La expansión de Kove en el mercado europeo continúa paso a paso con una gama cada vez más amplia y coherente, y dentro de esa estrategia la Kove 800X GT representa una pieza clave. Nos desplazamos hasta Sevilla para asistir a su presentación nacional y comprobar de primera mano cómo cambia la personalidad de la 800X cuando se orienta claramente al asfalto y al viaje.
Carácter GT
La filosofía de esta versión GT parte de una idea muy clara: no todos los usuarios de una trail media buscan hacer offroad exigente, sino una moto polivalente para viajar, disfrutar en carreteras de curvas y entrar ocasionalmente en pistas. A partir de esa premisa, Kove ha adaptado su 800X con una serie de cambios que modifican de forma notable su comportamiento general.


Las diferencias respecto a la 800X Pro se centran principalmente en la parte ciclo y la ergonomía. La GT utiliza llantas de radios de 19 pulgadas delante y 17 detrás, reduce el recorrido de suspensiones hasta los 210 mm, monta un depósito de 22 litros y ofrece un asiento más bajo, además de incorporar elementos como IMU para ABS en curva, puños calefactables y asiento calefactable. Todo ello configura una moto más accesible, más cómoda en viajes y con un comportamiento más estable y preciso en carretera.
En marcha, lo que se percibe rápidamente es que estamos ante una trail claramente más asfáltica que la Pro. La reducción de recorrido de suspensiones y el conjunto de ruedas cambian bastante el carácter de la moto, haciéndola más directa en los cambios de dirección y más firme en frenada y aceleración, algo que se agradece especialmente cuando rodamos a buen ritmo por carreteras de curvas.
Un bicilíndrico con carácter
El motor es el conocido bicilíndrico en línea de 799 cc, con una potencia en torno a los 95 CV, y sigue siendo uno de los grandes protagonistas de esta moto. Es un propulsor que se siente especialmente cómodo en la zona media-alta del cuentavueltas, donde ofrece su mejor cara.


A partir de unas 6.000 hasta las 9.000 vueltas, el empuje es notable y la moto gana velocidad con mucha facilidad, con un carácter que encaja muy bien con el enfoque más asfáltico de esta versión GT. En este sentido, los modos de conducción juegan un papel importante, ya que ofrecen mapas de potencia muy diferenciados entre sí que cambian de forma clara el carácter de la moto. Nuestro preferido fue el modo Sport, con el que el motor se muestra más agresivo y ofrece su mejor rendimiento precisamente en esa franja entre las 6.000 rpm y la zona alta del cuentavueltas.
El equipamiento incluye también quickshifter bidireccional, un elemento que aporta dinamismo a la conducción, especialmente cuando enlazamos curvas. No obstante, debemos apuntar que su funcionamiento no está al nivel de sistemas que montan marcas de mayor precio. En reducciones funciona correctamente, pero en subidas, si no cambiamos en el rango de revoluciones adecuado, aparece un pequeño vacío de potencia que, sin ser grave, sí resulta algo molesto cuando se conduce a ritmo alto.
Precisión y diversión
Uno de los aspectos que más nos sorprendió durante la presentación fue el comportamiento dinámico del conjunto. La Kove 800X GT es una moto que se siente ligera, compacta y muy ágil, algo que se explica por su peso contenido, la altura rebajada y una puesta a punto de suspensiones muy lograda.



La suspensión está firmada por KYB, con horquilla invertida y monoamortiguador con bieletas, ambos completamente regulables, mientras que el equipo de frenos corre a cargo de Taisko, con doble disco delantero. El conjunto transmite mucha confianza cuando aumentamos el ritmo, con una moto que mantiene bien la trazada y que permite frenar y acelerar con estabilidad.
La sensación de agilidad es muy alta y, en conjunto, probablemente estemos ante una de las motos más efectivas en carretera dentro de su categoría. Tiene mucho aplomo, cambia de dirección con facilidad y resulta una motocicleta tremendamente divertida en carreteras reviradas. Todo ello sin recurrir a una llanta delantera de 17 pulgadas, que probablemente aún acentuaría más ese comportamiento asfáltico, pero que le haría perder parte de su polivalencia fuera del asfalto.
Viajar a ritmo
El apellido GT no es solo una cuestión estética o de planteamiento, sino que también se refleja en el equipamiento y en su orientación viajera. La moto incorpora una pantalla TFT vertical con conectividad, control de crucero, control de tracción, modos de conducción, toma USB, control de presión de neumáticos, además de puños calefactables y asiento calefactable, elementos claramente orientados al confort en viaje.


Durante la prueba, el único aspecto que no terminó de convencernos fue el control de tracción, que resulta algo intrusivo cuando se conduce a ritmo alto, especialmente a la salida de las curvas, donde corta potencia antes de lo esperado. Según nos comentaron desde la marca, se trata de un aspecto que están trabajando a nivel de software, por lo que es probable que evolucione en el futuro.
En cuanto a la protección aerodinámica, la pantalla cumple correctamente, aunque para viajes muy largos quizá se podría pedir algo más de protección. En cualquier caso, la ergonomía general, la autonomía que permite el depósito de 22 litros y el equipamiento disponible hacen que esta moto encaje perfectamente en la idea de trail viajera con un marcado carácter deportivo.
La instrumentación se confía a una nueva pantalla TFT vertical de siete pulgadas que ofrece una buena cantidad de información, como la presión de los neumáticos, y permite gestionar los distintos parámetros electrónicos de la moto. Incluye conectividad con el teléfono móvil, control de presión de neumáticos y un manejo por menús bastante intuitiva. Adicionalmente, la Kove incorpora un sistema de navegación a través de una aplicación de pago. En marcha, el tamaño de algunos datos resulta algo pequeño y obliga a desviar más la mirada de lo deseado.

Con un precio de 7.999 euros, la Kove 800X GT se posiciona como una trail media muy equipada, con un enfoque claramente rutero y un comportamiento en carretera que la acerca más a una moto asfáltica que a una trail tradicional, pero manteniendo esa polivalencia que se espera en este segmento.
Ficha de compra:
- Colores: Blanco y negro
- PVP: 7.999 €
Equipación:
- Casco: LS2 Explorer
- Conjunto: Spidi 4 Season V3
- Guantes: LS2 Octane
- Botas: LS2 Adventure




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