Pensada para moverse con estilo en desplazamientos cortos, lleva entre nosotros un tiempo considerable y ha logrado su propio espacio en el sector de las custom 125. Con pocos cambios respecto a la versión anterior, la nueva Daelim Daystar 125 cumple ahora con la normativa Euro4 manteniendo todas sus prestaciones, así como los cambios introducidos en la versión precedente a la que hoy probamos, entre ellos, la inyección electrónica y el freno de disco en el eje trasero. Se renueva la gama de colorres entre los que destaca el de la unidad cedida, un verde militar en acabado mate que no pasa desapercibido. Su comportamiento no trae novedades. Ágil y sumiso, con una dirección muy obediente y precisa que resultan perfectas en combinación con la movilidad que ofrece el asiento y su escasa altura al suelo, que la hace muy maniobrable, especialmente en parado. El motor, con tinúa siendo lineal y tranquilo pero con potencia suficiente para moverse con soltura por la ciudad, su hábitat natural. No obstante, permite desplazamientos interurbanos con gran aplomo y estabilidad. El confort no se deja de lado y el asiento recoge a la perfección, además de ofrecer un mullido más que confortable. Puede resulta poco confortable si mides más de 1’60m, pues quizá te sientas demasiado cerca del manillar y con la postura algo forzada.
Poco más podemos decir, pues la renovación cumple más con oblicaiones de homologación que con la implementación de novedades más allá de la gama de colores. Una muy buena opción, como decíamos, asequible, y de fiabilidad contrastada.

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