Esta vez realizamos una comparativa entre la nueva Honda CRF1000L Africa Twin y la Suzuki V-Strom 1000. En esta ocasión contamos con dos probadores invitados para que nos dieran su opinión más sincera sobre la experiencia de conducir estos dos “monstruos todo-terreno”, ofreciendo así dos puntos de vista distintos sobre ambos modelos con los que llevaron a cabo una ruta de unos 250 km sobre terreno mixto para podernos ofrecer la experiencia más completa. Cabe decir que estuvo convocada a esta comparativa una tercera montura de 1.000 cc de origen nipón, pero la marca verde no garantizó su llegada a tiempo para la sesión, así que nos quedamos sin verla (y aún la esperamos). Sigue un resumen de las sensaciones de nuestros invitados Pol Borràs, de Comercial Galicia, y Pol Marimon, de Marvea, aunque podemos decir que cada una en su territorio sorprendió gratamente a ambos.
HA VUELTO LA REINA
Cuando la vimos por primera vez en EICMA 2014, aún en fase de prototipo, camflada bajo el barro y llamada entonces True Adventure, estaba claro que la nueva Africa Twin iba a ser el bombazo de Honda para la nueva temporada. Y así fue, es y será. A la sombra del ala dorada han estado trabajando durante años para conseguir la maxitrail más equilibrada y polivalente de cuantas hay en el (cada día más) vasto segmento de las motos pensadas para viajar por asfalto y fuera de él. Con una rueda delantera de 21”, de suspensiones extensas y estilizada figura, resalta a primera vista que la CRF 1000 L (no es casual su nombre, que la entronca con la gama de motocross y enduro de Honda) está pensada para ser una gacela africana cuando deja la alfombra gris. Lo que sorprende a partes iguales es que cuando le mandas volver al alquitrán, la Africa es la maxitrail dinámica, resolutiva y rápida que no llegó a ser nunca completamente su ancestro de los años 1980. Con un motor poco explosivo pero muy efectivo y una parte ciclo sólida y consistente, con esta Honda se puede disfrutar tanto en carretera como en pistas de tierra. Su posición erguida, su manillar ancho y su óptima protección aerodinámica permiten llevarla con alegría en curvas y nacionales de trazados rápidos, aunque sí es cierto que a altas velocidades, su gran superficie lateral de vela la hace sensible a los vientos laterales. El cambio DCT de nueva generación merece capítulo a parte. Los moteros acérrimos tienden siempre a ver un cambio automático como algo antinatural que coartará su placer de conducción, y en parte no les falta razón. De hecho, en la Africa Twin, si dejas el cambio en el modo estándar D, tu conducción se parecerá sospechosamente a la de un scooter. Pero un leve toque al botón para seleccionar el modo S (que a su vez se escalona en tres niveles distintos) hará que tu perspectiva cambie y que incluso puedas disfrutar de lo lindo sin echar de menos la palanca de cambio. Bueno, en especial si añades la opción de mantenerla.
DISTANCIAS RAPIDAS
Heredera de la ya dilatada historia de éxito de su hermana pequeña de 650, la V-Strom 1000 ha llevado a Suzuki a un segmento, el de las maxitrails asfálticas, en el que hasta hace poco no tenía representante digna de batalla. En los tiempos en que la Africa Twin se labraba su fama, Suzuki también conseguía notables éxitos en los raids con sus DR Big (de las que hubo incluso una versión ciclomotor hecha en Gijón). Con su característico pico de pato heredado de la mítica Katana, las DR Big siempre fueron conocidas por la robustez de sus motores monocilíndricos, fiables e indestructibles, aunque no demasiado prestacionales. Esta última parece haber sido la piedra de toque de la marca de Hamamatsu al desarrollar su asalto a las maxitrail modernas. Sobre la base del explosivo motor en V que movió la mítica TL 1000 (qué pena que hubiera tan pocas en España), la nueva DL1000 se caracteriza sobre todo por sus fulgurantes prestaciones. Tanto en aceleración como en recuperaciones, el bicilíndrico en V a 90° denota sus orígenes de superdeportiva y, aunque optimizado para mejorar su respuesta a medios regímenes y ser más civilizado, habida cuenta de su nuevo destino rutero, sigue siendo un motor enérgico y lleno de par que encaja a la perfección con una maxitrail asfáltica como ésta. Cabe destacar que la versión probada fue aún la Euro3, con 100 CV, aunque hace poco se ha visto ya la nueva Euro4 con 95 CV (limitable por tanto para el carné A2). Será por esto que en el recorrido de laComparativa, cargadito de curvas de montaña, la Suzuki demostró ser la más ágil y agresiva, no sólo gracias al empuje de su motor de pedigrí deportivo, sino también por una parte ciclo eminentemente orientada a la carretera. Seguramente con ella los viajes en pareja y con equipaje sean más cómodos y rápidos que con la Africa Twin, en especial por una ergonomía más orientada al confort del pasajero que en la Honda. Lástima que el críptico y nada intuitivo manejo del tablero de instrumentos pueda amargarte el viaje.
LA OPINIÓN DE POL BORRÀS: Sensaciones Renovadas
La Suzuki V-Strom 1000 es una maxi trail muy polivalente, lo que hace que su comportamiento sea ágil y cómodo, sobre todo para uso diario como podría ser ir a trabajar. Aunque si hablamos de salir de ruta no podemos negar que presenta muy buenas prestaciones, con una aceleración muy progresiva y un buen mordisco del tren delantero a la hora de frenar que transmite mucha seguridad, logrando que podamos hacer muchísimos kilómetros cuando vamos encima de ella. A simple vista, por sus llantas de aleación podemos comprobar que la V-Strom 1000 es asfáltica, pero nos permite en un momento dado pisar un terreno arenoso con total tranquilidad. Una de las cosas que no me ha acabado de gustar es el ABS: sí que ayuda a tener más estabilidad en la frenada pero en caso de emergencia, cuando íbamos de ruta alargaba demasiado la frenada.
La nueva Honda CRF1000L Africa Twin es una trail que, tecnológicamente, me ha sorprendido. Me he dado cuenta dónde está trabajando más la marca japonesa, en los pequeños detalles como la transmisión de doble embrague DCT. Una vez logras hacerte con el feeling del cambio y consigues configurar el modo ideal para cada terreno obtienes un comportamiento, bajo mi punto de vista, excelente. Además, con el añadido de poder desconectar solamente el ABS trasero, esas ruedas de 21 y 18 pulgadas y las suspensiones Showa hacen que se convierta en la reina de las pistas sobre tierra. A pesar de este concepto más endurero se puede destacar su comportamiento sobre asfalto. Su agilidad, la suavidad que nos transmite y la posición de conducción cómoda tanto en ciudad como en carretera consiguen un equilibrio muy bueno que nada tiene que envidiar a otros modelos estéticamente más asfálticos y asentados en el mercado.

Comentarios0