A lo largo de los últimos años, se ha estado librando una encarnizada batalla entre dos escúteres urbanos, compactos y premium como son el Honda PCX y el Yamaha NMax. Con el objetivo puesto en decantar nuevamente la balanza a su favor, la marca de los diapasones ha sometido uno de sus best sellers a una profunda renovación. Con la llegada de esta nueva iteración, Yamaha ha querido hacer hincapié en la herencia de la familia Max inaugurada por su archiconocida TMax hace apenas 25 años. De este modo, el primer peldaño de la categoría Sport Scooter quiere añadir un toque de picante a través de un afilado diseño y de toda la calidad que se le presupone a un producto Max. Como gran novedad en esta nueva generación, Yamaha ha decidido lanzar la NMax Tech Max, una versión más equipada y tecnológica con colores exclusivos de este acabado.
Diseño actualizado

Este tipo de escúter está dirigido a un público exigente para el que el diseño es un factor clave de decisión. La nueva hornada del NMax exhibe un diseño claramente evolucionado, más afilado y con un toque de deportividad extra. La sensación que transmite el conjunto es de ser más estilizado, compacto y ligero. Especial mención merecen las renovadas ópticas con tecnología led. Si delante se ofrece una nueva firma lumínica con formato doble faro, detrás se inspira en la TMax para dibujar un elegante trazo lumínico al más puro estilo Yamaha. Mención aparte merecen los intermitentes traseros enrasados en el colín que aportan un toque diferencial. El único elemento que se percibe netamente mejorable es el cuadro de instrumentos. Compuesto por una correcto display LCD, nos parece Yamaha podría haberse estirado un poco más (la versión Tech Max monta TFT). El carenado y la cúpula también son nuevos y además de aportar una notable calidad de construcción, ofrecen algo más de protección aerodinámica para el piloto.
Confort y practicidad

Un escúter como el NMax es, eminentemente, un vehículo para realizar los desplazamientos diarios. Por tanto, debe cumplir dos cualidades innegociables: confort y practicidad. La ergonomía del nuevo NMax ha sido cuidadosamente diseñada para albergar una gran variedad de estaturas gracias a un accesible del asiento y a unos reposapiés de dos alturas. El mullido del asiento es cómodo y lo suficientemente largo como para albergar dos ocupantes sin mayores problemas. Además, pudimos comprobar que el hueco bajo las posaderas es capaz de albergar todo un casco modular. Muy justito, pero cabe. Pese a no contar con la practicidad añadida que aporta un suelo plano, nos tendremos que conformar con sendas guanteras delanteras (una de ellas cuenta con toma USB-C). El sistema de acceso sin llave, presente en todas las versiones, es un elemento altamente práctico cuya utilidad se valora especialmente tras haberlo usado.
Eficiencia y refinamiento

El corazón de la NMax es el conocido monocilíndrico refrigerado por agua de Yamaha actualizado para cumplir la exigente normativa EURO5+. Está equipado con un sistema Start & Stop que minimiza aún más el consumo de combustible y ofrece un funcionamiento realmente refinado y rápido. El rendimiento del bloque es de 12 CV, una cifra simplemente correcta que se entrega, eso sí, de una forma agradablemente progresiva y un altísimo nivel de refinamiento. El propulsor incorpora dos tecnologías que aportan finura, rendimiento y eficiencia. Por un lado, el sistema Smart Motor Generator (SMG) ofrece un arranque del motor más silencioso, sin la necesidad de un motor de arranque eléctrico convencional. Por el otro, nos topamos con un sistema de distribución variable diseñado por Yamaha denominado VVA (Variable Valve Actuation), que varía la altura de apertura de válvulas utilizando dos levas de distinto perfil en función de las revoluciones.

Dinamismo seguro
Tras realizar una ruta de más de 80 km por carretera, ciudad y vías rápidas, diremos que este compacto escúter se sitúa, fácilmente, como uno de los mejores en cuanto a estabilidad, agilidad y aplomo. Las suspensiones ofrecen un tarado razonablemente confortable, pero lo suficientemente duro como para no perder la compostura en apoyos o frenadas intensas. Su sistema de frenado, compuesto por un disco en cada tren con ABS, funciona correctamente sin brillar especialmente ni para bien ni para mal. La NMax mantiene las medidas en cuanto a neumáticos con sendas llantas de 13”, un neumático delantero 110/70-13 y un ancho neumático trasero 130/70-13. Por último y a modo de guinda del pastel, el NMax incorpora un siempre bienvenido control de tracción, un elemento que ya bastante estandarizado en muchísimos escúteres urbanos de 125cc. En cualquier caso, por dinamismo, tecnología y empaque, Yamaha ha logrado actualizar uno de sus productos estrella para que siga siendo un referente del segmento durante unos cuantos años más. Aún no tenemos precios confirmados de ninguna de las versiones. Solo sabemos que la NMax estará disponible a partir de enero de 2025 y la NMax Tech Max a partir de mayo de 2025.
Más Tech Max

La versión Tech Max, tal como su nombre sugiere, incluye equipamiento y características exclusivas. La primera de ellas consiste en la adición de un display TFT conectada de 4,2” a todo color, personalizable y con navegación incluida (a través de una app de Garmin). El sistema está equipado con un módulo de tarjeta de enlace que permite escuchar música, responder a las llamadas, ver las notificaciones de correo electrónico y SMS y mucho más tras descargar la app Yamaha MyRide. El asiento acabado en símil cuero es otro de los elementos exclusivos de esta versión y viene rematado con costuras doradas y detalles de ante de imitación. Además de su instrumentación y asiento específico, la NMax 125 Tech Max está disponible en dos exclusivos colores: Ceramic Grey y Dark Magma. Los que aún quieran más equipamiento, podrán acudir al catálogo de accesorios originales donde se pueden comprar de forma independiente o recurriendo a los distintos packs que la marca ha creado.
Equipación
- Casco: LS2 Strobe II
- Chaqueta: Spidi NET H2Out
- Guantes: LS2 Chaki


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