En MotoTaller tenemos el placer de contar con la colaboración de un rider muy activo y que no sólo disfruta mucho encima de una moto, sino que además hace disfrutar a sus compañeros de ruta, y sus seguidores. Hablamos de Manu Rodríguez, @Rider_83, un enamorado del Off-Road y que ha recorrido muchos kilómetros, con unas rutas maravillosas, preparadas hasta el mismísimo detalle, como la que vivió en Marruecos.
5 de mayo de 2023. Después de varios intentos fallidos incluyendo una pandemia, que mantuvo cerrada la frontera durante más de 2 años, ¡¡Llegó el día!! Mis compañeros de aventura Los Pistar y yo, pudimos poner rumbo a Marruecos y disfrutar durante 10 días de este fantástico país que nos tiene tan enganchados, tanto por sus paisajes, la amabilidad y hospitalidad de la gente, su comida y sobre todo, porque en Marruecos aún se puede disfrutar del Off Road sin problemas, sigue siendo un paraíso para los amantes del 4×4, motos Trail, Maxi Trail, Enduro, etc. Y poder viajar por pistas y carreteras menos conocidas y turísticas.
La única cosa buena que tuvo el haber cancelado varias veces el viaje, es que tuve tiempo de sobra para preparar bien los Tracks, revisarlos unas cuantas veces y modificarlos otras tantas. Hasta que, por fin, conseguí cuadrar los 10 días de ruta, con etapas que conseguimos terminar tal y como había preparado, y lo mejor, es que tampoco tuvimos problemas en ninguno de los tramos Off Road, ya que por mucho que los prepares con el ordenador, estos últimos pueden cambiar en persona, haber más gravilla, mucha arena, piedras, estar en muy mal estado, incluso ser impracticables por barro, inundaciones recientes, desprendimientos, etc.

El viaje lo comenzamos cinco amigos, aunque uno de ellos (David) sólo nos pudo acompañar en las dos primeras etapas, ya que en la tercera tuvo que volver a España. Y nuestras fieles compañeras en esta aventura fueron: una Honda África Twin 1000 DCT, una Honda África Twin 1100 DCT, una Bmw R 1200 GS ADV, una Bmw F 800 GS y una Ktm 690 Enduro, esta última comprada días antes del viaje y para la ocasión, esto me asustaba un poco, ya que Manolo, el propietario, no estaba acostumbrado a este tipo de moto tan ligera y “radical”, el posee una Ktm 1290 Adv, me preocupaban posibles caídas y sobre todo, que aguantara los casi 3.000 km de ruta, cosa que nos sorprendió a todos, porque evidentemente en campo llevaba la mejor moto, pero es que luego en asfalto, ¡nos daba caña a todos!
Como novedad para mí a la hora de llevar el equipaje en mi Bmw 800, llevaba de estreno las alforjas Shad TR40, que gracias a Shad y MotoTaller, tuve la suerte de probar en este viaje a Marruecos y sacar mis conclusiones sobre estas novedosas y fantásticas maletas laterales semirígidas.
Etapa 1 Málaga – Chaouen
Día de transición, con pocos kilómetros pero tocaba coger el Ferry en Algeciras que nos llevaría hasta Tanger Med, pasar la frontera, con sus respectivos controles de documentación y el papeleo de importación de la moto.

Una vez pasados estos trámites, y nada más salir del puerto, ya tenía preparado el primer tramo Off Road, de pocos kilómetros, pero suficientes como primera toma de contacto, para lo que vendría después.
Continuamos durante 160 km más, alternando carretera y tramos de pistas rápidas, con buen firme y sin problemas, podíamos ir a ritmo alegre.
Sobre las 20:00 h. llegamos a Chaouen, donde terminaba esta etapa, y nos estaban esperando unos amigos: Amanda, Carlos y David, que venían ya de regreso, después de 7 días de ruta por Marruecos, y que hicimos lo posible para poder coincidir.
Etapa 2 Chaouen – Ifrán
Desayunamos sobre las 08:00 h., nos despedimos de nuestros amigos que ya volvían a España y comenzamos nuestra segunda etapa, que nos esperaban 318 km.
Apenas 10 minutos después de la salida ya estábamos en pista, ¡comienza la acción!
La mitad de la etapa sería por las Montañas del Rif, con unas vistas impresionantes a los valles y sus famosas plantaciones locales, que durante muchos kilómetros Off Road tendríamos a cada lado de la pista.
Una vez pasamos estas montañas, nos dirigimos hacía el sur dirección Fez, que sólo veríamos de paso, y que por desgracia tuvimos que atravesar casi por el centro, ya que no había alternativa, y esto hizo que pudiéramos »disfrutar» del caos del tráfico en una ciudad de Marruecos, toda una experiencia…
Sobre las 20:30 h. llegamos a un motel de carretera 10 km antes de Ifrán, y terminaba esta etapa de 12 horitas.
Etapa 3 Ifrán – Sidi Hamza
Una vez desayunados, ¡comenzamos la que sería una de las etapas reina del viaje! A pocos minutos de la salida llegamos a Ifrán, donde nos despedimos de nuestro compañero David sólo nos podía acompañar hasta aquí, tenía que volver a España.
Nos salimos de la carretera principal y en poco tiempo llegamos al famoso Cedro Gouraud, un cedro milenario donde vimos los primeros monos del viaje, después veríamos más durante el recorrido.
A partir de aquí, comenzaba el Off Road, pistas rápidas y fáciles, pero con bastante gravilla en algunos tramos y otros con arena e incluso tierra roja, que te hacía ir en alerta y con precaución en todo momento. Ya estábamos en el Medio Atlas, y durante muchos kilómetros íbamos o bien por el interior de Bosques de Cedros o por llanuras en las que no había nada de vegetación, imagino que por la altitud, había momentos que estábamos casi a 2.000 metros.
El paisaje nos iba sorprendiendo aún más en cada kilómetro que avanzábamos, incluso cuando salíamos a tramos de carretera, estaban recién asfaltadas, con buen firme y esto nos animaba a ir un poco alegres disfrutando de las curvas.
Sobre las 17:30 h., pasamos la localidad de Boumia y venía el segundo plato fuerte del día: El Circo de Jaffar, pero decidimos dividir el grupo, y que Nacho (África Twin 1000) y Seba (Gs 1200 Adv) no lo hicieran porque era un tramo más técnico y difícil, sin embargo Manolo (Ktm 690) y yo (Gs800), ¡fuimos de cabeza a hacerlo! Nos reencontraríamos de nuevo con ellos en Midelt.
Esta etapa fue una de las mejores del viaje, pero a la vez, una de las más largas. Llegamos sobre las 22:30 h. a Sidi Hamza, una aldea bereber en mitad de las montañas, después de 340 km, creo que más del 50 % Off Road, incluso la propia llegada al alojamiento fue por pista y de noche. Nuestras caras eran un poema, que mezclaba cansancio y felicidad al mismo tiempo por lo vivido en esta jornada.
Etapa 4 Sidi Hamza – Merzouga
¡Vamos a por otra etapa! Salimos del alojamiento y disfrutamos de las vistas y la fantástica ubicación de la aldea donde se encontraba, ya que el día anterior llegamos de noche y no vimos nada, casi no encontramos ni el alojamiento, menos mal que tenía un letrero grande con luces de neon muy potentes que recordaba a algunos bares de carretera…
Hacemos unos cuantos kilómetros por carreteras secundarias y rotas, incluso en algunos tramos era pista, pasando por aldeas muy remotas. Tanto es así, que hasta la gente, y sobre todo los niños, se sorprendían al ver nuestras motos.
Después de un par de horas, llegamos a Er-Rich donde salimos a la nacional RN13. Tocaba un buen tramo de carretera, en buen estado pero aburrida, y además, la temperatura iba subiendo tal y como avanzábamos hacia el sur, de media teníamos 32º, ¡a primeros de Mayo!
Sobre el medio día, pasamos la localidad de Errachidia y la carretera comenzó a ser más entretenida y con mejores vistas, bordeando el río Ziz y las gargantas que creó con el tiempo este río, hasta que llegamos al Valle del Ziz y su famoso palmeral, uno de los más grandes de Marruecos.
Continuamos hacia el sur, y en Erfoud nos desviamos hacia el Oeste, hasta Jorf, donde conocía una pista del viaje anterior que nos llevaría hasta la famosa Gara Medouar, también conocida como Cárcel Portuguesa, no fue exactamente una cárcel, y se le apoda así porque fue el lugar donde se mantenían a los esclavos subsaharianos vendidos a Portugal en el siglo XIX. Gara Medouar es de una belleza natural inigualable, y tras subir por la pista (recién arreglada y fácil) que da a lo alto de la formación, llegamos a un mirador natural con unas vistas espectaculares.
Después de un ratito de descanso y hacernos unas fotos para el recuerdo, continuamos dirección Merzouga, que aún nos quedaban 60 km, y nos iba a pillar de nuevo la noche.
Sobre las 21:30 h. llegamos al alojamiento, y con otros 332 km más en nuestras espaldas, por suerte, aquí conocía un bar donde venden cerveza y nos dimos un buen homenaje para celebrar que habíamos llegado al desierto y llevábamos casi la mitad del viaje.
Etapa 5 Merzouga
Después de cuatro días de ruta con una media de 12 horas diarias y unos 1.000 km aprox. recorridos, tocaba un día de »descanso». Lo de descanso, es simplemente porque no nos pusimos la ropa de moto, porque fuimos a las dunas con nuestras motos a hacernos fotos (de postureo claro) y a comer un restaurante tranquilos, todo esto intentando sobrevivir al calor que hacía, sobre 36º. Por la tarde, alquilamos Quads y nos fuimos esta vez sí, a disfrutar de la arena y las dunas, ya que con nuestras motos de más de 220 kg se podría armar una buena fiesta.
Etapa 6 Merzouga – Boumalne Dadés
Volvemos a madrugar, ya que nos esperaba otra etapa de 330 km. Salimos dirección Rissani y continuamos por carretera unos 200 km más sin nada que destacar hasta que llegamos al Palmeral de Tinghir, donde el paisaje comienza a cambiar y nos encontramos un gran valle de color verde con miles de palmeras.
Continuamos dirección a las Gargantas del Todra, ubicadas en el lado este de las montañas del Alto Atlas, con solo 33 metros de ancho en algunos tramos y acantilados de más de 100 metros de altura a cada lado del río.
Seguimos hacia el norte, y pasada la pequeña localidad de Tamtetoucht, por fin dejamos la carretera, ya que eran las 3 de la tarde y aún no habíamos hecho Off en este día, ¡ya había ganas! Cogimos una pista de unos 40 km que une las carreteras R703 y R704. Esta pista, la hice en 2019 y fue una aventura, casi tres horas tardamos debido a que casi todo el recorrido era por el cauce de un río seco, y apenas había camino marcado, sólo piedras y mucha grava, pero en esta ocasión, todo ha cambiado, están asfaltando esta pista para unir los 2 valles, por suerte todavía pudimos disfrutarla sin asfaltar, aún era pista, ¡pero probablemente la próxima vez que vaya… será una carretera con bonitas vistas!
Una vez que salimos de esta pista, ya en la carretera R704, continuamos dirección sur hacia Las Gargantas del Dadès, parecidas a las del Todra, pero para mi gusto, más bonitas y menos turísticas.
La etapa terminó en un fantástico alojamiento de carretera a unos 15 km de Boumalne Dadés, genial por el precio, la calidad de la cena y el desayuno del día siguiente (15€).
Etapa 7 Boumalne Dadés – Ouzoud
Después de un desayuno espectacular en una terraza con vistas a las Gargantas del Dadés, ¡comenzamos otra de las mejores etapas del viaje! Ruta más corta, de »sólo 208 km», pero el 70 % Off Road.
Lo primero que hicimos nada más salir, fue ir hasta Boumalne Dadés para repostar gasolina, comprar agua, pan y algo de comer a medio día, ya que en esta etapa no pasaríamos por ningún pueblo grande, sólo aldeas, y durante todo el recorrido no habría gasolineras ni restaurantes.
Una vez repostados y con provisiones, comenzamos de nuevo, y en menos de diez minutos ya dejamos el asfalto, dirección al Alto Atlas por la ruta a través de las Gargantas de Amejgag, cruzando varios puertos de montaña de 3.000 metros de altitud, incluso había nieve en los puntos más altos, a pesar de que ya era Mayo. Era la segunda vez que yo hacía esta pista y aún me seguían sorprendiendo las vistas durante todo el recorrido, ¡todo un espectáculo!
Sobre las 20:00 h. ya estábamos en Ouzoud, nos dimos una ducha rápida y fuimos a visitar las famosas Cascadas de Ouzoud, en el mismo pueblo y a tan sólo cinco minutos de nuestro hotel. Están situadas en el Atlas Medio, prácticamente en el centro de Marruecos y tienen 110 metros de caída, lo que sin duda las hacen las más espectaculares de todo el norte de África.
Etapa 8 Ouzoud – Meknes
Tocaban otros 340 km pero en esta ocasión sería casi todo por carretera, comenzábamos a subir hacia el norte y teníamos que avanzar.
La primera parte, nada más salir de Ouzoud, fue por carreteras de montaña con muchísimas curvas incluso con asfalto nuevo en algunos tramos, casi nos volvemos locos intentando limpiar los neumáticos de polvo por los bordes.
Una vez llegamos a Beni Mellal, continuamos por carreteras un poco más aburridas, hasta que llegamos a la única pista que tenía preparada para esta jornada, comenzamos los primeros kilómetros y de repente… ¡El track pasa por mitad de un embalse! No había puente ni manera de cruzar, veíamos justo enfrente como continuaba el camino que salía del agua, pero era imposible pasar. Estábamos a tan sólo 40 km de Meknes siguiendo el track, pero tuvimos que dar la vuelta y buscar ruta alternativa. Resulta que habían construido este embalse hacía muy poco tiempo, y habían sacrificado esa pista, de hecho, por la ruta alternativa que tuvimos que hacer, pasamos por una presa gigante aún en construcción, y pocos kilómetros después conectamos de nuevo con nuestro track, pero esto nos costó unos 50 kilómetros extras, por lo tanto, hicimos 390 km en este día.
Al ser una etapa casi 100 % por asfalto, a las 18:30 h. ya estábamos en Meknes, nos alojamos muy cerca de la Medina, así pudimos dar un paseo y visitar la única ciudad de todo el viaje.
Etapa 9 Meknes – Asilah
Como sabía que a estas alturas del viaje ya iríamos cansados, preparé esta etapa más corta, con la intención de llegar a Asilah sobre el medio día y así poder visitar este bonito pueblo de la Costa Atlántica.
Salimos de Meknes, y en apenas 20 km llegamos a las ruinas de la antigua Ciudad Romana de Volubilis. Volubilis es un yacimiento de ruinas romanas situado a pocos kilómetros de la ciudad santa de Mulay Idris.
No entramos a visitarlas, porque vestidos de moto, con botas, chaqueta, casco, etc. No era muy apetecible, pero lo dejamos pendiente para otra ocasión, nos tuvimos que conformar con unas fotos desde la entrada.
Continuamos hacia el norte por carreteras secundarias, pero a mitad de la ruta, tenía preparada una sorpresa para el resto del grupo, ¡2 pistas más! De las que yo llamo «atajos», cortas y fáciles, que se salen de la carretera principal y se unen más adelante. Estos serían los últimos tramos Off Road de este viaje, incluso hubo una última caída de Nacho en una bajada, pero sin consecuencias.
Tal y como estaba previsto, sobre las 15:00 h. llegamos a Asilah, y como es un pueblo más turístico y cerca de España, comimos en un restaurante español (estábamos hartos de comer Tajine) y como no, nos dimos un buen homenaje con cerveza y vino por la finalización del viaje.
En su posición estratégica frente al mar, Asilah fue un puerto importante y una fortaleza para diferentes civilizaciones, desde los fenicios hasta los portugueses, quienes construyeron las fortificaciones que todavía se conservan.
Etapa 10 Asilah – Málaga
Tocaba volver a casa, salimos de Asilah sobre las siete de la mañana y fuimos directos por autopista hacia Tanger Med, ya que queríamos coger el Ferry de las 09:00 h y teníamos que estar una hora antes en el puerto.
Pasamos los controles de la frontera sin problemas, subimos al barco y sólo con media hora de retraso salimos dirección Algeciras.

Poco a poco el Ferry se iba alejando de la costa marroquí, pero cuando aún la teníamos a poca distancia, los cuatro amigos nos mirábamos y coincidíamos en la misma pregunta: “¿Cuándo volvemos otra vez?”.
Todos íbamos cansados, después de 2.800 km., con las motos muy sucias (señal de que lo habíamos pasado en grande), pero sobre todo, con una sonrisa que no nos cabía en la cara, de haber disfrutado tanto y tan intensamente estos diez días de ruta con los mejores compañeros, Los Pistar.
Alforjas Shad TR40
Había viajado con maletas laterales, en diferentes motos, últimamente como hago mucho Off Road, con bolsa estanca en la parrilla trasera, pero nunca había probado este tipo de alforjas.
Lo primero que tengo que decir es: ¡Me han encantado y sorprendido mucho! Estéticamente son muy bonitas, y le quedan genial a mi Bmw. En marcha, no notaba que las llevaba, ni estando cargadas, incluso haciendo Off Road he llegado a ir a ritmo alto en algunas pistas y había momentos que se me olvidaba que iba cargado con el equipaje.
De espacio, me han ido genial (30 litros cada una), una la he llevado con recambios, herramientas y aún sobraba espacio para otros guantes, guardar la chaqueta cuando hacía calor, etc. Por las noches, esta maleta se quedaba puesta en la moto, que, gracias a su sistema de seguridad con llave, no la pueden quitar ni abrir para robar dentro. La otra es la que utilizaba para la ropa, esta última la quitaba todos los días y la llevaba al alojamiento, se quita en segundos y se transporta fácilmente gracias a un asa superior.
Cuando llegué a España, fui directo a una gasolinera a lavar la moto, traía polvo, arena y barro de todo Marruecos… Por supuesto con las alforjas puestas, que también lavé con agua a presión y quedaron como nuevas, listas para el próximo viaje. Espero que os haya gustado esta crónica de nuestro último viaje a Marruecos 2023, podéis ver los vídeos de cada etapa en Youtube: www.youtube.com/rider83









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