Hay motos que nos invitan a conducirlas y otras que también nos cuesta dejar de mirar. La Flying Flea FF.C6 reúne ambas cualidades con una respuesta eléctrica vivaz, una gran calidad de construcción y un diseño que lleva la tradición de Royal Enfield a las calles de Barcelona.
Royal Enfield no ha dejado de ampliar su gama con modelos dirigidos a un público más joven, mientras mejora sus componentes y acabados. Su primera eléctrica nos permite comprobar hasta dónde llega esa evolución. Hemos probado la Flying Flea FF.C6 por Barcelona y nos cuesta recordar otra motocicleta eléctrica que nos haya cautivado tanto por su diseño. Antes de arrancar, ya llevamos un buen rato devorándola con la mirada.
El anticipo de EICMA 2024 anunciaba una propuesta para desplazamientos urbanos y conexiones interurbanas cortas. Con Flying Flea, su marca eléctrica, el fabricante indobritánico ha dado forma a una pequeña moto que conserva el gusto por las proporciones clásicas y la mecánica a la vista. Nos parece una interpretación deliciosa de su tradición.
Orfebrería sobre ruedas


La suspensión delantera tipo Girder recupera una referencia de la Flying Flea de los años cuarenta, aquella motocicleta concebida para transportarse en paracaídas. Sus brazos de aluminio forjado y articulaciones componen un ejercicio de orfebrería que invita a detenerse. Nos fascina cómo una solución mecánica puede aportar tanta belleza sin esconder su funcionamiento.
El chasis de aluminio forjado envuelve visualmente la batería y acompaña las formas del falso depósito. Incluso la carcasa de magnesio del acumulador resulta atractiva, con unas aletas de refrigeración que dan relieve al conjunto. La disposición del monoamortiguador, el asiento y el guardabarros rematado por un piloto circular rojo mantienen esa delicadeza.




La pintura verde metalizada acentúa el aire británico de nuestra unidad, pero el atractivo va más allá del color. Las piñas específicas, el botón de arranque y la pantalla circular muestran una calidad de construcción que podemos apreciar al acercarnos y tocar. Nos transmiten que estamos ante una moto especial, posiblemente una de las Royal Enfield mejor terminadas que hemos conocido. Celebramos esa valentía para convertir una pequeña eléctrica urbana en un objeto que apetece contemplar.
Un juguete urbano




Con 124 kilos y una silueta estrecha, la FF.C6 se mueve con una agilidad que nos recuerda a una bicicleta. Sus 15,4 kW de potencia máxima, equivalentes a 21 CV de pico, y 60 Nm ofrecen una respuesta agradable y progresiva, aunque conserva su punto de mala leche cuando abrimos el acelerador con decisión.
La aceleración transmite solvencia para movernos entre calles y afrontar carreteras secundarias. Los 3,7 segundos de 0 a 60 km/h declarados encajan con esa sensación de viveza. La velocidad máxima anunciada de 115 km/h permite superar los 100 km/h y abordar circunvalaciones urbanas, dentro del planteamiento de trayectos cortos de esta eléctrica.
Los frenos ByBre ofrecen buena capacidad de frenado, mientras el ABS de doble canal y el control de tracción sensibles a la inclinación aportan seguridad. Agradecemos especialmente esta última ayuda en una moto con una entrega de par tan inmediata.
El confort nos parece correcto para quien conduce, mientras que la marca ofrece un asiento de pasajero como accesorio. Sus estribos van anclados al basculante y acompañan sus movimientos, una disposición que puede penalizar la comodidad sobre firme irregular. Sin haber probado esa plaza, la entendemos como una solución ocasional para trayectos cortos. El precio de la FF.C6 es de 5.990 euros, una cifra nada desdeñable que encuentra justificación en la singularidad de su mera existencia.
Carga y conectividad

La batería de iones de litio tiene una capacidad de 3,91 kWh y refrigeración por aire. La autonomía declarada alcanza 104 kilómetros en ciclo WMTC urbano y 81 en extraurbano. Podemos recargarla desde una toma convencional, con un paso del 20 al 80 % en aproximadamente 65 minutos. La frenada regenerativa recupera energía durante las desaceleraciones.
En el compartimento central encontramos un cargador inalámbrico Qi de 15 W para teléfonos compatibles y un puerto USB-C de 27 W. La pantalla TFT táctil de 3,5 pulgadas utiliza Fleaware OS, basado en Android Automotive OS, con navegación conectada, asistente de voz y actualizaciones remotas. Una aplicación específica para el móvil, el control de crucero y los diferentes modos de conducción completan la dotación.
Ficha de compra: Flying Flea FF.C6
- Colores disponibles: Flea Green, Storm Black y Parachute White
- Precio: 5.990 €
Equipación:
- Casco: HJC F100 Carbon
- Chaqueta: RST Roadster III
- Guantes: RST Matlock
- Zapatillas: RST Urban 3



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