EXE II, Lift y Cargo: la ofensiva eléctrica de Nerva

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Nos hemos desplazado hasta Milán para asistir a la presentación internacional de los tres nuevos modelos eléctricos de Nerva, una joven marca que ya nos sorprendió positivamente en el pasado EICMA y que, en esta ocasión, ha confirmado sensaciones con una propuesta más madura y una gama claramente ampliada. Si hasta ahora solo contaban con un modelo en su catálogo, la nueva estrategia supone un salto cualitativo. Tres escúteres eléctricos bien diferenciados —EXE II, Lift y Cargo— cubren los segmentos GT, urbano y profesional, demostrando que la marca tiene intención de asentarse en el mercado con una visión más estructurada y ambiciosa.

Los tres modelos están homologados como L3e, lo que en la práctica equivale a los escúteres de 125 cc. Esto significa que pueden conducirse con el carné A1 o con el B (si se tienen más de tres años de antigüedad), lo que amplía su público potencial de forma notable. Además, uno de los grandes puntos fuertes de este tipo de vehículos eléctricos está en su rendimiento. Aunque homologan una potencia continua contenida, todos ellos ofrecen picos muy superiores, de hasta 19 kW (más de 25 CV) en el caso del EXE II, lo que se traduce en aceleraciones instantáneas, par motor elevado y una sensación de potencia real superior a la que se encuentra en muchos escúteres de combustión de igual categoría. Es decir, en el día a día se sienten más vivos y enérgicos, sobre todo desde parado.

Vale la pena destacar que el fabricante Taro, el mismo que produce los escúteres de Wottan, es quien se encarga de aportar los componentes mecánicos. Igual que ocurre con la otra marca española, las hornadas de modelos han elevado el listón en calidad, diseño y acabados mostrando una evolución sólida y creíble.

Parte esencial de esa confianza tecnológica se debe a la colaboración con BYD, el mayor fabricante de vehículos electrificados del mundo y proveedor de las baterías Blade que equipan toda la gama Nerva. Su arquitectura LFP (litio-ferrofosfato) no solo mejora la eficiencia y la estabilidad térmica, sino que ofrece un nivel de seguridad muy superior al estándar. Estas celdas han demostrado ser capaces de resistir perforaciones sin arder ni explotar, lo que añade un extra de tranquilidad a bordo. BYD aporta una experiencia y calidad inigualables a cada vehículo ya que da acceso a Nerva a ensamblar los vehículos en sus instalaciones y a montar sus componentes y baterías. De este modo se garantiza Nerva ofrezca un nivel de seguridad, rendimiento y fiabilidad que establece un elevado estándar en movilidad eléctrica.

Recordemos que Nerva forma parte del EFT Group, especialista europeo en almacenamiento energético y socio de BYD. Esta alianza permite a Nerva ofrecer una movilidad sostenible con gestión responsable del ciclo de vida de sus baterías.

Nerva EXE II

Este maxi escúter eléctrico representa una evolución directa del anterior EXE, del que hereda su base estructural y mejora prácticamente todos los apartados clave. El rediseño estético es evidente, con líneas más marcadas, un conjunto más futurista y una presencia general más sofisticada. Al manillar, las sensaciones son parecidas al modelo previo, aunque hay que señalar que la postura de conducción puede resultar algo justa para tallas altas, sin comprometer en exceso el confort general.

La gran novedad se encuentra en las suspensiones. La amortiguación trasera ahora es regulable y ofrece un tacto más preciso y progresivo. También se ha revisado la horquilla delantera, que mejora respecto a la generación anterior, aunque sigue estando un peldaño por debajo de los modelos de referencia en cuanto a calidad de absorción.

Con una potencia pico de 19 kW y una velocidad máxima de 130 km/h, el EXE II responde con solvencia tanto en ciudad como en vías rápidas. Su batería BYD Blade de última generación, compuesta por tres módulos (7,83 kWh) con tecnología LFP, ofrece ventajas claras en seguridad, durabilidad y estabilidad térmica. La autonomía declarada es de hasta 180 km en modo Eco, 140 km en modo Normal y 90 km en modo Sport. Sin embargo, conviene puntualizar que estos valores solo se alcanzan en uso urbano o mixto, y que en trayectos sostenidos a alta velocidad la autonomía puede caer de forma significativa. Es decir, si se conduce de manera alegre en entornos como autovía, el alcance se reduce notablemente. Aun así, distancias tipo Madrid–Tres Cantos o similares están al alcance sin problemas, siempre que no abusemos del puño derecho. La carga completa se realiza en 2 horas y 24 minutos, o al 80 % en solo 2 horas gracias al cargador de 3,3 kW incluido.

En marcha, ofrece un funcionamiento agradable, con esa respuesta eléctrica inmediata y suave que tanto engancha, aunque sin llegar a ser explosiva. La nueva pantalla de 8,8” con conectividad móvil mejora la legibilidad y aporta abundante información útil. Bajo el asiento hay espacio para un casco integral, y la mejora en los acabados es evidente. El conjunto transmite sensación de producto maduro y bien terminado. Especial mención merece el sistema de refrigeración líquida, poco habitual en este segmento, que mejora la eficiencia energética, estabiliza el rendimiento en condiciones térmicas exigentes y prolonga la vida útil del motor eléctrico. Un gran paso adelante para Nerva, aunque aún con margen de mejora.

Precio: 7.290 € (5 años de garantía en la batería)

Nerva Lift

El Lift es la propuesta urbana de Nerva y el modelo que ataca al segmento más grande diseñado para llegar al gran públ. Ágil, compacto y con un diseño más sobrio que su hermano mayor, aunque no por ello menos atractivo. Frontal y trasera están bien resueltos, con cierta inspiración en modelos japoneses. Su comportamiento dinámico es sobresaliente en ciudad, y también responde con solvencia en vías rápidas, gracias a una potencia pico de 9,1 kW y una velocidad máxima de 100 km/h.

La autonomía declarada es de 130 km en modo Eco, 90 km en modo Normal y 70 km en modo Sport. Su batería BYD Blade de 4,15 kWh se recarga por completo en 3 horas y 42 minutos, o hasta el 80 % en 3 horas, mediante cargador de 1,8 kW. Con un peso de 170 kilos, se maneja con gran facilidad en cualquier maniobra o desplazamiento cotidiano.

Dinámicamente transmite solidez, aunque hay aspectos a mejorar. El tacto del freno, pese a ser suficientemente potente, requiere una acción firme para sacar su máximo rendimiento. El control de tracción (desconectable), aunque se agradece su presencia en un modelo de este precio, resulta demasiado intrusivo y puede cortar la potencia de forma brusca, generando reacciones antinaturales. La capacidad de carga bajo el asiento es muy limitada (no cabe un casco), aunque Nerva ofrece como opción un baúl trasero funcional.

El equipamiento tecnológico es uno de sus puntos fuertes, con pantalla conectada de 7 7”, marcha atrás, ABS, TCS y el respaldo técnico y de fiabilidad que suponen las baterías BYD. La guinda del pastel la pone la capacidad de recibir un diagnóstico de forma remota. Esta es una muy buena opción para quien busque un eléctrico urbano con aspiraciones metropolitanas y sin complicaciones.

Precio: 4.690 € (5 años de garantía en la batería)

Nerva Cargo

La Cargo es la propuesta profesional de la marca, y también la más original en lo estético. Su diseño minimalista, con un faro rectangular muy llamativo, transmite ese aire de futurismo funcional tan buscado en la logística urbana. Homologado para una sola plaza, sorprende por su asiento comodísimo y por una posición de conducción diferente, con plataformas tipo custom que exigen un pequeño periodo de adaptación.

Este modelo hereda la base ciclo del EXE I, lo que se traduce en una estructura robusta y sobredimensionada para su segmento. Ese chasis bien dimensionado se deja notar en marcha, donde transmite un aplomo considerable, gran precisión y una estabilidad que invita a inclinar con confianza. Incluso en el brevísimo periodo de prueba del que dispusimos, la Cargo nos dejó muy buenas sensaciones, probablemente las mejores del trío presentado por Nerva.

El motor ofrece 10 kW de potencia pico, alcanzando una velocidad máxima de 110 km/h (personalizable). La batería BYD Blade de 5,22 kWh le permite recorrer hasta 140 km en modo Eco, 105 km en modo Normal y 70 km en modo Sport. Los tiempos de carga se sitúan en 2 horas y 10 minutos para una carga completa, o 1 hora y 40 minutos hasta el 80 %, gracias al cargador de 3,3 kW.

Uno de sus puntos más débiles no es tanto su frenada, ya que el sistema de frenos es potente y detiene la motocicleta con contundencia, especialmente con buena dosificación en el freno trasero. Sin embargo, tratándose de un vehículo con esta potencia, precio y peso (181 kg), la ausencia de ABS es difícil de justificar. En condiciones de terreno deslizante, como asfalto mojado o superficies pulidas, un sistema antibloqueo puede marcar la diferencia entre controlar la situación o acabar en el suelo.

En su lugar, nos tenemos que conformar con un sistema CBS que, si bien resulta eficaz en términos de frenada global, no es el ideal. El reparto automático hace que al accionar una maneta se active también la otra, lo que resta naturalidad y puede provocar sustos inesperados, por ejemplo, si estamos frenando sobre el suelo húmedo de un parque o una rampa pulida.

Más allá de esto, la Cargo ofrece una capacidad de carga realista, con baúl de hasta 70 kg, posibilidad de gestión de flotas, personalización estética con imagen corporativa, marcha atrás y una experiencia de conducción que, por su aplomo y comportamiento, marca la diferencia dentro de su segmento.

Precio  5.590 € (5 años de garantía en la batería)

Equipación

  • Casco: Arai Concept XE
  • Chaqueta: LS2 Bolton
  • Guantes: Tucano Urbano Gig Pro

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