Parece ser que 2015 ha sido el año de los cambios y en BMW no se han quedado atrás. La naked de acceso a la marca de Baviera recibe una serie de modificaciones importantes que la hacen más atractiva de lo que ya era, y con este restyling quizá lo sea aún más para los usuarios que se inicien en el mundo de la gran cilindrada. Esto es así dado que uno de los cambios destacables lo encontramos en el propulsor, pues ha recibido ciertas modificaciones que lo dotan de un carácter más alegre aún habiendo ganado sólo 3cv (pasamos de 87 a 90cv), con lo que sigue siendo limitable para el permiso A2.
La caja de cambios dispone ahora de una relación más corta en las dos primeras marchas consiguiendo una aceleración más rápida, hecho que unido al nuevo comportamiento del motor, la convierten en el ejemplo perfecto del espíritu naked. Una moto polivalente, útil para el día a día y que nos permite hacer rutas divertidas e incluso, ¿por qué no? alguna que otra de larga distancia. Gracias a este conjunto, el carácter del bicilíndrico es progresivo y aparentemente lineal, pero nos deja entrever que cuando la necesitemos, toda la caballería estará ahí para nosotros. Y sorprendentemente, con unos consumos que a duras penas superarán los 5l/100km en condiciones normales. Podemos hacernos una idea de la polivalencia que ofrece éste nuevo propulsor observando que es el mismo que equipan la F800GS y F800GT.
Manejo muy preciso y juguetón. Sin ser una moto que pida a gritos llevarla alta de vueltas para disfrutarla, al poco rato de conducirla nos daremos cuenta de que mantenemos un ritmo más alegre del que creíamos. Esto se debe principalmente a tres factores: por un lado, las modificaciones que recibe el tren delantero con una horquilla que ahora es invertida y confiere un tacto más preciso que en versiones anteriores, también en la dirección. Por otro, que éstas modificaciones en el frontal han cambiado la posición del manillar, lo que conlleva también una modificación de los estribos y el piloto adopta una posición diferente que, unida a un asiento que reduce su altura en 10mm, proporcionan al piloto un mayor grado de manejabilidad sobre la BMW.
Aunque de fábrica sólo incluye ABS, las ayudas electrónicas de BMW juegan un papel muy importante en materia de seguridad, por lo que, como es costumbre, la unidad cedida disponía de todos los sistemas y equipamiento que la casa ofrece. Así, además del ya mencionado ABS, durante la prueba contábamos también con ASR, ASC (control activo de estabilidad) y el sistema de suspension ESA de BMW. Poder ajustar las suspensiones en función de los ocupantes y el equipaje mediante los mandos en el puño es un gran avance, pero además el sistema incluye tres modos de regulación para la suspensión: Confort para una conducción más relajada, Normal para el día a día, y Sport para disfrutar de todo su potencial cuando salgamos de ruta. Tanto el ESA como el ASC trabajan en muy buena combinación y junto a todas las modificaciones mencionadas, la moto goza de un excelente paso por curva que transmite un alto grado de confianza. De ahí que al final, uno se da cuenta de que va rodando más ágil de lo que cabía esperar.
En este model year decimos también adiós al clásico bifaro asimétrico que ha acompañado a este nombre desde su lanzamiento en 2009, para dar la bienvenida a un faro único que confiere a la F800R un aspecto diferente. Tanto que en un primer vistazo podría recordar a los modelos rivales de las marcas japonesas. Pero no nos llevemos las manos a la cabeza, pues a pesar de ello nuestra protagonista no pierde ni un ápice de la esencia BMW. El cuadro de instrumentación se ha visto también modificado, y así mismo los sportes de éste, que ahora sujetan también la cúpula.
Sin duda la nueva F800R no dejará indiferente a nadie y con un detalle casi invisible pero muy importante, del que además no todas las motos pueden presumir. En el desarrollo de la F800R se ha tenido muy presente la búsqueda de la sencillez mecánica con un objetivo muy definido: conseguir un producto que no exija un caro mantenimiento, aportando así un aliciente a la hora de la compra ya que esto, unido a su precio de salida (9100€) la hace más accesible para aquellos bolsillos cuyo presupuesto sea algo más limitado.
Como es habitual, el fabricante nos ofrece un extenso catálogo de accesorios y packs para personalizar el vehículo y aumentar sus prestaciones en materia de seguridad, confort, capacidad de carga o estética. Así, disponemos de una nada despreciable variedad de maletas y baúles, un escape firmado por la reconocida marca Akrapovic, faro trasero de LED, diferentes cúpulas, caballete central e incluso asientos diferentes al de origen. Nada menos que 4 opciones disponibles para lograr que la F800R sea una moto apta para todos los públicos.
Las fotografías han sido realizadas por Jairo Lorenzo y DFerentPics para MotoTaller.


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