QJ Motor SRT 450RX: una trail A2 muy equipada que llega para poner en aprietos a sus rivales

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La QJ Motor SRT 450RX inicia la gran ofensiva de la marca china en España con una propuesta muy competitiva. Su combinación de equipamiento de serie, componentes de primeras marcas, comportamiento equilibrado y un precio de 5.299 euros la convierten en una de las trail para el carnet A2 más interesantes del momento.

Hay marcas que necesitan décadas para consolidar una gama coherente y otras que aceleran el paso con una estrategia muy clara. QJ Motor pertenece al segundo grupo. La firma china ha convertido 2026 en un año clave para su expansión en España y la nueva SRT 450RX representa el primer movimiento de una ofensiva que contempla la llegada de quince modelos más antes de finalizar el ejercicio. El objetivo es alcanzar un catálogo de unas 35 motocicletas y consolidarse entre los fabricantes de referencia. Sobre el papel, esta trail media reúne todos los ingredientes para competir en uno de los segmentos más disputados del mercado. Tras una intensa jornada de pruebas por carretera y pistas en el País Vasco, comprobamos que sus argumentos van bastante más allá de una ficha técnica llamativa.

Imagen convincente

A primera vista resulta evidente que QJ Motor ha dedicado tiempo a definir una identidad propia. La inspiración rally está presente, aunque sin caer en excesos, y el conjunto transmite una imagen equilibrada y actual. Personalmente, la combinación roja con las llantas doradas nos parece la más atractiva, una solución estética que ya se ha convertido en un rasgo habitual dentro del segmento Adventure.

Más allá del diseño, también apreciamos un salto en la calidad percibida respecto a anteriores modelos de la marca. Los paramanos con intermitentes integrados, aunque en una caída obligan a sustituir ambas piezas, las nuevas botoneras, las manetas regulables o los retrovisores abatibles ofrecen una sensación de producto más elaborado. A ello se suman detalles prácticos como la pantalla regulable manualmente incluso en marcha, las defensas de serie o unas luces antiniebla que, además de reforzar su imagen aventurera, mejoran claramente la iluminación cuando cae la tarde o las condiciones empeoran.

La posición de conducción también convence desde los primeros kilómetros. El depósito de 18 litros proporciona una buena autonomía y la ergonomía facilita alternar la conducción sentado con los tramos de pie cuando abandonamos el asfalto.

Mucho de serie

Uno de los principales argumentos de esta motocicleta reside en un equipamiento que pocas rivales igualan por este precio. No se trata únicamente de acumular elementos, sino de ofrecer soluciones que realmente se aprovechan durante el uso diario y las escapadas.

La pantalla TFT vertical de cinco pulgadas mantiene el formato rally que tanto gusta actualmente. Aunque algunos competidores ya recurren a paneles de mayor tamaño, su funcionamiento resulta correcto y ofrece conectividad mediante Screen Mirroring para visualizar aplicaciones del teléfono móvil. El manejo de los menús es sencillo y, tras unos minutos de adaptación, encontramos rápidamente las funciones principales.

La dotación tecnológica continúa con control de tracción desconectable, ABS desconectable en la rueda trasera, sensor de presión de neumáticos, doble toma USB-A y USB-C, soporte para accesorios situado tras la pantalla y dos modos de conducción. Entre ambos programas no apreciamos una diferencia especialmente marcada en la respuesta del acelerador, aunque siempre resulta positivo disponer de esa posibilidad.

El apartado de confort tampoco se queda atrás. Encontramos puños calefactables, asiento calefactable, caballete central, cubrecárter de aluminio, defensas, pantalla regulable, estriberas con goma desmontable y una larga lista de componentes que muchas marcas reservan para el catálogo de accesorios. En este caso forman parte del equipamiento de serie.

Equilibrio dinámico

La SRT 450RX utiliza un motor bicilíndrico en línea de 449,5 cc que desarrolla 47 CV y 41 Nm de par. No busca impresionar por una entrega explosiva, sino por un funcionamiento progresivo y fácil de aprovechar en cualquier circunstancia.

Precisamente esa linealidad termina convirtiéndose en una de sus principales virtudes. Sobre pistas permite dosificar la potencia con mucha precisión y ganar confianza cuando el terreno pierde adherencia. Existe la dosis justa de carácter para deslizar ligeramente la rueda trasera cuando desconectamos las ayudas electrónicas, pero siempre de una forma controlable.

En carretera quizá agradeceríamos un punto más de contundencia en la zona alta del cuentavueltas. No hablamos de falta de prestaciones, porque mueve el conjunto con solvencia, sino de un comportamiento algo más enérgico que reforzaría todavía más su personalidad sobre asfalto.

Si el motor cumple con nota, la parte ciclo se sitúa incluso un escalón por encima. La combinación de la horquilla invertida Marzocchi totalmente regulable y el monoamortiguador trasero, también regulable y firmado por el mismo fabricante, ofrece un compromiso muy logrado entre confort y control. Durante la prueba absorbió con solvencia tanto las irregularidades de las carreteras secundarias como las pistas rotas por las que circulamos en el entorno de Mundaka.

Conviene recordar, eso sí, que hablamos de una motocicleta con 196 kg en orden de marcha. Permite abandonar el asfalto con tranquilidad y disfrutar de recorridos offroad sin complicaciones, pero no pretende convertirse en una enduro de gran cilindrada. Su terreno ideal son las pistas rápidas, los caminos sencillos y las escapadas de aventura donde prima la polivalencia.

Los frenos Brembo también contribuyen a transmitir confianza. El disco delantero de 320 mm con pinza radial ofrece un tacto preciso y una buena potencia de frenado. En utilización intensiva sobre carretera detectamos una ligera pérdida de consistencia después de varias frenadas fuertes consecutivas, aunque en ningún momento llegó a comprometer la seguridad ni el rendimiento general.

Mención aparte merecen los neumáticos CST Ambro III. Llegábamos con ciertas dudas, pero terminaron dejando una impresión francamente positiva. Encontramos asfalto seco, zonas húmedas e incluso pistas con barro, y en todos los escenarios ofrecieron un nivel de agarre superior al esperado. Solamente percibimos algún movimiento puntual del tren delantero en las zonas más delicadas, sin llegar a generar desconfianza.

Una apuesta seria

La llegada de la SRT 450RX demuestra que QJ Motor no pretende competir únicamente mediante un precio ajustado. La marca ha reunido componentes de fabricantes reconocidos, un equipamiento muy completo y un comportamiento equilibrado para construir una trail que puede mirar de frente a rivales plenamente consolidadas.

Sus 5.299 euros, junto al seguro gratuito durante el primer año y una garantía de seis años o 75.000 kilómetros, refuerzan todavía más una propuesta muy difícil de ignorar dentro del carnet A2. Quienes busquen una motocicleta capaz de afrontar el uso diario, viajar con comodidad y disfrutar ocasionalmente del offroad encontrarán aquí una alternativa muy convincente. Más allá del prestigio del emblema que luce el depósito, lo realmente importante es el conjunto, y en ese apartado la nueva QJ Motor SRT 450RX demuestra que tiene argumentos suficientes para hacerse un hueco entre las referencias de la categoría.

Ficha de compra: QJ Motor SRT 450RX

  • Colores disponibles:
    • Rojo y negro
  • Accesorios recomendados:
    • Guardabarros elevado: 49 €
    • Kit de maletas: 790 €
  • PVP: 5.299 € (6 años de garantía + 1 año seguro)

Equipación:

  • Casco: LS2 Explorer
  • Conjunto: LS2 X-Master
  • Guantes: RST Rider
  • Botas: LS2 Adventure

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