De la mano de Jets Marivent llegan a España las nuevas GOES G125 GT, el último lanzamiento de la multinacional francesa, y lo hace enarbolando la bandera de producto económico y práctico por encima de cualquier otra característica.
Con un diseño actual y una fresca gama de colores, implementa tecnología LED en sus ópticas delantera y trasera e incorpora un cuadro de instrumentos digital dividido en dos esferas principales a las que refuerza un pequeño LCD situado entre ambas. En la izquierda recibimos información sobre velocidad, revoluciones y nivel de combustible y en la derecha los cuentakilómetros total y parcial. El central va dedicado exclusivamente al reloj, sobre el cual encontraremos unos botones para ajustar la luminosidad de los LCD.
A PRIMERA VISTA
Con un precio de salida de 2.395€, goza de un nivel de equipamiento más que decente aunque los acabados no sean su buque insignia. Sin embargo hay algunos aspectos que con un poco de atención en el diseño harían que las G125 GT subieran de categoría, dejando de pertenecer al grupo de “utilitarias de acceso” y convirtiéndolas en atractivas opciones para quien busca un vehículo para su día a día a lo largo del tiempo.
Algunos aspectos llamativos en cuanto a equipamiento son la combinación de caballete central y pata de cabra de origen, en donde hay que destacar que la G125 GT arranca con la pata de cabra bajada, algo que puede resultar peligroso mezclado con las prisas o las personas olvidadizas. Dispone de generosas guanteras disponibles en el contraescudo en las que podremos guardar objetos de considerable tamaño, como un par de guantes, el teléfono móvil, unas gafas de sol… Además, incorpora toma de corriente 12v integrada en una de ellas, por lo que podremos cargar el teléfono mientras nos desplazamos en nuestra GOES.
La capacidad del hueco bajo asiento es generosa. De hecho, según el fabricante tienen cabida dos cascos, aunque nosotros no logramos encontrar la manera de cerrar el asiento aun empleando un JET como casco secundario. En este mismo hueco se ubica la batería, en la parte trasera, quedando bastante expuesta, hecho que facilitará por igual el deterioro como el reemplazo de la misma.
En caso de emergencia, disponemos de warning para señalizar nuestra posición en la calzada y la tecnología LED garantiza nuestra visibilidad a larga distancia. Destacable y muy positivo que un scooter actual incorpore pata de arranque, desaparecida ya en la mayoría de modelos. No obstante, un error de diseño impide poder utilizarla sosteniendo la moto con la pata de cabra, pues ambas se tocarían ya que quedan muy cerca. Esto obliga a arrancarla sobre el caballete central, dificultando la tarea a personas de baja estatura, que deberán subirse a la plataforma para poder hacer suficiente fuerza con la pierna.
LA CLASE PRÁCTICA
Su reducido peso las hace agradecidas para maniobrar en parado y haciendo muy fácil la tarea de llevarse bien con ellas. Los desplazamientos por ciudad son realmente agradables ya que su aceleración, excesivamente progresiva, nos invita a tomarnos el día con tranquilidad. La protección aerodinámica y frente a la lluvia es muy buena sin que la pantalla moleste a la vista con una altura muy correcta. La conducción es confortable, sintiéndose el habitáculo bien amplio y ofreciendo dos posiciones en el contraescudo para ubicar los pies, pudiendo así optar por diferentes posturas de conducción. Los asientos gozan de un cómodo mullido y son espaciosos incluso para la plaza trasera.
EL EXAMEN DE CIRCULACIÓN
Es cierto que el scooter es (o debería ser) un vehículo puramente urbano cuya zona de confort es exclusivamente el asfalto que hay entre aceras, parques, jardines, coches y edificios. Pero todos somos conscientes de que antes o después, necesitaremos realizar con ella algún desplazamiento interurbano por cualquier razón, y aquí es donde las G125GT tienen mucho margen de mejora.
Como decíamos en el apartado anterior, la aceleración no es desorbitada y aunque la velocidad máxima supera los 100km/h, el reprís es algo que en un vehículo de dos ruedas nunca debe faltar por cuestiones de seguridad. Con un rodar verdaderamente fino y casi sin vibraciones, esta sensación de fluidez y agilidad desaparece al inclinar la GOES para abordar una curva a izquierdas y el caballete central empieza a rascar, provocando la reacción más obvia: utilizar los frenos para reducir velocidad y corregir la trazada.
Ante la ineficaz mordida en dicha situación es cuando advertimos que la efectividad del sistema de frenos es óptima para su uso en la urbe, pero nos puede provocar más de un microinfarto si no mantenemos una distancia de seguridad generosa cuando salgamos a carretera abierta.
ENTONCES, ¿PARA QUIÉN SON?
Es cierto que a las GOES G125 GT les queda bastante camino por recorrer. Sin embargo su reducido precio de compra su bajo consumo y el escaso coste de mantenimiento la convierten en la opción ideal para quien necesita un medio de transporte exclusivamente urbano y busca una opción económica sin dejar de lado el confort, un llamativo estilo de rabiosa actualidad, y los numerosos y prácticos huecos porta objetos que permitirán transportar toda clase de efectos personales para disfrutar de una conducción cómoda y placentera día sí, y día también.
Las fotografías han sido realizadas por DFerentPics.




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