El taller Motobox 314 nace de la voluntad de dos profesionales que creyeron en ellos mismos lo suficiente como para abrir su propio taller. Tanto Ignasi Subies como Antonio Cardoso se conocieron y fueron compañeros de trabajo en el mismo taller de reparación de Barcelona. Pese a que sus sendas profesionales se separaron, esa amistad fraguada como compañeros se acabaría convirtiendo en la génesis de este joven taller barcelonés.

Apuesta personal
Como suele ser habitual en profesionales de la reparación de moto, ambos protagonistas siempre vivieron la moto con pasión y acumulan más de una década experiencia en este oficio. Tras este periodo de crecimiento en el que conocieron el negocio por dentro, tuvieron claro lo que querían montar en una ciudad tan repleta de motos como Barcelona. El próximo paso fue el de encontrar un local que les cuadrara para implementar su visión empresarial. Una vez conseguido, decidieron capitalizar el paro y luchar con toda la burocracia necesaria para iniciar su propia senda.
Sentando las bases
El espacio que encontraron fue un local donde antes había un taller de motocicleta que no funcionaba nada bien. Cogieron este taller con cero clientela tras pagar un traspaso y le hicieron un lavado de cara y una reorganización de la configuración del taller. Este local de 85 m2 les fue perfecto pues cumplía sus requisitos. En primer lugar, contaba con el espacio suficiente para que dos mecánicos trabajaran a la vez y, en segundo lugar, que el local tuviera una buena de exposición. Poder exhibir motocicletas de ocasión era un requisito indispensable ya que Motobox 314 nació con la idea de apostar por escúteres y motocicletas de segunda mano. A finales de septiembre de 2021 ambos dejaron sus respectivos trabajos y el 19 de enero del 2022 ya estaban subiendo la persiana.

Taller y venta de ocasión
Ambos protagonistas vieron el potencial de la moto de ocasión y esta apuesta no les podría haber salido mejor. En apenas un año que llevan abiertos ya han vendido cerca de 90 escúteres. “La segunda mano es una actividad que da mucho trabajo, pero teníamos clarísimo que la moto de ocasión es lo que nos haría cerrar el primer año con buenos números. Sí que tuvimos moto nueva pero rápidamente nos las sacamos de encima. Al final, las comisiones son muy pequeñas”, afirma Ignasi tras ver sus exitosos primeros pasos. En este sentido, los socios han encontrado una fórmula que funciona consistente en comprar escúteres en un buen estado de conservación y sin muchos años. Revisan y hacen todo lo que tengan que hacer a las motos y las vuelven a poner en circulación. “En lo que llevamos de año hemos vendido cerca de 90 motos y el reto antes de acabar 2022 es el de llegar a las 100”, nos comenta Antonio para después añadir, “La clave de todo es que nosotros no paramos de buscar trabajo. Estamos constantemente peinando el mercado en busca de una oportunidad”.

Filosofía honesta
Como nos podremos imaginar, la mayoría de reparaciones que entran en el taller son de mecánica rápida. Tal como nos comenta Ignasi, “Al cliente le ofrecemos un buen servicio, rapidez y honestidad. Trabajamos con agenda y disponemos de cuatro motos de sustitución, un servicio muy valorado por los clientes que aún queremos ampliar porque nuestro cliente usa su escúter para el día a día. Además, no lo cobramos. Creo que nuestro punto fuerte es el de transmitir confianza”. En cuanto a la política con los recambios y consumibles en Motobox 314 lo tienen claro tal y como apostilla Antonio, “Es imposible ser competitivo si tocas marca original. Pero a día de hoy hay marcas paralelas que ofrecen una gran calidad. No compramos lo más barato. Compramos cosas que están probadas y que conocemos”.
Más hambre
Lo que a uno le queda claro tras conocer la historia de estos dos jóvenes profesionales es que las ganas y el trabajo son innegociables. Tal ha sido su éxito que con menos de un año de vida del negocio ya están mirando locales para abrir una zona de exposición. “Sabemos dónde estamos y el tamaño que tenemos, pero esperamos crecer a medida que la clientela vaya aumentando. Queremos otro local donde poder hacer una exposición de moto con todo bien expuesto y que este espacio se quede como taller”, asegura Antonio para añadir, “Somos conscientes que ha habido roturas de stock y menos motos nuevas, así que nos iremos adaptando a lo que nos pida el mercado”.




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