El pasado domingo 13 de noviembre cerró sus puertas EICMA, el Salón de la Motocicleta y la Bicicleta de Milán. Una edición más, este certamen se confirmó como el más importante de las dos ruedas a nivel europeo y la organización ha dado a conocer las primeras cifras que así lo atestiguan: finalmente se alcanzaron los 1.143 expositores (en la previa os informamos que eran 1.010), un 8,55 por ciento más que en 2014, año que han tomado como referencia por coincidir con Intermot Colonia, la otra gran feria europea de la moto. Por otra parte, la superficie de exposición se ha incrementado un 19,4 por ciento respecto hace dos años por lo que las empresas contratan cada vez stands más grandes lo que significa una clara apuesta por el salón. La dimensión internacional de EICMA crece edición tras edición. Este 2016 el 45,5 de los expositores han sido extranjeros (no italianos) y han montado stands empresas de 41 países. Así mismo, el número de visitantes extranjeros ha aumentado un 24 por ciento. La organización aún no ha dado a conocer la cifra oficial de visitantes pero prevé que se superen los 630.000 de la pasada edición 2015.
Al margen de las frías cifras, visitamos la feria durante tres días y fuimos testigos de su éxito. La asistencia de público fue espectacular en todas las franjas horarias e incluso en las jornadas profesionales, numeroso y de calidad fue el público profesional lo que se plasmó en los numerosos contactos que se establecieron entre ellos y no deja de sorprender el tirón de la feria milanesa a la que no le afectó que hace un mes se celebrara la pujante Intermot en Colonia.



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