La seguridad vial no se puede gestionar a golpe de intuición; necesita datos rigurosos y análisis científicos que eviten los diagnósticos parciales. Bajo esta premisa, el Instituto Universitario de Tráfico y Seguridad Vial (INTRAS) de la Universidad de València, en colaboración de la empresa METALESA SEGURIDAD VIAL, ha presentado el estudio sobre la siniestralidad de motocicletas en vías interurbanas.
Con una muestra masiva que analiza más de un millón de siniestros con víctimas registrados en la base de datos oficial ARENA entre los años 2017 y 2024, de los cuales se aislaron 420.000 accidentes en carretera y, específicamente, 70.000 de motocicletas, la investigación se convierte en un trabajo pionero a nivel mundial. Las conclusiones, desgranadas por el catedrático Luis Montoro y el doctor en psicología Ignacio Lejarcio, obligan a un cambio radical en las políticas de prevención.

Una radiografía genérica que duplica el riesgo
El profesor Luis Montoro, Catedrático de Seguridad Vial de la Universitat de València, arrancó la exposición contextualizando la doble cara del vehículo de dos ruedas: por un lado, una opción de movilidad eficiente, rápida y de bajo consumo; por el otro, una enorme vulnerabilidad que se traduce en cifras terroríficas.
A nivel global, las motocicletas causan 380.000 muertes anuales. En España, la evolución es alarmante: se ha pasado de 340 fallecidos en 2014 a 478 en 2024 (138 muertes más en 11 años), una tendencia alcista que contrasta con el estancamiento o descenso en el resto de vehículos. Actualmente, el 23% de las muertes en carretera en España son de motoristas, frente al 16% de media en la Unión Europea.

Los grandes titulares de la siniestralidad general:
- El doble de riesgo: El 19% de los siniestros de motocicletas (incluidos ciclomotores) son mortales o con heridos muy graves, frente al 8,5% en el resto de vehículos. El riesgo de consecuencias críticas en moto es prácticamente el doble.
- Desproporción en el parque móvil: Las motos representan aproximadamente el 15% del parque de vehículos en España, pero acumulan el 21% de los fallecidos y casi el 33% (32,6%) de los heridos graves.
- El factor territorial: Cataluña (31%), Andalucía (14,3%) y la Comunidad Valenciana (11,2%) lideran el volumen total de accidentes con víctimas debido a su mayor densidad de parque motorista. Sin embargo, la letalidad real por accidente cambia el mapa: mientras en Cataluña muere el 2,1% de los accidentados, Navarra (9,2%), Murcia (8,2%) y Extremadura (7,8%) registran los índices de mortalidad más altos por siniestro.
- El mito del peligro ambiental: Al contrario de lo que suele pensarse, la inmensa mayoría de los siniestros con víctimas ocurren bajo condiciones óptimas: en firme seco, con luz natural (77%), tiempo despejado (91%) y buena visibilidad (84%).
- Trazado recto: El 54% de los accidentes generales con víctimas se localizan en rectas. Las curvas señalizadas ocupan el 33% y las no señalizadas apenas el 13%.
- Perfil y estacionalidad: Se concentran en el tercer trimestre (julio, agosto y septiembre con un 32%) y durante los fines de semana (sábados y domingos suman el 35%). El perfil de la víctima es mayoritariamente masculino (84%) y con una edad media de 42 años.
- Más de 125 cc, más letalidad: Las motos que superan los 125 cc rozan el 40% del parque motorista, pero acumulan el 62% de los accidentes con víctimas. Además, la tasa de accidentes mortales en estas cilindradas (4,5%) duplica a las de menor potencia. En este grupo, el 62% son accidentes solitarios (sin otros vehículos implicados).




La salida de vía, el punto crítico de letalidad
La segunda mitad de la presentación, coordinada por J. Ignacio Lijarcio, Doctor en Psicología, puso la lupa sobre la tipología más letal: la salida de vía. Definida como una variable crítica no por su frecuencia, sino por su extrema gravedad, concentra casi la mitad de la tragedia en carretera.
A partir de los casi 15.000 siniestros registrados bajo esta modalidad (14.951 exactamente), el estudio arroja datos concluyentes:
- Menos frecuencia, el doble de muertes: Las salidas de vía representan el 25,3% (uno de cada cuatro) de los siniestros interurbanos de moto, pero suponen el 43,3% de los motoristas fallecidos.
- La paradoja de las curvas y el riesgo asumido: A diferencia de los datos genéricos, el 72,1% de las salidas de vía ocurren en curvas, y más de la mitad de ellas están correctamente señalizadas. El estudio señala aquí la teoría homeostática del riesgo: cuando el entorno es favorable (buen tiempo, sol, visibilidad), el conductor reduce su umbral de alerta, se relaja y asume mayores riesgos conductuales.
- La hora crítica de la madrugada: Aunque el 51,5% de las salidas de vía ocurren en fin de semana, el dato más sorprendente aparece en la franja nocturna: el 50% de la siniestralidad de este tipo se concentra en el pico horario de las 3 a las 4 de la mañana.
- La trampa territorial: Las comunidades del interior y menor densidad de tráfico sufren las salidas de vía más letales. Extremadura encabeza la lista con un 47,3% de letalidad en esta categoría, seguida de Castilla y León, Castilla-La Mancha y La Rioja. La Comunidad Valenciana se sitúa en un 33,1%.
- Radiografía del impacto solitario: El perfil definitivo de la salida de vía está perfectamente delimitado: es un accidente solitario (sin terceros), el daño recae en el propio motorista (el 94% de los fallecidos son el propio conductor y un 10% el pasajero) y el 72,2% de los casos ocurren a lomos de una motocicleta grande de más de 125 cc. La edad media de este perfil es de 41 años.





Proyección a 2030: Actuar o empeorar
Aplicando un modelo predictivo mediante ecuaciones de regresión de cara al horizonte de los objetivos europeos de seguridad vial para 2030, los investigadores alertan: si no se interviene de forma inmediata, el peso de las salidas de vía aumentará hasta rozar el 30% del total de siniestros de motocicleta, alcanzando una previsión metodológica de 2.500 accidentes de esta tipología para el año 2030.

La urgencia del sistema seguro: Infraestructuras perdonadora
«La protección para el motorista está infrautilizada en el territorio nacional». Esta fue una de las denuncias más firmes de la jornada. Los datos revelan que aproximadamente el 50% de las salidas de vía por la izquierda, y cerca del 60% por la derecha, se producen en tramos donde no existen barreras de seguridad.
Desde INTRAS y METALESA insisten en que la formación, la concienciación y la vigilancia policial son pilares indispensables, pero no bastan por sí solas para frenar las muertes en un escenario de fase meseta donde las cifras generales no bajan. El enfoque debe migrar de manera urgente hacia el denominado Sistema Seguro: asumir que el error humano existirá y, por consiguiente, diseñar infraestructuras y vías que actúen como protectores activos. Las carreteras deben ser tolerantes o perdonadoras, equipadas con sistemas de contención específicos para motoristas correctamente diseñados, probados e implantados.


Como conclusión y mensaje final para el sector, el estudio deja una máxima indiscutible para orientar las futuras mesas de decisión técnicas y políticas: «La seguridad del motorista se juega antes, durante y después de la salida de vía».



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