KTM 690 Duke

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Duke_690MUY OPORTUNA

En el sitio apropiado en el momento oportuno. Así ha llegado la nueva duquesa naranja, con todas las bendiciones. No por una casualidad, seguro, ha sido de forma premeditada, con ese particular estilo que tiene la marca austriaca que no olvida su genética de carreras pero que trata de acercarse a un uso más civilizado en este modelo de asfalto.

En estos momentos de zozobra económica es cuando más necesaria se hace una solución fiable y económica para el transporte diario. Las dos ruedas suelen ser esa provindencial solución pero normalmente los vehículos destinados a tales menesteres pierden parte de su atractivo a favor de la contención del gasto. Sin embargo, KTM no ha querido renunciar a esa vertiente lúdica a pesar de que ha civilizado un tanto su última Duke.

El concepto Duke vio por primera vez la luz en 1994 y desde entonces ha conocido varias generaciones cada vez más refinadas pero siempre con un marcado estilo deportivo, el consabido “ready to race”. Las versiones de 1999 y 2008 caminaban en esa senda, sin embargo la última recreación de Duke, esta de 2012 trata de limar aristas para ofrecer una cara más amable de una de las monocilíndricas más potentes de la historia. Una moto para cada día que no renuncia a nada.

Y la fórmula se ha saldado con éxito, tanto que la nueva Duke ya comienza a ser una cara popular en algunas plazas, lo que unido al éxito de la peña Duke 125 está convirtiendo a esta familia en una d elas puntas de lanza de la firma austriaca en tierras hispanas.

A modo de ejemplo podemos comprobar con los datos de las matriculaciones de mayo en la mano que la Duke 690 sigue en racha y se espera de ella un excelente comportamiento a lo largo de los próximos meses.

Por lo pronto el quinto mes del año registró un total de 41 matriculaciones de nuestra protagonista, colocándose en la posición número 58 con un crecimiento respecto a los resultados de 2011 – 12 unidades – del 241,67%. Nada mal para una marca que se no ha caracterizado precisamente por tener un público masivo.

Aún hay más; si contabilizamos los resultados desde pricipios de año (enero-mayo), la Duke 690 en su versión 2012 ha logrado colocar nada menos que 130 unidades que frente a las 61 del pasado año la ubican en la posici´ñon número 70 con un incremento de matriculaciones del 113,11%.

Borrón y cuenta nueva

La versión que ahora nos ocupa supone una etapa completamente nueva para este modelo, con una mecánica afinada, una parte ciclo modificada y una imagen menos agresiva en línea con la octavo de litro de la casa.

En realidad más del 90% de los componentes son nuevos lo que da una idea del esfuerzo de la marca por ofrecer un producto claramente diferenciado de su última versión.

En cuanto al motor, el conocido monocilíndrico refrigerado por líquido de 690 cc. (102 x 84,5 mm.), dispone en esta ocasión de una nueva culata OHC de cuatro válvulas con doble encendido y una asignación selectiva individual para cada bujía que cuenta con diferente mapping, inyección electrónica Keihin y un mando de gas drive-by-wire. El catalizador y el sistema de escape, aseguran que la nueva Duke vaya por delante de las regulaciones de emisiones futuras puesto que cumple con las Euro 4 y 5. Y todo eso sin perder un ápice de su empuje ya que sigue ofreciendo 70 CV a además de un tremendo par de 7 Kgm.

Para mantener las vibraciones a raya pero sin perder el peculiar tacto de big mono, el cigüeñal incorpora un eje de balance que suaviza el trepidar del corazón austriaco.motor_Duke

Por otra parte, la gestión electrónica dispone de una ruleta numerada -ubicada bajo el asiento trasero – desde la que se puede escoger entre tres posiciones de mapa para variar el comportamiento de la moto: sport, normal o lluvia; tres modos que ofrecen la misma potencia pero con una entrega diferente.

Cuidando el bolsillo

Pero no es sólo el rendimiento, también la economía es tema sensible en estos tiempos, así que la firma austriaca ha trabajado en este sentido para que la última generación del LC4 mantenga unos intervalos de servicio de 10.000 km, mientras que el consumo se sitúa entre un 8% y un 10% menos que la mecánica anterior.

Por cierto, la Duke 690 estará disponible con homologaciones de 25, 35 y 51,5 Kw para adaptarse a todos los permisos.

En cuanto a la parte ciclo, el ligero chasis (8 kilos) mantiene una estructura tubular de tipo trellis de acero al cromo molibdeno en la que destaca un subchasis completamente nuevo realizado en fundición de aluminio. Por su parte, las suspensiones siguen confiando en componentes WP; delante una horquilla invertida con barras de 43 mm. y detrás un amortiguador que trabaja sobre un sistema Pro-Lever en un basculante de celosía que apenas pesa 4 kilos. En ambos ejes el recorrido disponible es de 135 mm.

Los frenos vienen firmados por Brembo, con una pinza radial de cuatro pistones mordiendo el único disco de 320 mm. delantero y un rotor de 240 mm. con pinza de simple pistón detrás. KTM ahora también equipa a la nueva 690 Duke con un sistema ABS de Bosch de última generación, un conjunto que no supera el kilo de peso y que ofrece un tamaño muy contenido.

Finalmente las llantas de aluminio y 17 pulgadas montan cubiertas de medidas 120/70-17” delante y 160/60-17” detrás.

La prueba a fondo de la renovada Duke, tras una primera toma de contacto en la presentación que tuvo lugar a principios de año en Jerez, no ha hecho sino confirmar muchas de las conclusiones a las que llegamos entonces.

De entrada se muestra mucho más amable y ergonómica que su predecesora con un asiento 30 mm. más bajo (ahora 835 mm.) e infinitamente más cómodo; a la alrga prueba jerezana le hamos sumado ahora una buen tanda más de kilómetros en ciudad, carretera y autovía, sin que apareciese el más mínimo indicio de cansancio.

Desbocada

En terreno abierto – concretamente en autovía – la Duke 690, además de cómoda, se mostró mucho más ra´pida de lo que pudiera pensarse a priori de un modelo monocilíndrico, llegando a cifras escandalosas en las que la mecánica austrica se mostraba cómoda y con un nivel de vibraciones muy contenido.

En semejante tesitura sólo notamos una cierta ligereza en el tren delantero, seguramente fruto de su naturaleza naked y de una batalla de apenas 1.466 mm. En carreteras más viradas, la nueva Duke marca su terreno de caza favorito, un escenario en el que pocas máquinas podrán ofrecer lo que ella consigue con toda naturalidad. En trazados revirados el monocilíndrico empuja con decisión siempre que se lleve por encima de las 3.000 r.p.m., por debajo y como buen “mono” tiende a trepidar. Situados ya en zona caliente, la respuesta del acelerador es inmediata y comprobampos como la Duke muestra una singular tendencia a derrapar cuando se abre gas a la salida de los virajes con más facilidad en marchas largas en tanto que mantiene mejor la trayectoria si bajas una marcha y el motor sube ligeramente de revoluciones.

En cualquier caso su ligereza contribuye a que todo esté bajo control, mientras que al llegar a las fuertes apuradas de frenada, la potencia y ligereza del conjunto tiende a bloquear la rueda trasera si se abusa de las reducciones o del freno trasero, situación que alivia con gran efectividad el embrague antibloqueo APTC.

Los límites con este modelo llegan básicamente con las suspensiones, dotadas de un tarado tirando a confortable (sólo es ajustable la precarga del amortiguador) que se muestra excesivamente blando si la conducción es muy deportiva. Sin embargo esa nueva filosofía que pretende llegar a un público menos especializado es la razón esgrimida para primar la comodidad por encima de otras consideraciones. Seguramente por ello, en ciudad no llega a mostrarse agria o tosca, sino que que callejea perfectamente si trabajas adecuadanmente con el cambio.

La frenada es bastante buena, con mordiente delante y detrás, aunque ligeramente esponjosa de tacto en su inicio en el tren delantero. Por el contrario el ABS funciona a la perfección, delante sólo entre en acción cuando relamente se requiere y detrás, como suele ser habitual, con algo más de facilidad, pero sin llegar a incomodar del todo.

En definitiva, una Duke que sin traqicionar el genuino espíritu de la marca se acerca un uso más racional, gracias a un comportamiento y ergonomía suavizados y a un precio en línea con lo que requieren los tiempos, 7.389 euros.

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Berton
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