Este scooter de rueda alta ha sido el buque insignia de Piaggio en el sector de las 125 desde que llegó al mercado en 2001, dispone de su versión mayor en 300cc y también en 350, con la Beverly 350ie Sport touring.
Es el primero en el mundo que incorpora ABS y ASR (desconectable) de fábrica, con lo que podremos exprimir todas sus prestaciones con un margen de seguridad infinitamente más amplio que en otros modelos. Si bien es cierto que también está disponible una versión sin estas prestaciones, la sensatez nos invita a pensar que las siglas antes mencionadas son siempre la mejor opción.
Su diseño es elegante y ha sido cuidado tanto en las líneas generales como en los detalles. El cuadro de instrumentación, por ejemplo, luce un diseño atractivo y organizado donde la mayor parte de información nos la dará el ordneador de a bordo, encontrando en las esferas tan sólo 4 testigos luminosos. Luces, intermitentes, aceite y motor.
Una vez en marcha, el carácter de esta 35o es lineal y confortable. El motor ofrece una respuesta muy acorde a sus 33cv de potencia y lo hace sin transmitir vibraciones importantes al chasis pese a que acelera más que bien. Se nota además que los de Piaggio están atentos a la comodidad, pues incluso para personas de gran estatura, la posición general y de las piernas es cómoda, y todo esto conservando en todo momento una protección aerodinámica muy decente, que podemos mejorar con una de las pantallas que la marca ofrece como accesorio desde su propia web, donde encontraremos además de estos, otros accesorios como kit de baúl en dos tamaños, antirrobo electrónico o mecánico, lonas, e incluso un cubrepiernas específico para la Beverly, que será muy útil durante los meses de invierno ya que goza de protección térmica.
Volviendo al comportamiento dinámico, su maniobrabilidad es excelente gracias a su ámplio radio de giro en la dirección y la ligereza del conjunto (tan sólo 177kg). Sin embargo esto compromete levemente la precisión del eje delantero circulando a un ritmo alegre. Aún así el paso por curva es más que digno, con un tarado de suspensiones muy bien ajustado que nos dará la firmeza que necesitamos en todo momento, tolerando además las irregularidades del asfalto de forma muy agradable para el conductor. Los frenos, adecuados para el conjunto, pueden darnos la sensación de ser insuficientes al principio. Sin embargo se queda simplemente en eso. En sensaciones, ya que la realidad es bien distinta. Las fotografías son de Jairo Lorenzo y DFerentPics para MotoTaller.



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