Alejandro Castanera (NIU): Nueva estrategia, nueva red y ambición renovada en el escúter eléctrico

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NIU aterrizó en España en el instante preciso cuando corrían los años 2017 y 2018 y el vehículo eléctrico comenzaba su gran expansión urbana. La marca china supo ocupar un espacio que prácticamente nadie había trabajado con solvencia. “NIU llegó en el momento justo, no había ningún competidor con una propuesta como la nuestra”, recuerda Alejandro Castanera, Country Manager de la marca para nuestro país.

La propuesta no era únicamente eléctrica, sino tecnológica. Diseño urbano reconocible, baterías extraíbles, conectividad real mediante aplicación móvil y un concepto de Smart Scooter que integraba control remoto, datos de uso, geolocalización y diagnóstico digital diferenciaban claramente el producto. “Nadie supo traer un escúter muy urbano, con baterías extraíbles y con un nivel de conectividad tan integrado”, explica Castanera. En un mercado todavía incipiente, esa combinación permitió a la marca posicionarse rápidamente como referencia en movilidad eléctrica urbana.

Pioneros urbanos

Durante aquellos primeros años, la marca no solo se posicionó como fabricante de escúteres eléctricos urbanos, sino también como uno de los actores que ayudaron a impulsar nuevos modelos de movilidad en Europa. NIU fue uno de los primeros fabricantes en colaborar activamente con operadores de motosharing y plataformas de reparto urbano, sectores que encontraron en el escúter eléctrico una herramienta eficiente para operar en entornos urbanos cada vez más restrictivos con las emisiones.

Ese posicionamiento permitió a la marca participar desde muy pronto en el desarrollo de flotas eléctricas en ciudades europeas, acumulando experiencia real en uso intensivo, mantenimiento y gestión energética. Según explica Alejandro Castanera, Country Manager de NIU España, esa fase inicial permitió entender mejor el comportamiento del vehículo eléctrico en condiciones reales de explotación y reforzar progresivamente los procesos de desarrollo de producto. La experiencia acumulada en esos primeros proyectos sigue siendo hoy una de las bases sobre las que la marca construye su actual estrategia en Europa.

Punto de inflexión

El mercado español del escúter eléctrico ha pasado de 8.800 unidades en 2022 a unas 4.200 en 2025, una caída cercana al 50% que evidencia la fragilidad de la base estructural. Castanera apunta que el verdadero indicador es el cliente particular, no las flotas ni el motosharing, cuyo comportamiento responde a ciclos corporativos y añade “No podemos valorar el estado del mercado por lo que hacen las flotas, es muy cíclico”.

 Esperamos cerrar 2026 con 25 concesionarios oficiales y reforzar la capilaridad en las principales ciudades.”

Las razones del retroceso combinan varios factores: ayudas públicas que no siempre han sido ágiles, mayor competitividad en el segmento de combustión y un consumidor que todavía evalúa con cautela la transición energética en términos de autonomía y hábitos de carga. Pese a ese escenario, el directivo interpreta 2025 como el punto de inflexión. “Yo creo que este año ha tocado fondo”, afirma, convencido de que la estabilización normativa y la permanencia de fabricantes con estructura sólida permitirán recuperar progresivamente la confianza.

Modelo a seguir

Mientras España ajustaba su mercado, NIU reforzaba posiciones en otros países europeos. Italia y Alemania se han consolidado como referentes claros. “En Italia y en Alemania somos la marca número uno con una diferencia abismal”, señala Castanera.

La explicación no reside únicamente en el contexto económico, sino en la ejecución comercial. “El concesionario tiene un peso muy importante en el desarrollo de la marca”, insiste. En esos mercados se apostó por estructuras dedicadas, espacios específicos y equipos formados que asumieron el eléctrico como línea estratégica y no como complemento de catálogo. “Allí se lo creen y van a por todas”, resume el Country Manager. La comparación refuerza la idea de que el desarrollo en España pasa por fortalecer el compromiso del canal.

Trato directo con NIU

Uno de los cambios estructurales más relevantes en esta nueva etapa ha sido la transición hacia un modelo de operación directa apoyado en la filial italiana. Eliminar un intermediario simplifica la cadena de decisión y mejora la eficiencia económica. “Al quitar un operador de la ecuación, los márgenes para el concesionario mejoran”, explica Castanera.

La relación con fábrica también se ha agilizado notablemente.“Hablas directamente con marca y tienes respuestas dentro del día”, añade. En España, la estructura está completamente enfocada en el desarrollo de la marca y en el acompañamiento a la red. La prioridad actual es consolidar procesos, reforzar el servicio al concesionario y acompañar el crecimiento del mercado con mayor cercanía. La hoja de ruta pasa por priorizar la consolidación frente a una expansión desordenada.

La red actual cuenta con 16 puntos de venta oficiales operativos y el objetivo es claro. “Esperamos doblarlos y cerrar 2026 con unos 25 concesionarios oficiales”, afirma Castanera. La reciente campaña de captación ha generado un volumen significativo de contactos, lo que demuestra que el interés profesional por el eléctrico no ha desaparecido.

Incrementar la capilaridad responde tanto a una cuestión de volumen como de servicio y proximidad. El cliente necesita probar el producto, resolver dudas técnicas y contar con respaldo cercano. “Necesitas más capilaridad y más presencia”, resume el directivo, convencido de que la red será determinante en la próxima fase de crecimiento.

Gama estratégica

En el plano de producto, el modelo NQiX se sitúa como eje central de la oferta, disponible en versiones 150, 300 y 500 para cubrir diferentes niveles de uso urbano y periurbano. La RQi, apoyada en una política de precio competitiva, ha reactivado el interés en el segmento naked eléctrico, mientras que la XQi abre un nuevo posicionamiento en el ámbito offroad ligero.

La hoja de ruta contempla además la futura incorporación de un maxi escúter dentro del límite equivalente al 125, una categoría clave en movilidad urbana. Con estructura reforzada, red en expansión y una gama renovada, Castanera proyecta confianza en la siguiente etapa y sentencia, “Ya lo hicimos una vez y no hay nada que nos impida volver a ser la marca referente en nuestro mercado”. 

Posventa profesionalizada

En esta nueva etapa, NIU ha reforzado su estructura de posventa en Europa con procesos más directos y una logística centralizada para mejorar tiempos de respuesta y servicio al concesionario.

Hoy el soporte técnico se gestiona con contacto directo con fábrica y con un modelo europeo centralizado a través de Ariel Lizarazu (foto). El recambio está ubicado en Italia bajo la gestión del operador logístico GIDD, con envíos canalizados a través de DHL. Este esquema permite reducir tiempos y mejorar la trazabilidad de cada pedido. “La velocidad de respuesta y la calidad de esas respuestas es mucho más eficiente que antes”, explica Castanera. Los concesionarios reciben las piezas en un plazo de entre tres y cuatro días laborables. Las únicas excepciones pueden producirse en el caso de baterías de litio, cuyo transporte está sujeto a normativa específica internacional. Aun así, el objetivo es mantener previsión de stock y minimizar incidencias.

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