¡¡¡Exitazo de la Rider 1000!!!

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1.200 motos participantes, un día espléndido (en líneas generales), una organización excelente, ningún percance, un ambiente genial…¿qué más se le puede pedir a la Rider 1000 que se celebró el sábado pasado? La verdad es que nada porque fue un éxito total y si no ¡¡repasad las redes sociales!! El efecto llamada promete ser devastador…

Como ya habíamos informado en la previa, desde las 6 de la mañana del sábado empezaron a salir desde el Pabellón El Congost de Manresa los participantes. 1.149 motocicletas tomaron la salida con sus respectivos pilotos, muchos de ellos con acompañantes los cuales recorrieron en total más de un millón de kilómetros. Especialmente para los que recorrieron los 1.000 kilómetros en 20 horas la prueba fue toda una aventura por la dureza y dificultad de algunos tramos y por la climatología, tras un día de mucho calor atravesaron el Port de la Bonaigua en plena nevada. Pero si la aventura es atractiva más lo es el espíritu lúdico de la Rider 1000 ejemplificado en el multitudinario almuerzo celebrado en Guissona (Lleida) auspiciado por la organización, el Moto Club Manresa.

Eran aproximadamente las ocho menos cuarto de la tarde cuando apareció en el parque cerrado de Manresa el primer piloto en completar la Rider 1000. Había empleado 14 horas y se llevó el aplauso de los allí presentes. Para recorrer el millar de kilómetros en menos de 20 horas se necesita, más que rapidez, constancia, precisión a la hora de escoger los recorridos y sincronizar al máximo las paradas.

 

El equipo Keeway-MotoTaller

Ernest Vinyals, director de MotoTaller, Raúl Alba, director comercial de Keeway Motor España, y José Jiménez, responsable de posventa del nuevo Keeway Center Barcelona, formaron equipo en la Rider 1000 pero participaron en la prueba de 500 kilómetros, la Rider 500, lo que no fue óbice para que disfrutaran igualmente del compañerismo y la fraternidad que reina en la prueba.

Como apuntaba Ernest Vinyals tras bajarse de la moto: “la ventaja de cubrir el recorrido de 500 kilómetros es que el ritmo pudo ser más relajado y nos permitió disfrutar de parajes únicos y carreteras insólitas, como el temido y a la vez esperado tramo de El Reig, que discurrió en su mayor parte por bacheadas pistas asfaltadas (si es que se le puede llamar asfalto) o la bella Collada de Toses hasta alcanzar el punto de control de Alp”.

“Especialmente emocionante fue llegar a Guissona bañados en masas de moteros ya que en la localidad ilerdense coincidieron a eso de las seis de la tarde los participantes de la Rider 1000 y 500. A los segundos solo les quedaba una etapa mientras que a los aguerridos de la 1000 aún les quedaba más de un tercio de la ruta por recorrer y llegar a Horta de Sant Joan, en el extremo sur del Principado” añadió Vinyals.

El Keeway-MotoTaller participó en la Rider 500 muy bien equipado y todos los elementos cumplieron con nota. El director de MotoTaller les pasó revista: “los intercomunicadores de Interphone nos permitieron seguir las indicaciones de voz de los sistemas TomTom (entre los que destacaba el flamante Rider 40 recientemente lanzado al mercado) y también comunicarnos permanentemente, lo cual nos hizo aún más amena la ruta. El equipamiento Alpinestars Bogotá Drystar proporcionó confort y protección, incluso ante las cambiantes temperaturas ya que los 10ºC con los que partimos de Manresa se convirtieron en 27ºC al llegar a Guissona por la tarde. Por lo que respecta al casco HJC, se mostró impertérrito ante la multitud de insectos que “cazamos” por el camino, nos ofreció la mejor protección así como un buena visión gracias a su visor solar y a su pantalla Pinlock incorporada y un óptimo aislamiento acústico. Y qué decir de las monturas, la Benelli BN600R, una naked diferente, atractiva y ágil, que cumplió con total fiabilidad su cometido y que se mostró incansable ante las ratoneras curvas del recorrido, como las del Port del Cantó o ante las curvas rápidas del ascenso al incomparable Coll de Comiols. Y junto a la BN600R, dos Benelli BN302 que llevaron de ida y vuelta a Manresa a Raúl Alba y a José Jiménez, una moto accesible, bonita, cómoda y tremendamente ágil y con un motor bicilíndrico de 28 CV que sorprende por su inesperado rendimiento y economía de uso”.

 

Las marcas apuestan por la Rider 1000

Entre las motos participantes se puede ver mucha variedad de modelos pero sorprende el marasmo de BMW R 1200 GS, la más popular de la prueba. Con todo, resulta curioso contemplar desde hiperdeportivas de más de 150 CV hasta Montesas Impala o Vespas. Mención especial merece Josep Villaret, participante parapléjico del equipo No Limits Moto Team que participó en su tercera Rider 1000 los mandos de su triciclo Can-Am Spyder adaptado.

Las marcas de motos están apostando por la Rider 1000 y participan activamente en ella. En el parque cerrado Honda montó un stand en el que ofrecía pruebas de sus motos ruteras; Yamaha expuso su nueva crossover MT09 Tracer; Kawasaki estuvo presente a través de una carpa montada por su concesionario Máquina Motors; KTM montó en el punto de control de Alp un espectacular hospitality al más puro estilo del Mundial de Motocross y organizó rutas con monitor para sus clientes en la llamada Rider Academy y Ducati participó en la Rider 500 con tres Scrambler pilotadas nada más y nada menos que por Alicia Sornosa, la primera mujer en dar la vuelta al mundo en moto; el actor Maxi Iglesias y Pablo Silván, director comercial de Ducati en España.

Otros colaboradores de la Rider 1000 fueron Andreani MHS que mostró en su carpa la gama de amortiguadores Öhlins y el servicio de asistencia de neumáticos de Rodi, que trabajó duro para que los riders pudieran disfrutar de sus motos con los neumáticos en las mejores condiciones posibles.

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Berton
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