Con la playa de la Malvarrosa como telón de fondo y tras varias horas rodando por las carreteras que serpentean alrededor de Valencia, la sensación al bajarnos de la nueva BSA Bantam 350 fue clara: nos ha gustado, y mucho. No por espectacular ni por revolucionaria, sino precisamente por su planteamiento honesto y coherente, porque recupera una idea sencilla de moto accesible y ligera trasladada a 2026 con una base técnica plenamente actual.
La Bantam 350 representa el primer escalón de acceso a la renovada gama de BSA en España bajo la distribución del grupo Onex, convirtiéndose en la puerta de entrada a un catálogo que ya incluye la Gold Star 650 y la Scrambler 650, y que crecerá en los próximos meses con nuevas derivadas sobre esta misma plataforma. Más allá de lo que está por venir, lo relevante en esta toma de contacto es comprobar qué ofrece hoy esta 350 en un mercado cada vez más competido.
Compacta y equilibrada

A simple vista se percibe como una moto de dimensiones contenidas, con una distancia entre ejes corta, silueta estrecha y proporciones equilibradas que facilitan la maniobrabilidad en parado. Con 185 kg en orden de marcha y una ergonomía bien resuelta, la sensación de ligereza se confirma desde los primeros metros, especialmente en entornos urbanos donde cambia de dirección con naturalidad y muestra una maniobrabilidad destacable.
La posición de conducción destaca por su naturalidad y por un triángulo ergonómico bien estudiado que no obliga a posturas forzadas, incluso en pilotos de mayor estatura. El asiento, con un mullido convincente, permite pasar más tiempo del previsto sobre la moto sin fatiga, mientras que el manillar cae en una posición lógica que favorece el control a baja y media velocidad, reforzando su ergonomía equilibrada.
En carreteras secundarias, especialmente en tramos revirados de ritmo medio, la Bantam 350 se muestra noble y predecible, con un comportamiento que prioriza la estabilidad frente a cualquier atisbo de nerviosismo. La parte ciclo no recurre a soluciones sofisticadas ni pretende brillar en conducción deportiva, pero está correctamente ajustada para su planteamiento, con suspensiones que absorben bien irregularidades urbanas y mantienen el aplomo cuando enlazamos curvas a ritmo alegre, dentro de un enfoque claramente orientado al uso real.
El motor marca la diferencia

El verdadero protagonista del conjunto es el motor monocilíndrico de 334 cc, cuatro tiempos, doble árbol de levas y refrigeración líquida, asociado a una caja de seis velocidades, que declara 29 CV a 7.750 rpm y un par máximo de 29,6 Nm a 6.000 rpm. Más allá de las cifras, lo relevante es la forma en que entrega la potencia, con una respuesta progresiva y muy aprovechable en medios y altos que define su carácter funcional.
En muchas situaciones basta con engranar tercera y dejar que el monocilíndrico haga su trabajo, ofreciendo elasticidad suficiente para afrontar curvas enlazadas y pequeñas rectas con una respuesta lineal y agradable. El motor gira redondo, transmite pocas vibraciones y acompaña con un sonido que encaja con su estética clásica sin resultar invasivo, aportando un funcionamiento refinado dentro de su categoría.
Frenos, tacto y detalles

El equipo de frenos aporta uno de los contrastes más claros del conjunto, con un disco delantero de 320 mm que ofrece una respuesta contundente y fácilmente modulable, transmitiendo confianza desde el primer momento y reforzando la sensación de control. El freno trasero, en cambio, presenta un tacto algo más esponjoso en la primera fase de accionamiento, aunque termina cumpliendo con eficacia y sin comprometer la seguridad general del conjunto.
El funcionamiento del cambio de seis marchas refuerza la impresión de producto bien ajustado, con inserciones suaves y precisas que no exigen esfuerzo adicional y permiten una conducción relajada. El cuadro de instrumentos LCD, sencillo pero completo, integra cuentarrevoluciones, velocímetro, doble parcial e indicador de marcha engranada, apostando por una solución funcional sin artificios tecnológicos innecesarios.
Un precio que explica su lógica

Dentro de un segmento donde propuestas como la Honda GB350 buscan atraer al público de orientación clásica y carné A2, la Bantam 350 introduce un argumento decisivo en términos de posicionamiento. Con un precio especial de lanzamiento fijado en 3.592 euros, la relación entre coste, equipamiento y sensaciones dinámicas resulta especialmente competitiva, consolidando su posicionamiento estratégico en el mercado.
La nueva Bantam 350 no pretende impresionar con cifras deslumbrantes ni con equipamientos superfluos, sino ofrecer una experiencia lógica, equilibrada y agradable de conducir, algo que tras esta primera toma de contacto en Valencia parece cumplir con coherencia y reforzar su propuesta honesta. La sensación final al detener la moto y quitarnos el casco fue sencilla y directa: es difícil no entender su planteamiento cuando se analiza lo que ofrece por lo que cuesta.
Bantam, continuidad reinterpretada

El nombre Bantam remite a uno de los mayores éxitos comerciales de BSA en el siglo XX, ya que la Bantam D1 lanzada en 1948 permaneció en producción hasta 1971 y llegó a contar con 14 variantes diferentes a lo largo de su vida comercial. Durante más de dos décadas fue una motocicleta popular y accesible en el Reino Unido, utilizada por servicios públicos como la Royal Mail, consolidándose como un referente histórico para la marca.
El renacimiento contemporáneo se produce bajo el paraguas de Classic Legends, compañía participada por el grupo industrial Mahindra, que ha impulsado la recuperación de históricas marcas británicas combinando diseño clásico y desarrollo técnico actual. La nueva Bantam 350 no replica el modelo original, pero sí mantiene su filosofía de accesibilidad y funcionalidad, trasladándola a un contexto técnico completamente distinto con motor de refrigeración líquida, seis marchas y estándares actuales de seguridad y emisiones.
BSA Scrambler 650

La BSA Scrambler 650, ya disponible desde 6.492 euros, equipa un monocilíndrico de 652 cc con 45 CV y 55 Nm, suspensiones convencionales regulables, frenos Brembo con ABS y neumáticos Pirelli Scorpion Rally STR, combinando planteamiento clásico y configuración técnica actual con garantía de tres años ilimitada.
BSA Thunderbolt 350

La BSA Thunderbolt 350, prevista para octubre y desarrollada sobre la misma plataforma que la Bantam, se orienta al segmento trail A2 con rueda delantera de 21”, suspensiones de largo recorrido, control de tracción, ABS con tres modos, cambio de seis velocidades, embrague antirrebote, depósito de 15 litros y 185 kg en seco.
Ficha de compra:
- Colores disponibles: Gris, rojo, amarillo, azul y negro
- PVP: 3.592 €
Equipación:
- Casco: Bell Bullit
- Chaqueta: RST Roadster 3 CE
- Pantalones: RST X-Kevlar Straight
- Botas: RST Roadster
- Guantes: RST Roadster 3 CE




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