Los búfalos -o bisontes- americanos tienen cuerpo y musculatura muy poderosa, desarrollada para soportar larguísimas migraciones y las inclemencias del tiempo sin que ello repercuta en exceso en su salud. Así es la Road Glide Ultra: con sus 425Kg de peso en orden de marcha y su nuevo propulsor Milwaukee Eight, se muestra poderosa, aparentemente dócil, y capacitada para tragar millas sin cansarse.
Ya en el primer encuentro visual, reclama toda la atención su prominente cúpula frontal que protege al conductor del aire y buena parte de la lluvia. Un amplio y mullido asiento invita a sentarse incluso antes de escuchar cualquier explicación sobre la moto y el butacón de que dispondrá el pasajero no hace más que provocar la envidia del quien deba ir sentado delante.
Sólo con esta primera impresión, tenemos claro que la Road Glide ha sido concebida específicamente para rutas de larga distancia, mayormente por carreteras abiertas con una velocidad de crucero de entre 100 y 120 Km/h en las que disfrutar del paisaje mientras escuchamos música y charlamos con nuestro acompañante.
TAMBIEN GRANDE EN EQUIPAMIENTO
Sólo con acercarnos un poco a la moto advertiremos la pantalla LCD que preside el interior del carenado frontal, en el cual se ubican también dos altavoces de importante tamaño. Se trata del sistema Infoocio, que incluye navegador, radio, manos libres, conectividad bluetooth y un sinfín de asistencias al piloto tanto a nivel de seguridad como de confort que manejaremos desde los mandos del manillar o (sólo mientras la moto esté completamente detenida) a través del propio LCD, ya que es táctil. Su única pega es, como en cualquier otra pantalla LCD, la visibilidad cuando le da el sol.
Éste completo sistema incluye sobre el depósito y en el asiento del pasajero sendos conectores específicos para el intercomunicador de la marca, que permite conversaciones sin desactivar la reproducción de música, bajando el volumen de ésta cuando uno de los dos empieza a hablar.
Unas compuertas de activación manual en el interior del carenado frontal permiten que el conductor decida si deja o no pasar parte del aire que impacta en el frontal hasta «el habitáculo» de la Road Glide o no, siendo una gran ayuda para regular la temperatura corporal en los meses más extremos de invierno y verano.
Unos brillantes faros LED delanteros y traseros ubicados en el carenado y las maletas aumentan la visibilidad de carretera y moto, añaden un notable plus de seguridad.
¡A RODAR!
Prácticamente inamovible cuando está parada, pero que se transforma en un gracil y bello animal cuando corre por la sabana. Así es la Road Glide. Un mastodonte de acero que cuesta mover en parado, pero que se transforma en una bella e imponente máquina de movimientos nobles y agradecidos cuando sus ruedas empiezan a girar. Es cierto que peso se acusa en una dirección que tiende a flotar y provocar subviraje debido a un centrado de masas que se ubica algo retrasado en el eje longitudinal. No obstante, esto no le resta nada de aplomo pues la aerodinámica del carenado delantero «de boca de tiburón» hace su trabajo de forma impecable.
«Potencia controlada», esa sería la definición perfecta para el nuevo Milwaukee Eight. Con un par motor de 152Nm a poco más de 3000 vueltas, tiene empuje de sobra para sacarnos de cualquier curva por cerrada que sea con una suavidad que resulta sorprendente. Eso sí, si le pedimos más alegría, tampoco tendrá inconveniente en darnos el capricho y entrará en juego nuestra pericia con el puño de gas, pues la moto carece de control de tracción. Las características vibraciones de la marca permanecen intactas en este modelo que incorpora soportes de motor elásticos para reducirlas al máximo. Esto se traduce en una imponente presencia típicamente Harley cuando estamos parados, y un fino y confortable rodaje una vez que el motor sube de las 1500 vueltas. El elevado par motor juega un papel importante a la hora de reducir la velocidad, ofreciendo un alto grado de freno motor que sin duda la hace más domable al llegar a una curva. Refrigerado por agua, se calienta mucho menos y se muestra más progresivo que los tradicionales TwinCam 103 de otras familias Harley.
Muy estable e increíblemente ágil para su enorme apariencia, es de movimientos nobles y delicados, la única situación que le desagrada es quedarse corta de gas en una curva, momento en el que como es lógico, el peso vencerá hacia el interior. Por suerte tenemos más de 15 Kg de par que nos salvarán del apuro prácticamente sin toser.
CONFORT Y MÁS CONFORT
En cuanto a la postura de conducción, está especialmente pensada para tragar millas y millas, y cuando acabemos volver a empezar. Los brazos relajados, las piernas descansadas sobre las plataformas que hacen las veces de estribos, y la música en la radio es lo único que necesitamos para olvidarnos de todo cuando salimos de casa. Bueno; eso, y el cruise control, que también se agradece bastante.
Contrariamente a otras familias de la marca de Wisconsin, en la Road Glide la amortiguación recibirá todas las irregularidades de la carretera para que nuestra espalda simplemente disfrute del viaje y nuestros pies lleguen a destino igual de descansados que estaban a la salida. En curva es sorprendente el trabajo que realizan y la firmeza y confianza que aportan al conductor, pudiendo rodar incluso a ritmos bastante alegres sin tener la sensación de estarlas llevando al límite de sus posibilidades.
Un tacto nada duro -para ser una Harley- de las manetas y pedal de freno, que actúan sobre discos de 300mm delante y detrás, difiriendo tan sólo en el número de discos y pistones que integra cada eje. Así, en el delantero encontramos dos discos mordidos por pinzas Brembo de 4 pistones, y en el trasero un solo disco que morderá una pinza de doble pistón, también Brembo. Por supuesto, dispone de ABS en ambos trenes, que por cierto no resulta para nada intrusivo.
La nueva gestión electrónica del motor y la refrigeración líquida contribuyen a reducir el consumo en esta nueva versión y, junto a su gran depósito de combustible con capacidad para 22’7 litros de gasolina, los repostajes se alargarán en tiempo y en distancia, añadiendo así la tranquilidad de no tener que planificar los repostajes con la precisión de una estrategia militar.
DETALLES ÚNICOS
Como buena Harley-Davidson, los acabados son de primera en todos los rincones de la moto, el funcionamiento de todas las piezas es suave y los «logos de la rebeldía» lucen por todas partes. Desde el depósito hasta el interior de los baúles, pasando incluso por la cartera porta-documentos que incluye de origen en el interior del top case. Cartera, además, que cuenta con un bolsillo de rejilla específico para el teléfono en el que se puede colocar un teléfono de tamaño actual.
El sistema Keyless, que funciona perfectamente, nos ahorrará arañazos en los cromados del depósito a medio – largo plazo. Y si somos de esos propietarios exigentes que siempre quieren más, el extenso catálogo de accesorios de la marca también está disponible para los dueños de una Road Glide Ultra.
Todo en ella está pensado para que los planes salgan bien.

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