Pocas marcas han sido capaces de conectar con sus clientes como lo ha hecho KTM hasta llegar a convertirse en el primer fabricante de motos en Europa. La marca austríaca nos invitó a la presentación de dos de sus modelos más grandes en oferta: la 1090 Adventure y la 1290 Super Adventure S. Ambas motos pensadas paras recorrer un gran numero de kilómetros al ritmo que se desee, ya sea dentro o fuera de los limites de la legalidad, al gusto de cada uno.
El segmento Adventure esta viviendo su cuarta generación de la mano de estas dos creaciones que tuvieron su punto de partida con una KTM 640 Adventure en plena década de los 90. El concepto de ambas motos sigue intacto, es decir, se mantiene una suspensión alta y con un potente motor y versátil. Hoy en día las motos han pegado un salto tecnológico evidente que repercute en seguridad, prestaciones y comodidad. Además la firma austriaca siempre ofrece las versiones R que se caracterizan por una mayor capacidad offroad.
La KTM 1090 Adventure cuenta con un motor bicilindrico en V con 1050cc que se traducen en 125cv de potencia. Unos números que sin duda ofrecen potencia “suficiente” para prácticamente la totalidad de las situaciones de una travel enduro. Este modelo se puede encargar con una potencia apta para el carnet A2 para que así se poder adquirir desde el primer día una gran moto.
Dispone de un embrague deslizante servoasistido que reduce automáticamente la presión en los discos de embrague siempre que la respuesta de par hacia el motor se vuelve demasiado grande. evita la vibración desestabilizante de la rueda trasera durante la desaceleración y permite una acción de embrague bien controlada con un solo dedo.
Esta es una motocicleta electrónicamente muy completa. Cuenta con el control de tracción desarrollado conjuntamente con Bosch que cuenta con tres tipos de conducción, el modo Sport, el modo Street, para un comportamiento más relajado y finalmente el modo Rain con el que se limita la potencia a 100cv y se prioriza la . El ABS de serie es de dos canales y completamente desconectable. En caso de optar por el paquete Offroad la 1090 adaptará tanto el ABS como el control de tracción a la conducción fuera de asfalto. Los equipos de freno vienen con discos dobles Brembo de 320 mm, con anclaje radial, pinzas fijas de 4 pistones y un cilindro maestro radial. Un disco de buenas proporciones de 267 mm ofrece un soporte confiable desde la parte trasera.
El cuadro trellis de acero de cromo-molibdeno es el eje de la geometría del chasis y cuenta con una distribución de rigidez finamente optimizada con lo cual el peso seco se queda en 205 kg. Con configuraciones de fábrica la horquilla telescópica invertida de 43 mm de diámetro del tubo interno ofrece 185 mm de carrera de la suspensión y cuenta también con 190 mm para la suspensión trasera completamente adaptable a diferentes cargas. El deposito de combustible es de 23l con los que se alcanza fácilmente los 350km de autonomía con una sola carga.
La hermana mayor de la familia de aventuras es la 1290 Super Adventure S es el mismo concepto de la anterior pero elevando prácticamente la totalidad de los parámetros. Las señas de identidad de esta motocicleta empiezan por el ya conocido sistema de estabilidad (MSC). Consiste en poner en armonía al control de tracción y el ABS junto con un sensor de inclinación para que la moto sea capaz de actuar tanto en freno como en gas para ayudar a mantener el control. Otra seña es la de su fuerte carga tecnológica, con una gran pantalla TFT y un nuevo morro con faros con tecnología LED.
El motor de la “bestia” austriaca esta basado en el motor bicilíndrico en V de 1301 cc de la KTM 1290 SUPER DUKE R. La potencia ronda los 160 cv con unos muy respetables 140 Nm de los cuales 108 Nm están disponibles desde tan solo unas 2500 rpm. Las prestaciones entonces coinciden con las de una montura de primer nivel y al mismo tiempo una comodidad imposible para una superbike. Los consumos logrados pese a una alta potencia son razonables gracias a una sexta marcha, mucho más desahogada que permite ahorrar combustible y aumentar confort.
El embrague deslizante servoasistido, que reduce automáticamente la presión de los discos de embrague cuando la respuesta de par hacia el motor se vuelve demasiado grande, evita la vibración desestabilizante de la rueda trasera durante la desaceleración marcada. También actúa en la dirección contraria, aumentando la presión durante la aceleración, lo que a su vez permite usar muelles del embrague más suaves para una acción más sensible y ligera en la palanca del clutch, a pesar de los niveles extremos de par del motor. Opcionalmente se puede añadir el sistema MSR, que junto al MSC mejora y aumenta la suavidad en los cambios de marchas realizados sin miramientos.
La carga electrónica en esta motocicleta es de los más avanzados del mercado. Incluye los mismos modos de conducción que su hermana pequeña y añade el offroad ya de serie. Con estos modos la respuesta al acelerador, frenos, control de tracción y ABS cambiarán al gusto del piloto. Lo más destacado en seguridad activa vuelve a pasar por el MSC de Bosch con un nuevo programa de ABS pensado para poder frenar en curva con mayor estabilidad. Cuenta con sensores de presión de los neumáticos y con control de crucero para las rutas largas.
Opcionalmente se puede adquirir el “paquete de viaje” que incluye: la regulación de deslizamiento del motor, control de frenado en pendientes llamado Hill Hold Control, el sistema KTM MY RIDE, que permite conectar el teléfono con la pantalla TFT y ofrecer mucha conectividad vía Bluetooth y también el Quickshifter+, una nueva tecnología sin embrague para cambios de velocidad inferiores y superiores, sistema que aporta mucha estabilidad en cambios de transmisión con carga.
El cuadro trellis de tubos ultraliviano, un basculante con entramado abierto fundido de gran resistencia y componentes de alta calidad de WP Suspension permiten mucha maniobrabilidad tanto en asfalto como fuera. El peso en seco es de 215kg y es aguantado por una suspensión semiactiva donde el motociclista puede elegir entre cuatro configuraciones: “Comfort” (Confort), “Street” (Carretera), “Sport” (Deportivo) y “Offroad” (Todoterreno). A partir de la información suministrada por una serie de sensores de carrera de la suspensión y de acelerómetros, una unidad de control de suspensión sofisticada (SCU) combina la amortiguación con las condiciones superficiales y el motociclista en tiempo real. Además, hay cuatro ajustes previos de precarga dando un resultado de conducción uniforme en todas las condiciones.
En definitiva estas dos propuestas austriacas presentan parten de un concepto muy parecido. La 1090 es una motocicleta más dócil y económica que su hermana mayor pero ofrece unas sensaciones muy similares. Con la Super Adventure se tiene acceso a las últimas tecnologías de la factoría con infinidad de sistemas electrónicos y con el motor más “gordo”. Son dos motos muy versátiles y actuales que buscan afianzar y aumentar el liderato de KTM en el mercado Europeo y mantener el 10% de crecimiento experimentado en el mercado americano.




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