Afortunados, muy afortunados nos sentimos al haber podido conocer en primera persona la sede de KTM y el apasionante proceso detrás de la creación de sus motocicletas. Desde el diseño inicial hasta la producción en serie, KTM mostró cómo cada detalle refleja su filosofía “Ready to Race”, una mentalidad que ha consolidado a la marca como líder en el segmento de motocicletas deportivas y offroad en Europa y el mundo. A lo largo de la visita, se abordaron distintos aspectos que abarcan desde la definición del producto hasta la fabricación, demostrando el compromiso de KTM con la innovación y la calidad.
Filosofía “Ready to Race”
KTM ha construido su reputación sobre la base de la competición, integrando tecnología probada en carreras en cada uno de sus productos. Sin embargo, en los últimos tiempos han detectado una corriente de malentendidos en cuanto al proceso de creación de sus motocicletas. Para corregir esta percepción, han decidido abrir las puertas de su sede a la prensa especializada, ofreciendo una visión detallada del trabajo que realizan en el desarrollo de nuevos productos y tecnologías. El feedback de las redes sociales, la prensa, los comentarios de los clientes y los concesionarios juegan un papel crucial en este enfoque, permitiendo a KTM estar en sintonía con las necesidades del mercado.


Para garantizar que su gama de productos se mantenga fiel a los valores de la marca, KTM se centra en cuatro pilares fundamentales: pureza, prestaciones, aventura y extrema. Estos valores son el corazón de cada motocicleta que sale de la fábrica y guían tanto la estrategia de desarrollo de producto como la comunicación de la marca. La gestión de productos estratégicos (SPM, por sus siglas en inglés) tiene un rol fundamental en este proceso, ya que se encarga de alinear las propuestas de productos con las necesidades del cliente y la filosofía de KTM. Así, buscan diferenciarse en un mercado que tiende hacia la impersonalidad y la copia de productos, reforzando el carácter único de la marca.
El rol de Kiska
Kiska, la agencia de diseño y marketing de KTM, desempeña un papel clave en la definición del carácter de las motocicletas. No solo se encargan del diseño exterior, sino también del interior, participando activamente en el análisis de mercado y tendencias, asistiendo a eventos y evaluando productos de la competencia. Este enfoque global permite a KTM anticipar las necesidades de los motociclistas en distintas partes del mundo y ofrecer productos alineados con esas expectativas.


El proceso de diseño de una motocicleta en KTM se desarrolla en varias fases: esbozos, modelado en arcilla y prototipado. En la fase inicial, los diseñadores exploran una amplia gama de posibilidades creativas para definir el carácter y las líneas clave del modelo. Posteriormente, el diseño pasa al modelado en arcilla, donde la visión bidimensional adquiere volumen. Es aquí donde se realizan pruebas de ergonomía con pilotos expertos, como Dani Pedrosa, para ajustar los detalles al milímetro y asegurar una experiencia de conducción óptima.
Desarrollando sueños
El proceso de desarrollo de prototipos se divide en varias etapas, comenzando con un modelo preliminar que permite evaluar los conceptos iniciales. A medida que el proyecto avanza, se construyen prototipos cada vez más refinados, hasta llegar a un modelo casi final que servirá de base para la producción en serie. Un aspecto relevante es que cada etapa del desarrollo incluye rigurosas pruebas y ajustes, asegurando que el diseño no solo sea visualmente atractivo, sino también funcional y alineado con las especificaciones técnicas requeridas.
En el proyecto de la 990 RC R, por ejemplo, el desarrollo comenzó en julio de 2022 y se espera que la producción en serie inicie en febrero de 2025. El proceso incluyó diversas fases de prototipado, desde una versión preliminar no funcional hasta un prototipo casi final que se someterá a pruebas de homologación. Este enfoque asegura que todos los componentes estén optimizados y listos para ser producidos a gran escala.
Innovación continua
El centro de I+D de KTM en Mattighofen es el corazón del desarrollo de productos, abarcando más de 16,000 metros cuadrados y empleando a unas 800 personas. Aquí se desarrollan aproximadamente 350 proyectos simultáneamente, lo que refleja la amplitud y el dinamismo de las actividades de KTM. Las pruebas de durabilidad y vibración son esenciales para garantizar la calidad de los productos, mientras que las simulaciones y cámaras acústicas permiten realizar ajustes finos en los motores y otros componentes.
Un aspecto destacado es la incorporación de tecnología avanzada en el desarrollo de prototipos, utilizando modelos CAD y realidad virtual para evaluar conceptos desde las primeras fases del diseño. En el taller de motores, se ensamblan motores de todas las cilindradas y se someten a rigurosas pruebas de resistencia para asegurar su desempeño bajo condiciones extremas. Además, el laboratorio de iluminación permite realizar pruebas en entornos controlados para optimizar la visibilidad y la seguridad de las motocicletas en carretera.


Producción flexible y eficiente
La fábrica principal de Mattighofen, construida en el año 2000, ha evolucionado considerablemente desde su inauguración. Inicialmente pensada para una producción de 40,000 motocicletas anuales, en la actualidad fabrica hasta 210,000 unidades. Esta capacidad de producción se logra gracias a un enfoque flexible, que permite realizar dos cambios diarios de especificaciones en cada línea de montaje, garantizando así la capacidad de adaptarse rápidamente a la demanda del mercado.
La planta de producción de motores, que opera con un alto grado de automatización, produce entre 650 y 850 motores al día, los cuales son sometidos a pruebas exhaustivas para asegurar su calidad. Asimismo, KTM ha implementado una nueva línea de producción de ruedas offroad semiautomatizada para mejorar la eficiencia y satisfacer la creciente demanda.
En cuanto a los componentes, la planta de KTM Components en Munderfing se encarga de la fabricación de chasis, suspensiones y sistemas de escape. La soldadura de los chasis se realiza mediante procesos automatizados, y la planta cuenta con una escuela de soldadura interna para capacitar a los empleados. La producción se gestiona mediante un sistema de just-in-time, optimizando el uso de recursos y reduciendo los tiempos de espera.


Oteando el horizonte
Durante la visita, Florian Kecht, director de ventas mundial, compartió la situación actual del grupo KTM, señalando una caída en la facturación del 27% debido a diversos factores. Sin embargo, el enfoque para 2024 será reorientar la compañía hacia una oferta más premium, limitando la producción en China a los modelos de gama media como la 790 Duke y Adventure, mientras que los modelos de alto rendimiento se seguirán fabricando en Austria. Este enfoque pretende reforzar la imagen de marca y ofrecer productos que reflejen el compromiso de KTM con la calidad y el rendimiento.
Con una presencia destacada en el EICMA y la introducción de 22 nuevos modelos, KTM sigue apostando por la innovación y la mejora continua. La reciente expansión de las instalaciones de producción y la inversión en nuevas tecnologías son prueba del compromiso de la marca para seguir liderando el sector de motocicletas deportivas y offroad, asegurando que cada motocicleta que sale de sus fábricas esté lista para la carrera.
Podréis leer el artículo completo en nuestra Revista Digital MT332, página 48-51, correspondiente a octubre 2024.


Comentarios0