BSA redobla su oferta con las nuevas Scrambler 650 y Bantam 350

Comentarios
0

El regreso de BSA al mercado europeo, ahora bajo el paraguas del Grupo Mahindra y con distribución en España a través del Grupo Onex, responsable también de marcas en auge como Royal Enfield, Zontes o Voge, busca recuperar la esencia de una firma legendaria que brilló en los años 50, 60 y 70. Para ello, la marca británica propone dos modelos muy distintos: la Scrambler 650, heredera directa de la Goldstar, y la Bantam 350, una reinterpretación moderna de un icono accesible. Pese a los interminables atascos de la presentación, en el centro de Londres, pudimos extraer las primeras sensaciones.

BSA Scrambler 650

La Scrambler 650 se presenta como evolución natural de la Goldstar 650, con la que comparte gran parte de la base técnica: motor monocilíndrico de 652 cc desarrollado con la ingeniería de Ricardo, refrigeración líquida, cuatro válvulas y doble encendido. Sobre el papel, los ingredientes parecen prometedores, y la estética con suspensiones más largas y un aire offroad resulta indudablemente atractiva. Sin embargo, la realidad es menos entusiasta.

Durante la prueba se evidenció un tren delantero demasiado pesado, unas suspensiones blandas que transmiten poca solidez y un chasis que flexa más de lo deseable. La frenada, confiada a Brembo, cumple con lo justo, mientras que la caja de cambios de cinco marchas refuerza la percepción de un producto desactualizado en un mercado que ya exige seis.

Su precio, 6.999 euros, la sitúa en clara desventaja frente a rivales directos como la Royal Enfield Himalayan 450, que ofrece un planteamiento similar por 5.800 euros. Estéticamente convence, pero a nivel dinámico y de posicionamiento económico nos deja ciertas dudas.

BSA Bantam 350

La Bantam 350, en cambio, sí transmite la sensación de haber nacido en la época actual. Más compacta, ligera y equilibrada, se percibe sólida en su conjunto, con un chasis consistente, suspensiones bien ajustadas y una frenada que genera confianza.

El monocilíndrico de 334 cc con refrigeración líquida y seis marchas aporta frescura, suavidad y un nivel de modernidad que nos ha gustado mucho. También convence en ergonomía y reparto de masas, lo que se traduce en facilidad de manejo tanto en ciudad como en carretera. Estéticamente se muestra más redonda y coherente, con un diseño clásico bien integrado y detalles cuidados que aportan valor al conjunto.

El precio, fijado en 3.999 euros, la sitúa en una posición muy competitiva frente a rivales como la Royal Enfield Hunter 350, que ronda los 4.200 euros. Con una relación calidad-precio convincente y un enfoque accesible, la Bantam se perfila como la verdadera carta de presentación de BSA para conquistar a un público más joven y abrirse un hueco en el saturado mercado europeo.

0
Nos gustaría conocer tu opinión, por favor deja un comentario.x