Elevada capacidad de filtración, flujo de aire optimizado y posibilidad de lavar y reutilizar el filtro durante miles de kilómetros son las señas de identidad de los filtros de aire BMC, marca italiana cuya amplia gama, tanto en versiones Standard como Race, está incluida en el porfolio de productos de Bihr.
La gama BMC de filtros de aire para motocicletas presta servicio a una gran variedad de modelos de escúteres, maxiescúteres, naked, deportivas, touring, adventure, custom, etc. de los principales fabricantes. Cada referencia ha sido desarrollada para adaptarse a cada aplicación concreta y sustituir directamente el filtro instalado en la caja de aire original.
El elemento filtrante, el secreto de sus altas prestaciones
El funcionamiento de un filtro de aire exige combinar un elevado flujo hacia el motor con la capacidad de impedir que el polvo, la suciedad y otras partículas alcancen el sistema de admisión. Para lograr este equilibrio, BMC emplea un elemento filtrante de algodón multicapa impregnado con aceite de baja viscosidad y protegido mediante una malla metálica.
Esta construcción se complementa con el sistema de fabricación Full Moulding, una de las señas de identidad de los filtros BMC. El elemento filtrante queda integrado en un único molde de caucho, sin juntas soldadas, lo que reduce posibles puntos débiles y permite adaptar la pieza a la caja de aire específica de cada motocicleta. Además, la malla de aleación recubierta de resina epoxi protege el algodón frente a los vapores de gasolina, la humedad y la oxidación.
El resultado es un filtro que busca combinar capacidad de filtración y un adecuado flujo de aire. Según los ensayos realizados conforme al estándar ISO 5011, BMC declara una eficiencia de filtración del 97,5 %, con capacidad para retener impurezas de más de 7 micras. De este modo, el filtro contribuye a facilitar la respiración del motor al tiempo que cumple su función esencial de protegerlo frente a las partículas presentes en el ambiente.
Derivados de la competición
La experiencia de BMC en competición es uno de los pilares del desarrollo de la marca. Sus filtros están presentes en campeonatos como MotoGP y WorldSBK, entornos en los que el funcionamiento de la admisión y la constancia de sus prestaciones se someten a unas condiciones especialmente exigentes.
Ese conocimiento tiene también su reflejo en la gama destinada al usuario, articulada en torno a filtros Standard y Race. Los Standard están concebidos como sustitutos directos del filtro original para un uso habitual, mientras que las versiones Race están orientadas a aplicaciones de carácter más deportivo en las que se busca favorecer todavía más el flujo de aire. De este modo, BMC cubre desde las necesidades de quien busca sustituir el filtro convencional por una solución lavable y reutilizable hasta las de usuarios que requieren una configuración más orientada a la conducción deportiva o al circuito.
Mantenimiento de los filtros BMC
Los filtros de aire BMC son lavables y reutilizables por lo que marcan la diferencia a nivel económico y ecológico. Es decir, cuando acumulan suciedad y kilómetros de uso, no se sustituyen sino que se pueden lavar, volver a impregnarse en aceite y reutilizarse gracias al kit específico de limpieza y regeneración que dispone BMC con el objetivo de prolongar su vida útil y mantener las prestaciones de filtración.
BMC recomienda realizar el mantenimiento del filtro aproximadamente cada 20.000 o 25.000 kilómetros, aunque este intervalo puede variar en función de las condiciones de uso de la motocicleta. Aquellas motos que circulan habitualmente por zonas con polvo, arena o caminos sin asfaltar pueden necesitar revisiones y limpiezas con mayor frecuencia. Un mantenimiento adecuado permite prolongar la vida útil del filtro durante miles de kilómetros, reduciendo la necesidad de sustituciones periódicas y conservando sus prestaciones de filtración y flujo de aire.


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