Por la calidad y avanzados procesos de fabricación, los discos de freno NG Brakes pueden soportar cambios de temperatura bruscos sin que sufra su comportamiento ni su duración. El material utilizado, su tratamiento y el ya comentado proceso de fabricación garantizan que no aparecerán grietas y resistirán tanto la dilatación como la contracción ante los cambios de temperatura que se producen en los meses de invierno. A pesar de la solvencia de los discos NG Brakes, el fabricante de Cerdanyola del Vallès (Barcelona) da algunos consejos para un correcto mantenimiento y uso de los discos de freno durante los meses más fríos del año.
- Mantener el disco seco siempre que sea posible: la aparición de la humedad que puede surgir por la acumulación de lluvia o nieve en las carreteras puede provocar que se cree una capa de hielo sobre el disco que sería muy peligrosa para la circulación. Además, secando el disco se evita la corrosión del mismo.
- Revisar su estado antes de arrancar: sobre todo si duerme la moto a la intemperie. Permitirá detectar si se ha generado una fina capa de hielo para poder eliminarla.
- Eliminar los restos de sal: cuando bajan las temperaturas, nieva o hiela es habitual que se eche sal en las carreteras. Si se ha circulado por una carretera con sal conviene limpiar el disco cuando se aparca la moto para evitar la corrosión.
- Aplicar productos de limpieza específicos: la limpieza con agua y el posterior secado de los discos se puede reforzar aplicando productos de limpieza específicos de vez en cuando, sobre todo si se ha circulado por carreteras sucias y con restos de nieve que se hayan acumulado.
- Frenar fuerte cuando se empiece a rodar: siempre que sea posible. Servirá para calentar el disco y la pastilla y asegurarnos del funcionamiento perfecto del sistema de frenado desde que iniciamos la marcha.



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