En el año 2005, el panorama del sector de la motocicleta en España era radicalmente distinto. Sin embargo, en Alcañiz (Teruel), nacía una empresa con un ADN puramente digital. Antonio Magallón, pieza clave en la evolución de la compañía desde sus inicios, recuerda que la visión fue clara desde el primer segundo: “Siempre nació como negocio online. Desde el día 1 se registraron los dominios, en una época en la que apenas había ADSL”.
Aunque el proyecto se ideó inicialmente como tienda y taller físico, aprovechando el auge de las motos de cross y enduro de la época, la orientación hacia el catálogo infinito de la red marcó su destino. “Se ideó principalmente con una tienda y taller de motos. Era una buena época en ese momento, las motos de cross se vendían muchísimo”, explica Magallón. Con la crisis de 2008, la empresa supo pivotar con éxito para centrarse en la potencia de su plataforma online.
1 millón de referencias
Entrar en las instalaciones de Motocross Center es sumergirse en un ecosistema de alta rotación. La base del almacén, que cuenta con unos 1.200 metros cuadrados distribuidos en tres alturas, alberga lo que Magallón describe como “tres kilómetros lineales de estanterías”. Pero el verdadero músculo no está solo en lo que se ve, sino en la integración tecnológica.
“Hemos superado la semana pasada el 1 millón de referencias en página web en stock. Obviamente no hay un millón aquí, habrá unas 40.000, todo lo demás está sincronizado con proveedores”.
Este sistema de sincronización permite un flujo constante de pedidos: “Entra, sale, entra, sale… y a sacar pedidos”. Además, cuentan con dos almacenes auxiliares adicionales en la misma localidad y uno en Barcelona para gestionar grandes volúmenes y contenedores. Todo gestionado de forma propia, huyendo de modelos de fulfillment externos para mantener el control total sobre la calidad del envío.

Del Cross al Trail Adventure
El mercado del Off-Road no es estático, y Motocross Center ha sabido madurar junto a sus clientes. Magallón observa un cambio generacional y de gustos muy marcado en el sector. “El vertical va cambiando. Ahora mismo se puede decir que el motocross está desapareciendo, es un nicho muy nicho. Desde hace cinco años el vertical que está tirando es el Trail Adventure”.
Esta capacidad de adaptación les permite mantener una fidelidad del cliente superior al 30%. Según Antonio, los clientes que antes compraban cross, pasaron al enduro y ahora demandan accesorios para sus motos trail. “Son los mismos clientes que ya confían en ti porque sabes que les das buen servicio y ya te reclaman. Ellos te van demandando y te obligan a ampliar y crecer en la dirección que el mercado pide”.

Aliado estratégico del taller
Más allá del cliente final, Motocross Center se ha consolidado como un supermercado indispensable para el profesional. Con más de 3.000 talleres dados de alta en España, Portugal y Europa, la empresa resuelve un problema logístico crítico para los negocios pequeños y medianos.
“Si ellos no tienen un volumen suficiente para adquirir condiciones de ciertas marcas porque les exigen inversión de stock. Nosotros lo ponemos disponible”, señala Magallón. Para un taller, poder pedir una aguja de pistón, un kit de plásticos y un circlip de diferentes marcas en un solo clic y recibirlo en una única factura simplifica drásticamente la administración y la gestión de horas.
Especialización vs. Algoritmo
En la era de Amazon, Motocross Center compite mediante el conocimiento técnico. Con una plantilla de más de 30 personas, el valor añadido reside en el soporte. Cuentan con un mecánico especializado que dedica gran parte de su jornada a resolver dudas técnicas de los clientes online.
“No nos planteamos ser un Amazon. Queremos ser un especialista. Al haber tantos pedidos y ser un nicho tan específico, llegan consultas muy particulares e intentamos trasladar ese nivel de especificidad como el valor propio de la marca”.
El ADN de Alcañiz
A diferencia de otras empresas tecnológicas deslocalizadas, Motocross Center presume de su arraigo en Teruel. El 91% de su plantilla es de la zona. Son centro de formación para la Universidad de Zaragoza y para grados de desarrollo web, administración y logística. “No tenemos gente en teletrabajo en no sé dónde. Incorporamos todo el talento interno y lo formamos desde dentro”, afirma con orgullo Magallón.
Incluso su marca propia, Off Parts, nace de esa escucha activa del mercado para tapar huecos con consumibles y utillaje que los grandes fabricantes no cubren, sin entrar en competencia directa con las marcas de las que son distribuidores oficiales.

De Alcañiz al resto del mundo
Con una presencia ya consolidada en la Península Ibérica, el objetivo estratégico a cinco años es Europa y, a largo plazo, el salto transatlántico. Antonio Magallón explica que ya están “mirando a Europa, internacionalizando y también a mercados emergentes, como puede haber alguno en Sudamérica o puede ser Chile”. No obstante, el directivo se muestra cauto: “Dar el salto del Atlántico es complicado porque toda la parte logística es complicada… ahora mismo estamos mirando Europa”.
Para sostener esta expansión, la tecnología y el factor humano van de la mano. La empresa cuenta con agentes especializados en los idiomas locales de sus clientes, cubriendo portugués, francés, alemán e inglés. Esta estructura les permite gestionar con cercanía una logística que ya alcanza rincones insospechados. “Vendemos a más de 82 países. Es gracioso porque te das cuenta de que envías recambios de GasGas a Isla Reunión, al lado de Madagascar. ¿Cómo ha llegado una GasGas de Salt (Girona) a Madagascar? Cosas increíbles”, relata Magallón.




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