El único concesionario oficial Yamaha en Mérida está en la avenida de Felipe VI, número 76. La cuidada estética corporativa y un espacio diáfano lleno (pero no abigarrado) de motos, accesorios y equipamiento invita a deambular sin tener prisa por marcharse. Nada más cruzar la puerta, a tu derecha, será raro que pases por alto la Yamaha TT250 del año 1981, cuidadosamente restaurada y pintada en amarillo. A un profano no le subirán las pulsaciones, pero quien sepa lo que está mirando, pensará que esta es una pieza única… Y ciertamente es así, ya que probablemente tenemos ante nuestros ojos la única TT250 de la época en España, la marca de los tres diapasones nunca la vendió aquí.

Motos y quads

Una vez más en este gremio, Rafa ha convertido su pasión en oficio, y eso siempre es un buen punto de partida. En Todomoto está acompañado de su esposa Manoli García, su yerno Francisco Jiménez y el mecánico Sergio Cáceres. Abrieron el primer taller multimarca en 1989, y a partir de 1992 empezaron su andadura con Yamaha, primero como subagente y después como concesionario oficial. En 2021 también se hicieron distribuidores oficiales de Fantic (en la tienda hay varios modelos expuestos), y la firma oriental Linhai para cubrir la gama básica de quads y ATV. En referencia a estos últimos, cabe destacar que en Todomoto siempre han creído en ellos, siendo referentes en toda la provincia.

Tras varias ubicaciones, Todomoto Rafa lleva los últimos quince meses en un cómodo espacio de 800 metros cuadrados en la avenida Felipe VI, repartidos entre exposición y taller: la necesidad de espacio para ofrecer motos y quads bajo el mismo techo obligó a ello. La clientela mayoritaria es local, pero la ya mencionada especialización en quads -incluso antes de que éstos fueran un vehículo popular-, les acarreó una reputación que hoy conservan intacta. Los modelos Yamaha se llevan la mitad del trabajo en taller, aunque aceptan cualquier marca. A Rafa le gustaría dedicar más tiempo a la restauración de motos, pero el frenético día a día le quita las horas que necesita.
Hay un aspecto que dispara la reputación de Todomoto hasta las cuatro esquinas del país: la preparación de suspensiones. Los foros especializados suelen mencionar a Rafa como referente de un asunto que es básico para el día a día y esencial en la competición. Han recibido encargos de todo tipo, desde la reconstrucción de un amortiguador descatalogado hasta mejorar las prestaciones de un escúter de calle. Son los únicos preparadores de suspensiones que hay en Extremadura. Y por supuesto, en el taller hay un área de mecanización de piezas, por si acaso necesitan algo que está descatalogado o que sencillamente no existe.
Incertidumbres, anécdotas…
El futuro del sector en general, y de su negocio en particular, es una constante montaña rusa a remolque de las incertidumbres. Recuperada la movilidad pospandémica, ve un aspecto positivo en la galopante escalada de precios de la gasolina: algunos clientes suyos han desempolvado motos que tenían arrinconadas en el garaje para reutilizarlas como económico medio de transporte. También señala como puntos negativos el alza del precio de los seguros, la exasperante inflexibilidad de las ITV y las dificultades crecientes para obtener financiación.
Como a menudo suele pasar, las mejores anécdotas surgen una vez se ha apagado la grabadora, y Rafa me dejó una perla justo antes de despedirnos: la manera absolutamente casual por la cual recuperó una Maico MC250 del año 1982 que en su momento malvendió a alguien. Un chaval la encontró arrinconada en un establo, y se la llevó a Rafa con la esperanza de cambiarla por una Mobilette o cualquier otro cacharro que funcionara. Hoy, esa Maico está restaurada y descansa plácidamente en el garaje de la familia. Todomoto Rafa revs your heart!
RAFA ROMERO, UN ENDURERO DE LOS OCHENTA
Rafael “Rafa” Romero sabe lo que vende y lo que restaura, no en vano se rebozó bien de barro disputando campeonatos regionales y estatales de enduro allá por los años 80. Ya peinando canas, un informe médico desaconsejó el exceso de adrenalina y le apeó de su amada Yamaha YZ125 de 1985 con la que hasta 2019 compitió en la categoría de clásicas. En casa de Rafa siempre se habló de motos, su padre disfrutaba el enduro de manera recreativa, afición que transmitió a sus hijos.

Un reportaje de Manel Kaizen
Todomoto Rafa ha sido el Distribuidor del Mes del número 312 de MotoTaller correspondiente a octubre de 2022.


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