sevilla y en el camino se unieron otros dos amigos procedentes de Cádiz y Barcelona. Seguimos en dirección Coria del Río, cruzamos el río Guadalquivir en la barcaza y después seguimos por carreteras comarcales hacia El Rocío, Matalascañas y Huelva. Sobre las 15:30 horas ya estábamos en Punta Umbría, donde nos dimos un homenaje de marisco en un restaurante de la playa con unas vistas impresionantes.
Ya con el buche lleno nos dirigimos al Barceló Punta Umbría Resort, el hotel elegido por la organización para la recepción de los participantes, la salida, la llegada y el alojamiento durante el fin de semana.
A las 18 horas se abrieron las verificaciones de las motos y, tras un rato de cola pero que se hizo ameno al estar hablando con amigos y saludando a otros compañeros de pasadas ediciones, nos entregaron el dorsal y aparcamos las motos.
Casi sin tiempo para un respiro y una ducha rápida a las 20:30 horas empezó el Briefing, donde “Er Picha” nos explicó a grandes rasgos la ruta del día siguiente, los horarios de los controles de paso y el estado de las pistas para la ruta mixta.
Hechos todos los deberes, llegó la hora de la cena. Enseñamos las pulseras y nos soltaron como a las bestias en un buffet libre… vaya peligro tienen algunos.
Sábado 23
A las 5 de la madrugada ¡sonó el despertador!. Sin apenas haber dormido por los nervios, nos dirigimos a desayunar. A las 06:30 horas nos entregaron el rutómetro (Roadbook) y, con sueño y frío, lo instalamos en las motos.
A las 07:00 horas pasamos el primer control de salida y nos pusimos en marcha en dirección Portugal por la A-49. Durante los primeros kilómetros aún era de noche y la temperatura no superaba los 7ºC.
Nada más entrar en Portugal dejamos la autovía y empezamos a afrontar carreteras secundarias. A las 08:30 horas, minuto arriba, minuto abajo, el Roadbook ya indicaba el primer tramo opcional de off Road, opción elegida por nosotros.
A los pocos kilómetros de pistas empezaron a no cuadrar algunos cruces y puntos kilométricos pero lo fuimos resolviendo entre nosotros y con otros participantes. Había momentos en algunos tramos de pista que había motos en ambos sentidos buscando seguir por la ruta correcta. Incluso llegamos a entender porque a esta edición la denominaron “La Incógnita” (je, je). Apuntar que las pistas fueron fáciles y sin dificultad, aptas para todos los niveles, y a pesar de que íbamos un grupo grande de ocho motos, el ritmo fue bueno.
Continuando la ruta fuimos alternando pistas y carretera, ambos con unas vistas y paisajes increíbles y en un asfalto con un agarre espectacular como sólo lo hay en Portugal.
Por la tarde seguimos avanzando por las bellas carreteras portuguesas. Sobre las 18:30 horas llegamos a la bonita localidad de Alcoutim, a orillas del Río Guadiana en la que estaba el último control de paso.
Ya de noche, cruzamos el último pueblo portugués de la jornada, Pomarão, y entramos de nuevo en España; continuamos en dirección Sanlúcar de Guadiana, Villablanca y, de repente, en un cruce paramos para reagruparnos y nos dimos cuenta de que sólo seguíamos juntos tres motos de ocho. Decidimos continuar y sobre las 21:30 horas llegamos a Punta Umbría. Poco a poco fueron llegando los compañeros y a las 22:30 horas estábamos todos juntos de nuevo. Pasamos por el photocall, recogimos nuestro diploma y fuimos a cenar tras un largo día de motos.
Como conclusión, superamos el Desafío Invernal 2019 invirtiendo un total de 14 horas en moto y 540 kilómetros de los cuales casi cien fueron por pistas y pasamos un fin de semana genial. Un diez como siempre para el Moto Club Moteros Gaditanos por su excelente organización y hospitalidad. ¡¡Nos vemos en El Desafío 2.020!!
Una crónica de Manuel Rodríguez (@Rider_83)

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