Hablar de Jets Marivent es hablar de una forma muy particular de entender la movilidad alternativa, la pasión por la moto, el quad, la náutica y todo lo que huela a offroad. Desde 1988, cuando apenas se hablaba de movilidad recreativa más allá de la carretera, este grupo familiar supo ver oportunidades donde otros solo veían incertidumbre. De hecho, fueron pioneros en importar a España las primeras motos de agua Kawasaki. “Muchos no lo recuerdan, pero en aquellos años la moto de agua era un producto casi exótico. No existía un mercado estructurado. Tuvimos que construirlo desde cero. Nos llamaban locos”, rememora David Álvaro, hoy una de las caras visibles de la compañía y guardián de su ADN más inquieto. Con cada nuevo paso, demostraron que la mejor forma de abrir mercado es hacerlo de la mano de la pasión, la constancia y la cercanía a la red de clientes y colaboradores.

Aquel primer paso no fue un simple golpe de suerte. Detrás de esa aventura, estaba una mentalidad que siempre ha caracterizado a Jets Marivent: moverse con pasión y capacidad de adaptación. En pocos años, ampliaron su radio de acción a embarcaciones, motores fueraborda, yates y motos de nieve. Y cuando el mercado español apenas entendía qué era un quad, ellos ya lo estaban introduciendo para usos que iban desde el ocio rural hasta la vigilancia costera, el rescate o el mantenimiento agrícola. “Fuimos pioneros en mostrar que un quad podía ser una herramienta de trabajo real. Hoy se usan en vigilancia de playas, protección civil, bomberos, olivares y un sinfín de aplicaciones. Pero entonces, la gente se quedaba mirando como si fuéramos marcianos”, añade David, sin perder la sonrisa. Con esa misma mentalidad pionera, la empresa ha ido ajustando su estrategia sin perder la esencia familiar, un rasgo que hoy sigue marcando la diferencia.
Esa forma de entender el negocio va mucho más allá de la intuición comercial: nace de una convicción interna muy clara. Nada se hace si no ilusiona al equipo. “Aquí no cogemos proyectos por obligación. Si no emociona a quienes estamos dentro, no lo lanzamos. Suena poco ortodoxo, pero funciona. Somos moteros y quad-eros de corazón. Si no nos vemos rodando o probando lo que vendemos, ni lo traemos”, recalca David con esa franqueza que contagia. Ese entusiasmo compartido es lo que se respira en cada paso, y se traduce en una red comercial motivada y en concesionarios que confían plenamente en la filosofía de Jets Marivent.

Hoy, varias décadas después de aquel primer embarque de motos de agua, Jets Marivent se ha convertido en una organización robusta, con una estructura profesional y una red comercial que no deja de crecer. Su sede central, ubicada en Ciudad de la Imagen (Pozuelo de Alarcón, Madrid), alberga 800 metros cuadrados de oficinas y 600 metros cuadrados de almacén de recambios, desde donde se procesan más de 300 expediciones diarias entre recambios y vehículos. “Nuestro compromiso es que cualquier pedido recibido antes de las dos de la tarde sale ese mismo día. Si hay un fallo en posventa, se tambalea la confianza. Y eso aquí no nos lo podemos permitir”, afirma David con rotundidad. Esa eficiencia se refleja en un dato incontestable: una cobertura de pedidos que ronda el 98,3%. Además, la agilidad logística es una de sus principales bazas para fidelizar concesionarios y talleres, que saben que cada recambio llega cuando se necesita, sin demoras innecesarias.
Pero detrás de esa maquinaria logística y comercial, hay un factor humano que marca la diferencia: 35 personas, un equipo cualificado y comprometido, que presume de algo insólito en estos tiempos: cero por ciento de rotación. “Nadie se va. La gente que entra aquí se queda porque entiende que esto es más que un trabajo. Hemos formado un núcleo que respira pasión por la moto y el offroad. Cada uno sabe que tiene margen para aportar ideas, proponer mejoras y crecer. Eso no se improvisa”, subraya. Para Jets Marivent, mantener este equipo unido y motivado es una inversión a largo plazo que explica buena parte de su estabilidad y crecimiento sostenido.
Pilar estratégico
Sobre esa base humana se ha construido una de las apuestas más ambiciosas de Jets Marivent en los últimos años: la marca MITT Motors. Fundada en 2017, MITT no nació como una ocurrencia ni como un parche para tapar huecos. Es la evolución natural de toda la experiencia acumulada durante la etapa con Goes, aquella primera aventura de marca propia que se desarrolló desde España durante más de una década. “La gente piensa que MITT es una marca joven, pero en realidad recoge 15 años de aprendizaje real. Cuando vendimos Goes, entendimos que no podíamos perder todo ese bagaje. Lo transformamos en MITT y no podríamos estar más orgullosos”, relata David. Hoy, MITT se ha consolidado como uno de los principales estandartes de la compañía, demostrando que una marca joven puede competir de tú a tú con gigantes del mercado.

MITT ha sabido posicionarse de forma coherente: modelos de diseño atractivo, producción optimizada y una relación calidad-precio que responde a la realidad del usuario europeo. “No tiene sentido ofrecer productos que se vayan a 20.000 € cuando hay un público que quiere ruteras accesibles, fiables y con estética cuidada. La GTK es un ejemplo. Es una trail media de 12.000 € que cubre un hueco real en el mercado. Y la respuesta nos ha sorprendido: se ha vendido todo antes de llegar”, explica, destacando que no se trata de un caso aislado. Modelos como la 775 R confirman que MITT no se limita a la cilindrada pequeña: hay ambición real de pelear en media y alta cilindrada, sin perder la coherencia. Esta apuesta por una gama variada, bien pensada y con un diseño atractivo está permitiendo a MITT abrirse camino también fuera de nuestras fronteras.
Ese paso adelante no sería posible sin una cadena de socios estratégicos de confianza: Jedi Motors como partner industrial, Suter Racing y Marabese Design para el afinado europeo. “Hay mucho prejuicio con la fabricación china, pero cuando visitas sus fábricas te das cuenta de que están muy por delante de muchas plantas europeas. Es otro nivel: clústeres gigantes, automatización extrema y una mentalidad de mejora constante. Para ellos, un año equivale a diez nuestros”, reflexiona David. El resultado es un producto final que sorprende por su fiabilidad y calidad, superando muchas barreras mentales que todavía persisten en el cliente europeo.

MITT no camina sola. Se apoya en una red sólida: alrededor de 70 concesionarios en España y una veintena en Portugal, además de distribuidores bien posicionados en mercados como Hungría, Marruecos, Austria o Grecia. Lo curioso es que buena parte de esa expansión ha sido orgánica. “Muchos distribuidores vienen a buscarnos. Saben que aquí hay producto fiable y, sobre todo, servicio. El recambio y la posventa son nuestra tarjeta de presentación”, apunta. Esa red se complementa con seis comerciales de campo que recorren cada zona para mantener el pulso con la realidad de cada concesionario. Gracias a esta estructura de cercanía, MITT crece paso a paso, cuidando cada relación comercial como si fuera única.
Confianza blindada
Mientras MITT avanza, CF Moto sigue siendo el otro gran pilar de Jets Marivent. La relación con CF Moto se remonta a 2004, cuando la marca china era casi un desconocido fuera de Asia. “Fuimos su primer cliente grande en Europa. Les ayudamos a abrir puertas, a entender cómo funciona este mercado. Hoy lideran el segmento de quads y utv con casi un 40% de cuota en España. No es casualidad”, destaca. La gama cubre desde quads de uso agrícola hasta utv para aplicaciones forestales o vigilancia de costas, un segmento donde Jets Marivent fue pionero. “Costó mucho hacer entender que un quad podía sustituir a un todoterreno convencional en muchas tareas. Hoy no hay olivares sin quad, ni vigilancia de playas sin buggy”, explica David. Ese liderazgo se ha construido con años de trabajo, formación de la red y una comunicación constante con talleres, concesionarios y usuarios finales. Cada detalle importa: desde la homologación específica para cada aplicación hasta el suministro ágil de recambios para evitar parones en plena campaña agrícola o forestal.

La relación con CF Moto ha vivido momentos de tensión, especialmente tras la etapa con KTM como distribuidor de la gama de carretera. “Fue un desastre. KTM desmanteló la red que habíamos construido con mucho esfuerzo. La arrogancia les pasó factura y todos vimos cómo acabaron: problemas financieros y una gestión errática. Ahora CF Moto entiende que necesita estabilidad y aquí estamos para garantizarla”, afirma sin rodeos. Jets Marivent ha reforzado la estructura con nuevo software B2B, más recursos humanos para la posventa y un compromiso claro: proteger al cliente final y a los concesionarios. “No podemos dejar tirada a la red. Si algo falla, se corrige rápido. Esa es nuestra forma de hacer las cosas”, insiste. Para David y su equipo, estos baches no son más que recordatorios de la importancia de aprender de cada error y blindar la confianza que tantos años ha costado construir.
Aprender de cada paso
La expansión internacional no se plantea como una carrera desesperada. La filosofía es crecer con sentido común. “Preferimos abrir mercados de la mano de socios sólidos que entiendan nuestra forma de trabajar. Hay distribuidores nuestros que son también importadores de Honda coches. Eso dice mucho: saben lo que hacen, saben lo que esperan de nosotros”, explica David. Países como Rumanía, Portugal, Alemania, Grecia, Marruecos o Austria forman ya parte de la huella internacional de MITT y CF Moto. Esa proyección internacional se alimenta de visitas constantes a ferias, reuniones presenciales con cada importador y un acompañamiento comercial que no termina cuando se firma el contrato. Jets Marivent apuesta por la formación técnica, por el suministro ágil de piezas y por la escucha activa a pie de taller, algo que para muchos distribuidores marca la diferencia frente a grupos más impersonales.

Una de las reflexiones más lúcidas de la entrevista con David Álvaro tiene que ver con la relación entre fabricantes europeos y asiáticos. Lejos de victimismos, el empresario reconoce con naturalidad que la supremacía industrial china responde a una estrategia perfectamente estructurada y a una ejecución impecable en todos los niveles: tecnológico, organizativo y financiero.“Europa lleva veinte años poniéndoselo fácil a China, mientras aquí las normativas, la fiscalidad y la financiación son una pesadilla. Ellos no solo copian: hoy lideran en calidad, diseño y escala de producción. Y tenemos que tomar nota. No sirve llorar”, recalca.
Jets Marivent lo sabe bien. Ha trabajado durante años como puente entre la calidad asiática y las exigencias del cliente europeo, afinando cada producto y reforzando su control de calidad con partners como Suter Racing y Marabese Design, que aportan la credibilidad que todavía muchos exigen cuando se habla de motos fabricadas en China.
Electrificación sin atajos
Mirar al futuro obliga a preguntarse por la electrificación y la sostenibilidad. En quads y utv, el paso a versiones 100% eléctricas tiene sentido en aplicaciones muy específicas, como vigilancia de playas o parques naturales. Pero en la moto de calle o trail, la opinión de David es clara: “No vemos una explosión de eléctricos en la moto a corto plazo. El consumo, el coste y la durabilidad no lo justifican. Otra cosa es que surja una tecnología híbrida o basada en hidrógeno que sea viable. Pero por ahora, la demanda es residual. Mucho marketing y pocas matriculaciones reales”, analiza.
Expansión consciente
Mientras tanto, Jets Marivent sigue afinando su red. Andalucía, Madrid y la Comunidad Valenciana son plazas consolidadas, mientras que Catalunya se mantiene como asignatura pendiente para cerrar el mapa nacional con la solidez que requieren marcas como MITT y CF Moto. “Catalunya es clave. Tenemos hueco para crecer, pero buscamos partners que compartan la visión. No vamos a abrir concesionarios por abrir”, asegura. La apuesta por Catalunya es también un símbolo de la determinación de la empresa por cerrar cada punto débil de su cobertura geográfica, sin renunciar a la esencia de servicio y cercanía que define a Jets Marivent desde su origen.

A nivel interno, la clave para seguir adelante es la misma que hace cuatro décadas: pasión genuina por cada proyecto, atención constante a la red y un equipo estable. “Esto es un sector que cambia cada semana. Los planes a medio plazo casi nunca se cumplen. Por eso nos gusta estar preparados para pivotar rápido. Lo que sí tenemos claro es que no queremos ser un gigante sin alma. Queremos seguir siendo los de siempre: un equipo que cree en lo que hace, que escucha y que responde”, resume David. Esa mezcla de humildad y ambición comedida se ha convertido en la mejor carta de presentación para abrir nuevas puertas dentro y fuera de nuestras fronteras.
Con MITT creciendo a doble dígito, CF Moto consolidando su liderazgo y nuevos modelos listos para abrir segmentos poco atendidos, Jets Marivent demuestra que no es necesario ser un mastodonte para marcar la diferencia. “Después de casi 40 años seguimos igual de locos que cuando trajimos la primera moto de agua. Mientras haya caminos sin asfaltar y clientes que confíen en nosotros, ahí estaremos”, concluye David con una media sonrisa que deja claro que esta historia, lejos de terminar, aún tiene muchas páginas por escribir. Y todo apunta a que esas páginas seguirán llenas de pasión, estrategia y la dosis justa de locura que siempre ha caracterizado a Jets Marivent.
MITT: Ambición para seguir creciendo

Dentro del sector de la moto, hay marcas que surgen para cubrir un hueco puntual y otras que nacen con la vocación de convertirse en algo más grande. MITT pertenece a este segundo grupo: una firma que, con paso firme, mantiene un crecimiento anual constante gracias a una estrategia de producto bien dirigida, una red de distribución sólida y una filosofía que combina diseño europeo y eficiencia asiática.
El nombre MITT, elegido por su brevedad y sonoridad, significa literalmente guante en inglés. “Queríamos algo corto, fácil de recordar y que se pronuncie bien en todos los idiomas”, explican desde la marca. Curiosamente, existe cierta confusión con Mutt, una marca británica de motos que llegó a sonar similar pero cuya fábrica en China ha quebrado recientemente. “No tenemos ninguna relación con ellos, es solo una coincidencia fonética”, aclaran.
La hoja de ruta de MITT pone el foco en ofrecer modelos pensados para un abanico de usuarios cada vez más amplio. La estrategia de producto va desde las 125 cc, donde seguirán reforzando catálogo con lanzamientos como la Dessert, la Rally o la Ibiza, hasta apuestas más ambiciosas en cilindrada media-alta. La 775 R y la GTK, por ejemplo, son claras muestras de cómo MITT ha querido dar un paso adelante para situarse en segmentos que hasta hace poco parecían reservados a gigantes históricos del mercado.
A nivel de expansión, MITT sigue ampliando su red internacional de importadores. Actualmente tiene presencia en Rumanía, Alemania, Portugal, Grecia, Malta, Marruecos, Austria y Francia, pero la ambición no termina ahí. La marca tiene claro que aún queda terreno por conquistar, siempre priorizando un crecimiento sostenible que asegure un servicio posventa coherente y un stock de recambios fiable.
CF Moto: Nueva etapa, misma confianza

CF Moto afronta una nueva fase para España y Portugal de la mano de Jets Marivent. La relación con el antiguo distribuidor queda completamente cerrada y sin vínculos de continuidad, lo que garantiza una transición limpia y transparente para todos los actores implicados.
Para la red profesional y para los usuarios finales, la continuidad está plenamente asegurada. Desde Jets Marivent insisten en que uno de sus principales compromisos ha sido blindar el servicio y evitar cualquier vacío que pudiera afectar a la confianza que la marca ha construido durante años. “Lo que más nos importa es que ni el profesional ni el cliente final noten incertidumbre. La red CF Moto sigue adelante, sin fisuras”.
Este paso adelante se apoya en un reforzamiento integral del servicio de posventa, uno de los puntos más sensibles cuando se producen cambios en la distribución de una marca. Para ello, Jets Marivent ha invertido en un nuevo software de altas prestaciones que optimiza la gestión del departamento de recambios y posventa, aplicable además a logística, comercial, marketing y administración. El objetivo es claro: centralizar la información, agilizar procesos y ofrecer respuestas rápidas y precisas a toda la red.
En esta nueva etapa, la empresa asegura que mantendrá todo lo que ha funcionado, pero sin repetir errores. “Lo que teníamos que ajustar ya se ha hecho. Hemos reforzado la posventa, consolidado un servicio impecable de recambios, digitalizado la operativa con un nuevo B2B y, además, apostamos por fuertes inversiones en marketing. El aprendizaje de los últimos años nos permite dar un paso al frente con más garantías que nunca”, remarcan.
Con esta hoja de ruta, CF Moto afronta la recuperación de su distribución con un mensaje claro: la calidad de servicio y la cercanía con la red de profesionales seguirán siendo la mejor garantía para reforzar la confianza de cada cliente.



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