Probamos la Hypermotard SP y nos encantó para un rato, pero al final empalagaba. Y reconocemos que eso condicionó nuestros pensamientos hasta que probamos la Hyperstrada. Entonces verificamos que efectivamente aunque sean la misma moto, tienen espíritus completamente distintos. La versión ‘rutera’ (sin pasarse) de la trail asfáltica media de la casa de Borgo Panigale es divertida, asumible, tolerante, cómoda (sin pasarse), rápida, precisa, tecnológica y versátil (insisto, sin pasarse).
Era verano y aún así un escalofrío recorría constantemente nuestra espalda. Pasó cuando tuvimos a prueba la radical Hypermotard SP, una criatura salvaje sin concesiones nacida para hacerte disfrutar en un circuito y en carreteras imposibles. El caso es que en Ducati habían creado una hermana pacífica, la Hypermotard a secas, y sobre ésta una hermana pretendidamente aún más adaptada a las largas rutas, la Hyperstrada. La curiosidad nos podía y teníamos que saciarla.
Sobre el papel, Hypermotard SP y Hyperstrada comparten el 95% de su ADN. Los únicos cambios significativos entre una y otra son la gestión electrónica del motor, las suspensiones delantera y trasera (que modifican la altura al suelo), los neumáticos, los colores exteriores, el mullido y forma del asiento, el caballete central y las maletas. Por lo demás, son exactamente la misma moto.
¿Todos estos cambios convierten la Hyperstrada en una competidora para, por ejemplo, la Triumph Tiger 800 o la Suzuki V-Strom? Para nada. Aunque a priori pueda parecer que estamos ante una trail asfáltica de gama media deportivizada, la Hyperstrada llega a su destino suavizando las cualidades supermotard que comparte con sus hermanas. Es de este modo que se puede mantener el inconfundible estilo Ducati y ofrecer, merced a la electrónica, un producto con una versatilidad ampliada.
Diversión controlada
La Ducati Hyperstrada 821 ofrece diversión garantizada sea cual sea el asfalto por el que rodemos y sea cual sea nuestro estilo de conducción. Porque aunque es amante de las emociones fuertes y es apurando las excelentes dotes de su parte ciclo y de su motor cuando se encuentra más a gusto, el delicioso funcionamiento del Testastretta 11° permite como nunca antes en Ducati tractorear con el motor a bajas revoluciones y deslizarse suavemente por una carretera de curvas dulces sin apenas tocar freno y solo controlando la moto abriendo y cortando gas, al más puro estilo maxitrail. Solo en las medias y largas distancias, en las que no puede ocultar su origen supermotard, su asiento nos recordará a piloto y sobre todo pasajero en lo más bajo de la espalda que la Hyperstrada es en realidad una Hypermotard camuflada con maletas (muy bonitas pero poco prácticas, por cierto).
El secreto de que la Hyperstrada pueda ser tan entretenida de conducir es la sensación de dominio que transmite a su piloto. Puedes ir rápido, más rápido o como si no hubiera mañana: gracias a la electrónica del Ducati Safety Pack y a la sintonización fina de todos los componentes en contacto con el asfalto, tendrás la falsa percepción de que tu límite y el suyo son el mismo. Pero ojo, cuando la Hyperstrada te enseñe las orejas es momento de detenerte y practicar la relajación zen, porque el siguiente paso es vencer las leyes físicas. Y eso duele.
Calidad como nunca
No vamos a descubrir ahora que durante décadas las motos italianas han tenido fama de poco fiables. Cierto es también que habrá que preguntar dentro de cinco o seis años a los orgullosos (o asqueados, según el caso) propietarios si su Hyperstrada ha cumplido según lo esperado o si ha superado sus expectativas en cuanto a posventa para saber si estamos en lo cierto. Lo que está diáfanamente claro es que la calidad general de acabados y materiales de las Ducati de la era Audi ha dado un salto cuántico que se nota a los pocos minutos de tratar con ellas. Durante los días que tuvimos esta Hyperstrada en prueba (y también cuando testeamos la Hypermotard SP), no parábamos de repetirnos mentalmente que Ducati estaba acertando de pleno en el camino a seguir para conseguir no solo ser reconocida como la marca temperamental que todos tenemos en mente sino también como esa marca cuyos productos tienen el precio justo por el compromiso de calidad y fiabilidad que ofrecen. Si es para seguir sublimando esta línea, bienvenidos sean los ingenieros alemanes a Borgo Panigale.•
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