La Kymco SuperDink llega al mercado en 2009 y pronto se convierte en uno de los referentes de la marca gracias a su constante éxito de ventas, renovándose año tras año sin grandes cambios entre versiones. Pero eso cambia en este 2017, con la llegada de una nueva generación de SuperDink completamente renovada y una cilindrada del motor inédita en su versión más potente. Hasta ahora estaba disponible en versión 125 y 300cc, siendo la novedad principal de 2017 un aumento de cilindrada hasta 321cc (aunque se denomine 350). Comparte los rasgos de identidad con sus hermanas anteriores aunque el diseño ha sido totalmente renovado para lucir un aspecto más actual.
CAMBIOS ESTÉTICOS
A priori los restylings se centran en el global de la carrocería, totalmente rediseñada, más actual y dinámica, y algunos elementos «de interior» como el cuadro de mandos, también renovado y bastante diferente del modelo anterior, aunque muy similar al que implementa la GrandDink. Más elevado que en la última SuperDink, facilita la visibilidad aumentando el rango de contacto visual que mantenemos con la carretera. La iluminación ahora es blanca en lugar de azul y nos proporciona información completa sobre los parámetros de la moto. Desde gasolina hasta temperatura del motor y exterior, así como consumo, hora, frecuencia de revisiones…
Una pantalla fija que tiene cierta altura -no diremos ni alta ni baja- pero que realiza su función con creces sin interferir en la visibilidad ni quedar a media altura nos brindará la protección aerodinámica que necesitamos.
Todo el diseño de carrocería, como decíamos, recibe modificaciones que actualizan su estética y facilitan que el confort del pasajero aumente incluyendo unas estriberas retráctiles y una nueva configuración del asiento.
MEJORAS DINÁMICAS
La más evidente llega con el aumento de cilindrada de la hermana mayor, que ahora dispone de 321cc y aumenta también el resto de cifras frente a la 300. El comportamiento de los dos nuevos motores es ágil y con carácter, con una aceleración muy decente para las cifras que se manejan. El embrague reacciona rápido con lo que no tenemos esa sensación de vacío al salir de los semáforos y disfrutamos de un contundente empuje que, por razones evidentes, se percibe especialmente en la 350. Bondadosos y de fino rodar, no emiten vibraciones al chasis ni se caracterizan por ser ruidosos. Tienen todo lo bueno que ha de tener el propulsor de un scooter como la Super Dink.
En cifras, la 125 entrega en la franja de las 7.750 – 8750RPM una potencia de 13.3CV y un par motor de 11Nm. La 350 llega hasta los 28.8CV y los 30.8Nm en el abanico de las 6.000 – 7.500RPM.
La plataforma y los componentes son aparentemente iguales en ambas, sin embargo la 350 recibe un tarado de suspensiones específico y su propio chasis. A pesar de ello no se notan grandes diferencias en el comportamiento entre ambas. Al contrario que en otros modelos hermanos o competidores, en los que ocasionalmente se perciben comportamientos más subviradores en las cilindradas grandes.
La SuperDink es extremadamente ágil y juguetona en ambas cilindradas, al tiempo que mantiene el aplomo suficiente para atreverse con las incursiones en carretera para desplazamientos interurbanos. Está claro que en este sentido quedaremos mejor cubiertos con la 350, pero únicamente por velocidad máxima, ya que en la 125 tampoco es que aparezcan las temidas oscilaciones o vibraciones en ningún momento.
El paso por curva es realmente excelente. Todo el conjunto se muestra decidido y con ganas de confiar en quien la conduce, proporcionando el total control de la dirección sin hacer extraños ni acusar las posibles correcciones. Tanto que si salimos de una rotonda con ciertas prisas, podemos llegar a rascar un poco el escape sin que hayamos tenido sensación de inseguridad antes de ese punto. ¡Su margen de inclinación es enorme!
Quizá de suspensiones sea algo más firme de lo que el cliente puede esperar dado que la mayoría de modelos rivales son un poco más blandos en este aspecto. Sin embargo dicha firmeza le aporta mejores cualidades dinámicas y no compromete el confort bajo ningún concepto, dado que además el propietario puede ajustar la precarga del tren trasero en 5 posiciones. La horquilla delantera es convencional, con 37mm de diámetro.
En cuanto a la frenada, el equipo de origen está formado por disco delantero de 260mm que recibe la mordida de una pinza de 3 pistones, controlada por una maneta que ofrece al conductor una total dosificación y un tacto muy progresivo para gestionar una frenada muy capaz por sí sola. No obstante, en el eje posterior disponemos de un disco cuyos nada despreciables 240mm reciben el ataque de una pinza de doble pistón, que completa la capacidad de frenada y la seguridad activa al estar dotados de ABS de Bosch 9.1, el mejor sistema que ofrece actualmente el fabricante alemán y que resulta altamente eficaz sin mostrarse intrusivo.
¿POR QUÉ UNA SUPERDINK?
Además de ser evidente que Kymco ha puesto toda la carne en el asador para el desarrollo de la nueva SuperDink, ésta nueva versión es el aliado perfecto para el usuario urbanita que busca calidad, economía y ahorro a largo plazo, con unos costes de mantenimiento reducidos gracias a una fiabilidad más que contrastada por parte del modelo y de la propia marca junto a unos consumos muy reducidos y el cumplimiento de la normativa Euro 4.
Además, el asiento biplaza se mantiene con unas dimensiones generosas y un mayor respaldo del pasajero que recoge mejor la zona lumbar, aumentando así el confort sin comprometer el espacio disponible bajo sí para albergar dos cascos integrales e incluso algún otro efecto personal. Del mismo modo el confort del pasajero aumenta con una nueva configuración del asiento trasero y la inclusión de estribos retráctiles con superficie de goma antideslizante que, si bien no encajan a la perfección en la carrocería al cerrarlos, cumplen su función asegurando en todo momento los pies del pasajero.
Con la presencia de: Shiro – Garibaldi. Nuestra motera: Ana Maria Dinu


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