El taller de Xavi Font en Sant Sadurní d’Anoia, la capital del cava, ha franqueado ya su primer cumpleaños. La efeméride bien merecía una celebración a la altura y siendo motero no hay mejor forma de homenajearse que regalarse una buena ruta offroad entre amigos por la región, y como colofón, regarlo todo con los mejores espumosos de la tierra y una buena barbacoa… ¡Así las gastan en XF Moto!

¡Qué rápido pasa el tiempo cuando te lo pasas bien! Parece que fue anteayer cuando escribíamos esto sobre la inauguración del proyecto personal de Xavi Font en Sant Sadurní d’Anoia… ¡y ya ha pasado un año desde aquello! Un taller tan especial como XF Moto merecía por supuesto una celebración al mismo nivel, así que Xavi Font y los suyos decidieron celebrar su primer año de funcionamiento en Sant Sadurní d’Anoia organizando lo que todo buen motero desea: una buena ruta en moto. Pero para el evento, no se conformaron con poca cosa: ficharon a los chicos de XTrail Adventure, especialistas en viajes en moto y formación offroad, que montaron una espectacular ruta por los caminos, bosques y senderos de l’Anoia y el Penedès que dejaría a más de uno exhausto. Fueron casi 110 kilómetros de ruta con un 90% de tierra y con escenarios de lo más variopinto, desde acequias de riego y senderos casi trialeros hasta pistas rápidas con canales de agua que pedían a gritos dar gas y hacer saltar nuestra máquina como auténticos posesos…
En MotoTaller no quisimos perdernos el evento y allí nos personamos a lomos de una bonita pero inadecuada 1290 SuperAdventure R que nos cedió KTM España equipada con unos aún menos recomendables Bridgestone Battlax A41 Adventure sin taco que nos obligaron a aprender todos los bailes que se pueden hacer sobre una moto, desde el foxtrot hasta el merengue, pasando por el ska y el reggae. Equipados con traje completo de Leatt (cedido por Mundo Talio) y con casco y gafas de Shot Race Gear, nos enfrentamos a la ruta con más ilusión que cabeza.
Casi multitudinaria
Pocas veces hemos visto que un taller de motos, por bueno que sea, consiga congregar en un evento más de 30 personas para compartir ruta. En el evento organizado por XF Motos nos dimos cita más de 35 locos de la moto (bueno, puede que el acicate de la barbacoa tuviera algo que ver…). El recorrido, que cubría unos 110 km, pedía aproximadamente unas 4 horas para ser completado, teniendo en cuenta los distintos niveles de los participantes; en nuestro caso, con esa fabulosa 1290 SuperAdventure de 160 caballazos y neumáticos de asfalto, mucho fue que tardáramos solo 4:45h y sin sangre…
Es difícil describir la ruta que seguimos, puesto que fue casi totalmente fuera de carretera, pero en esencia fue un bucle hacia el oeste con inicio y final en el taller XF Moto y cuyo enclave más alejado fue el espectacular y sugerente Castell de Queralt, clímax de la ruta. Ese punto central partía el recorrido en dos etapas: la primera, más asequible y apta para los menos iniciados; y una segunda mitad del recorrido con más tramos técnicos, senderos y alguna trialera, aunque también con caminos rápidos.
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Salimos de XF Moto hacia Monistrol d’Anoia para desviarnos enseguida por una pista a la izquierda hacia Sant Jaume Sesoliveres, un tramo delicioso, sombreado y con camino amable, excepto por la última parte que más que camino era una acequia labrada por el agua de lluvia que, aunque seca, era muy resbalosa para neumáticos sin taco como los que montábamos nosotros. Pasado Sant Jaume, un camino algo más roto y con más piedras nos ponía en la vía norte hacia Piera, el pueblo de Toni Bou. Encomendados a que se nos pegara algo del multicampeón mundial del trial para salir airosos de esta ruta, salimos de la población por el Bosc de l’Àliga y Ca N’Aguilera hasta alcanzar uno de los puntos más complicados del recorrido. Inmersos en un bosque espeso con infinidad de opciones de caminos, el track de la ruta desaparecía durante unos 5 km para obligarnos a navegar siguiendo la orientación correcta y poniendo a prueba nuestra destreza y capacidad de ubicarnos. ¡Esto sí fue una aventura!

Recuperado el track un poco más adelante, fue hora de virar claramente a oeste en dirección a la Pobla de Claramunt por un camino enrevesado, bueno en pavimento pero con muchas curvas cerradas, algunas en bajada y en subida, que obligaban a ser sensible con el embrague para dosificar correctamente el caballaje de la KTM. Aun estando configurada en modo Offroad, la virulencia de su poderoso motor bicilíndrico puede jugarte malas partidas si no eres exquisito con el puño derecho.

Sumábamos ya la primera hora y 25 km de recorrido y la prudencia pedía detenerse un rato para reponer fuerzas e hidratarnos. El tiempo era cálido aunque sin excesos, impropio de hecho de un mes de junio en la Catalunya interior. Sin embargo, el sacrosanto ceremonial del desayuno motero no se podía soslayar, así que en el Hostal Robert de la Pobla nos detuvimos media horita para recargar calorías.
Con la panza llena, nos encaramamos a un camino a la salida de la Pobla que correría aproximadamente paralelo a la BV-2131 hasta llegar a Santa Margarida de Montbui. Desde aquí, tomamos un camino paralelo a la C-37, apacible, recto y bien compactado con numerosos saltos (y también transeúntes, lo que limitó la velocidad). Llegando a Santa Maria de Miralles, nos dejamos llevar por una pista en subida amplia y bien visible, desgraciadamente despejada por el pavoroso incendio del verano de 2021 que calcinó toda esa montaña y 1.600 hectáreas más. En ese entorno tímidamente verde de sotobosque y sin árboles, alcanzamos tras 2:15h el punto medio de la ruta, el Castell de Queralt, una atalaya única desde la que se visualiza casi totalmente la comarca de l’Anoia y parte del Penedès, y que parecía dispuesta para albergar un concierto con el cielo por bóveda.
Viene lo divertido…
Superado Queralt y más de la mitad de kilómetros del recorrido, en este punto perdimos algunos de los integrantes del convoy que decidieron volver al punto de inicio y dar por acabada la jornada de moto, para así poder avivar el fuego de la barbacoa (lo cual tampoco era mala opción). Tomamos dirección sur, primero hasta Valldeperes, ya en la provincia de Tarragona, y después de algunos titubeos con la navegación, volvimos a cruzar la C-37 y seguimos dirección La Ponderosa, aunque sin llegar a esa urbanización. Antes, quebramos a nuestra izquierda, empezando la vuelta hacia XF Moto en dirección este por pistas en estados muy variados, aunque casi todas bastante secas por la escasez de precipitaciones recientes, que hacía levantar bastante polvo a la caravana de moteros.
Una zona muy rápida con buen camino en bajada seguida de una zona de fesh-fesh en las cercanías a Torrebusqueta se apoderó del control de nuestra rueda delantera, provocándonos un aparcamiento forzado en un talud en el lado izquierdo del camino. Por suerte, la versión R de la SuperAdventure incorporaba las imprescindibles defensas de motor que mitigaron los efectos del apoyo.

Pasado el contratiempo, y habiendo cruzado la BP-2121, nos adentramos en un tramo muy bonito, en las honduras de una zona boscosa, en la que las múltiples opciones de caminos nos hicieron perdernos varias veces. Era curioso comprobar como en las zonas umbrías de este bosque, los humedales abundaban y con ellos el barro, llamándonos a retozar en él en multitud de ocasiones… sin poder resistirnos a ejercer de Peppa Pig por un rato. Habíamos superado el punto más alto de la ruta, a 877 msnm, y ahora las bajadas eran notables, hasta alcanzar el nivel de Sant Quintí de Mediona, no sin antes ensuciarnos de lo lindo en una corta pero intensa trialera en bajada, un sendero estrecho y cerrado con piedras y raíces que nos obligó a remar con los pies a velocidad de hombre a pie. Ya nos quedaban solo unos 15 km para acabar la ruta cuando ganamos Sant Pere de Riudebitlles y Torrelavit. En ese punto, llegamos al más pintoresco y al mismo tiempo complicado paso de río de la ruta, por un puente de madera sobre el Riu de Bitlles al final del cual había que hacer un giro a izquierda en un espacio realmente estrecho. Perder la concentración ahí significaba una caída de más de un metro desde un muro de acceso al puente, así que fue a partes iguales emocionante y peligroso. ¡Pero lo superamos gracias al olor de carne a la brasa que ya empezábamos a percibir! Siguiendo el curso del río Bitlles, llegamos de nuevo a XF Moto al cumplir los 109 km de ruta, inolvidable y luchada. Fue la mejor celebración para el primer cumpleaños de este taller singular, que no necesitó pastel para soplar velas, sino que una generosa dotación de butifarras, judías tiernas, churrascos y patatas a la brasa oficiaron la ceremonia. Fue, en resumen, una jornada única, la mejor forma de celebrar un primer cumpleaños y una grandísima excusa para hacer crecer un poquito más en miembros y experiencia la comunidad de amigos y clientes del taller de Xavi Font. ¡Enhorabuena! ¡Ah!, cuidado que ya nos hemos marcado en la agenda el segundo cumpleaños…


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