Antes de entrar por la puerta del Distribuidor del Mes del número 320 de MotoTaller correspondiente a julio-agosto de 2023, este articulista amante del mundo ferroviario ya está flotando en una nube de felicidad: el inmenso espacio verde que hay frente al negocio, comúnmente llamado “el Solarón”, fue el lugar donde estuvo ubicada la estación de Cercanías y FEVE del Humedal, cerrada en 2011 y demolida en 2014.

Vocación multimarca
Vayamos a la acera de enfrente del Solarón; a la altura de la plaza del General Riego, Motosport ocupa uno de esos locales que tanto nos gusta, de larguísimos escaparates que se extienden desde un chaflán a dos calles (la dirección “oficial” es carretera Vizcaína 3, donde está la entrada a la tienda). Nos atiende Ángel Gallego, que desde 2010 regenta junto a su mujer Almudena uno de los negocios motoristas con más solera de Gijón, y que también organizan un evento referencial en Asturias, la Riders on Road. Además, son concesionario oficial Zontes, FB Mondial y Lexmoto. Todo ello, en 550 metros de local.


Entramos en el local y damos “REC” a la grabadora; más que una entrevista, es una apasionada conversación sobre motos pasadas, presentes y futuras, cuesta encontrar chicha periodística y es poderosa la tentación de transcribir tal cual las opiniones de Ángel sobre el panorama motociclista.
Dentro del local, exposición de motos nuevas sobre un suelo ajedrezado, interiorismo molón, motos ochenteras en exposición, boutique, un taller con cabina insonorizada, almacén… Fenomenal la impresión inicial. Ángel Gallego empezó a trabajar en 1985 en un taller oficial Honda que su hermano tenía en La Línea de la Concepción (Cádiz). Hasta allí llegaban los gibraltareños montando sus motos, ya que en la colonia prácticamente no tenían espacio para circular: “¡Qué grande es España!”, exclamaban. Allí aprendió el oficio de mecánico, además de correr el Criterium, ganar un campeonato de Andalucía y un subcampeonato de España que por cierto se llevó Jorge Martínez “Aspar”.
En 1988, Ángel se fue a cumplir con el servicio militar a Asturias, conoció a Almudena y arraigaron en el Paraíso Natural. Al día siguiente de licenciarse empezó a trabajar en Moto3, concesionario oficial Honda en Oviedo. Allí estuvo nueve años, despachando CBR y NSR como si no hubiera un mañana, eran otros tiempos. En 1998 entró en uno de los concesionarios entonces más renombrados del norte, Motonáutica, donde estuvo otros doce años como jefe de taller hasta que dio el salto definitivo con su propio negocio, Motosport Ángel. Corría el año 2010, y Ángel empezó vendiendo Suzukis, Kymcos y Guzzis hasta que se presentó Eliseo González, dueño de Ovimoto, concesionario oficial Kawasaki. Motosport se convirtió en Servicio Técnico Autorizado Kawasaki con tal éxito que Ovimoto intentó “fagocitar” el negocio de Ángel, con el resultado de que cada uno siguió por su lado.
Negocio familiar
Desde entonces, Motosport es un concesionario multimarca donde venden desde KTM hasta BMW, y concesión oficial Zontes y FB Mondial. Actualmente, trabajan tres miembros de la familia (Ángel, su mujer Almudena y su hijo Adrián), más Viti. Un negocio familiar con el relevo generacional garantizado. El futuro pasa por reacondicionar el espacio que ya tienen, y en el que están muy a gusto. Puestos a soñar, le gustaría especializarse en el mantenimiento y restauración de las motos “youngtimers” de finales del siglo XX. Para muestra, hay expuestas algunas de esas joyas en la zona de tienda.
En cierta manera, viendo la devoción de Ángel por las motos, era esperable su escepticismo hacia una solución de movilidad que ya es presente. Ángel ve la movilidad eléctrica viable para flotas de reparto, pero el talón de Aquiles de esta tecnología sigue siendo la implantación de las estaciones de carga. “Tengo un Ford Escort XR3”, apostilla, “y no puedo ni aparcarlo en la zona azul. Parece ser que contamina incluso estando aparcado. Ahora van a por las motos, quieren sacar de la zona urbana las que carezcan de etiqueta, pese a que yo les paso la ITV con cero defectos, incluidas las emisiones”. Un apasionado de la vieja escuela que habla el mismo idioma que los que llamamos “fragancia” al olor de la gasolina.
RIDERS ON ROAD: LA “CRIATURA” DE ÁNGEL TIENE FECHA DE CADUCIDAD
En 2018, se celebró la primera edición de la Riders on Road (ROR), un evento para conocer Asturias y sus provincias colindantes desde la moto. Pese a su juventud, se ha convertido en una de las pruebas de referencia en el norte del país, y que por cierto es y ha sido patrocinada por MotoTaller desde el principio. Tras este evento está la gente del Motoclub Asturias, y puestos a personificar con nombres propios, Ángel se ha convertido en uno de sus indiscutibles referentes. La primera edición de la ROR podría haberse considerado una reunión de amigos, con 150 participantes, cifra que se ha ido incrementando hasta multiplicarse por dos en la edición de 2023. Más gente, pero la misma esencia de “colegueo”. Durante los primeros años, la ROR formaba parte del Gijón MotoWeekend, pero cuando este evento desmontó los escenarios de música para ser una mera exposición de concesionarios, Ángel retiró la ROR porque “no quería utilizarla como pretexto para vender motos”, dándole una entidad propia. De una manera planificada que no suele ser habitual en este tipo de eventos, Ángel dice que sólo le queda fuelle para organizar una última ROR, en 2024. A partir de entonces, declinará seguir organizando esta prueba para centrarse en otros proyectos…. Si Ángel no cambia de opinión, el epílogo solo plantea tres escenarios: que se lo repiense y todo siga igual, que cumpla con su palabra y cierre el chiringuito, o bien que otro tome el testigo. Sea como sea, es posible que la edición 2024 sea multitudinaria por ser (presumiblemente) la última oportunidad para poder decir que “yo estuve en la Riders On Road”.





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