La octava edición de la Rodibook será recordada principalmente por la incorporación de la opción Off Road y, en menor medida, por la opción Road-Rocky. En mi opinión, cien plazas de off road son muy pocas y después del éxito de esta primera edición, las plazas van a estar muy cotizadas en futuras ediciones. No voy a ocultar que la opción Off Road de esta edición me planteó un dilema a la hora de la inscripción. Finalmente el hándicap de tener que montar ruedas de tacos hizo decidirme por la opción Road-pro. Ha sido mi sexta Rodibook y, una vez más y como en todas las anteriores, la ruta ha sido impresionante. Fernando “Bufalo” Gil nos tiene muy mal acostumbrados, en cada edición esperamos ansiosamente descubrir nuevos parajes y, sobre todo, ver con qué lugar inédito nos sorprende.
La ruta francesa…
A las 6 de la mañana del sábado 31 de agosto tomamos la salida los primeros participantes de la Road-pro. Como ya es habitual en la Rodibook una apuesta segura del recorrido es el encanto natural del pirineo francés. En esta ocasión los primeros 300 kilómetros nos llevaron por las habituales carreteras rurales, estrechas y reviradas del pirineo francés, pasando por el Col de Mente, el Col de Portet d’Aspet, el Col de la Core y el Col du Seraillé. En el kilómetro 140 estaba situado el primer control y la “baguette” del desayuno; a continuación atravesamos el Col d’Agnes, el Port de Lers, el Col de Marmare y, finalment, el impresionante Col de Pailheres. En este punto tomamos dirección a Llívia i Puigcerdà y con 350 kilómetros a cuestas llegamos a Bellver de Cerdanya, punto de control número 3 donde nos esperaban con la comida a punto.
… y la española
Después de comer, aún nos quedaban unos 370 kilómetros y, seguramente para evitar la somnolencia y mantener la concentración en la ruta, Fernando “Bufalo” Gil nos preparó el tramo especial sin nombres de esta Rodibook, unos 200 kilómetros de roadbook donde no dispusimos de ningún nombre que permitiera identificar poblaciones, ríos o puertos. Solo tuvimos indicaciones de dirección y distancias y la cantidad de curvas de este tramo que parecía interminable. Además, el asfalto mojado por la lluvia hizo la conducción aún más exigente. Así pasamos por la estación de esquí de la Masella bajamos en dirección a Castellar de n’Hug, La Pobla de Lillet, Sant Jaume de Frontanyà, Borredà, Santa Maria de Merlès, Puig-Reig, Solsona y Tiurana donde estaba situado el ultimo punto de control. El último tramo discurrió por La Pobla de Segur, el Coll de Perves y Vielha, punto final de la Rodibook. El trip me marcó 718 kilómetros cuando llegué a las 20:30 horas.
Después de esta paliza en moto ¡fue muy de agradecer el caluroso recibimiento en la tarima del pabellón! Tras recoger el diploma llegó la merecida fiesta final con la olla aranesa, las “birras” y el magnifico ambiente durante la cena en el pabellón de la Rodibook, amenizado con la constante llegada de participantes hasta avanzadas horas de la noche. Las anécdotas de la ruta con los amigos, y sobre todo, el buen rollo durante todo el fin de semana definen este gran evento que, edición tras edición, se hace más grande. ¡Nos vemos en la Rodibook off road de 2020!
Una crónica de Josep Maria Lledós, autor del canal Twintrips


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