Francisco Javier Rodríguez Losada, “Fran” para los amigos, nació el 19 de octubre de 1974, justo el día que se inauguraba cierto taller de motos en su Salamanca natal, “motos Cristino”. No hubo tradición motera en su casa, de hecho, cuando sus padres eran novios, su madre le exigió que “no comprarse una moto” si querían seguir saliendo juntos, así que el padre se quedó sin moto y Fran vino al mundo. Tuvo su primera moto a los 16 años, una Yamaha YZF125 a la que le hizo 40.000 kilómetros entre viajes y concentraciones: “sin duda, y de lejos, la que más me hizo disfrutar”.
Los avatares de la vida llevaron a Fran hasta Málaga, donde perfeccionó su formación en mecánica. Cuando volvió a Salamanca, hace un par de años, inauguró su negocio en aquel local de “motos Cristino” que nació a la vez que él y que por entonces llevaba diez años cerrado. Por cierto, Cristino sigue siendo vecino del edificio y tiene una sólida amistad con Fran, baja a menudo por el local y se ofrece para lo que haga falta. De esta manera, Salamanca ganó el que ya es taller de cabecera para muchos usuarios que unánimemente lo puntúan con 5 estrellas en Google.

De “motos Cristino”, no queda ni el nombre: tras una profunda reforma, Fran ha personalizado su pequeño negocio de 55 m2: el techo está insonorizado, y el suelo, de goma, es muy cómodo para trabajar. Todo muy operativo, de “paddock”, y es que Fran viene de los circuitos…
WRF Salamanca se dedica sobre todo a motos de cierta cilindrada y los inevitables escúteres que forman parte del paisaje de cualquier ciudad. Fran solo tiene un veto: los ciclomotores. Solo acepta los denominados “compromisos personales”. Actualmente, WRF es Servicio Técnico Oficial de BMW, Yamaha, Honda, Suzuki, Ducati, Piaggio, SYM, Kawasaki, Kymco y Aprilia, ahí es nada…
Aunque ha gestionado el negocio en solitario la mayor parte de este tiempo, Fran tiene desde hace pocas semanas la ayuda de Pablo Martín, también procedente del mundo de la competición. El avance de tener un empleado ha sido estratosférico, ya que tareas tan simples como ir a buscar unos folletos o cualquier otra menudencia suponía a Fran pararlo todo y poner el cartelito de “vuelvo en 10 minutos”. Pablo viene de Madrid, y es que en Salamanca, como en todos los rincones del país por lo que vamos comprobando, el oficio del mecánico motociclista brilla por su ausencia.

Un vistazo al taller nos permite contar hasta 20 motos encajadas en, recordemos, 55 metros cuadrados donde además hay un elevador; el volumen de trabajo es de “unas 20 motos a la semana, me están entrando averías gordas, y eso implica hacer muchas horas en el taller”, afirma nuestro protagonista.
La empresa no se limita únicamente a arreglar motocicletas. En recambios y accesorios, hace tiempo que mantiene una estrecha relación con los proveedores “top” del sector: Euromoto85, Larsson, Bihr, Grupo Andrés Neumáticos, Top Recambios, Redd, etc.
No piensa lo mismo de la distribución online; Fran ve muy precario el mundo de las compras por internet. Casualmente, el día de nuestra visita se lamentaba de que había recibido un par de horquillas con los retenes defectuosos: “lo he podido solucionar porque tenía unos retenes por el taller, más otros que he conseguido de otro distribuidor”, se lamenta. En Salamanca, no existe ningún negocio recambista “de mostrador”, por eso es importantísimo el papel que tienen proveedores como Euromoto85, que le hacen sentirse amparado con lo mejor de dos mundos: el tradicional trato “de persona a persona”, y la rapidez esperada de un distribuidor online.
El inmenso (y cada vez mayor) catálogo de Euromoto85, junto a la ya mencionada proximidad personal son las claves que marcan la diferencia a la hora de que talleres situados en ciudades “desabastecidas”, como es el caso de WRF, confíen en ellos.
En cuanto a retos de futuro, Fran desea a corto plazo ampliar el taller; de hecho, ya tiene apalabrado un local colindante para dedicarlo, además, a la compraventa de ocasión: “Tengo un par de contactos en Madrid, intercambiaremos material, lo que significa tener más mercado. Lo que él tenga allí, puedo ofrecerlo aquí y viceversa”. Ello supondría contratar, como mínimo, a una persona más. Además, desea seguir en la competición porque es su manera de desconectar: “en el paddock no sabes ni en qué día vives, solo estás con los compañeros, en una burbuja, trabajando duro”.
¿Y en tres años? “Espero seguir aquí, haber crecido más y que la gente siga contenta, que es lo fundamental para mí”.
Un artículo de Manel Kaizen (@manelkaizen / fb.com/manel.kaizen)
Word Racing Factory de Salamanca ha sido el TallerdelMes del número 327 de MotoTaller correspondiente a abril de 2024.



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