Corría el año 1964 cuando dos apasionados de las motos, los hermanos Josep y Jaume Puig, fundaron en un garaje de 100 metros cuadrados situado en la calle España de Granollers (Barcelona) la empresa Industrial Plàstic Puig e inició su actividad fabricando carenados integrales para Derbi y Vespa. Con este proyecto estos dos ex trabajadores de Derbi cumplían el sueño de convertir su pasión las motos en su trabajo a través de un proyecto propio.

60 años después, Motoplastic Puig es una empresa de dimensión internacional que opera en el mercado de las dos ruedas con una extensa gama de accesorios para todo tipo de motocicletas y goza de un gran prestigio por la calidad y exclusividad de todos sus productos.
La segunda generación asumió el relevo con el mismo espíritu y pasión por las motos que la primera. Joan Puig, que, además de fundador de Puig, fue mecánico de Derbi y probador de motos, transmitió estos valores a sus dos hijos, Jaume y Josep.
Una empresa familiar…
Como habréis intuido, la clave del éxito empresarial de Puig ha sido el conservar su carácter familiar a pesar de su crecimiento constante y paulatina internacionalización. Y es que lo de Puig ha sido una historia de éxito.
Desde el minuto 1 su crecimiento ha sido constante. Como fabricante de carenados el número de pedidos empezó a dispararse y diversificó su oferta para dar servicio al creciente número de clientes. El empezar a suministrar carenados al equipo de Ángel Nieto supuso un paso adelante para Puig porque a partir de ese momento la competición se convirtió en su laboratorio de innovación y desarrollo tecnológico.
La diversificación de producto cada vez fue a más hasta convertirse en un fabricante de todo tipo de accesorios: cúpulas, protectores de motor, carenados, retrovisores, intermitentes, etc. Con todos ellos el objetivo de Puig es el mismo: mejorar el rendimiento y la estética de las motocicletas.
En todos estos años, la familia Puig ha sabido adaptarse a las demandas del mercado y convertirse en un referente en el desarrollo y aplicación de avances tecnológicos vanguardistas que han consolidado a la empresa catalana en una posición top entre los proveedores de accesorios de moto.


… e internacional
2012 marca un antes y un después para Puig. Ese año inauguró su primera sucursal internacional. Nada más y nada menos que en Orlando (Florida). Con esta sede daba respuesta a la creciente demanda de sus accesorios en el mercado estadounidense permitiéndole reducir significativamente sus tiempos de envío y, por ende, mejorar la atención de sus clientes norteamericanos.
Plenamente consolidada como una empresa global en el siglo XXI, en 2020 Puig duplicó su capacidad de almacenaje con la apertura de un nuevo almacén. Con él, daba cobertura al aumento creciente de la demanda de sus productos y mejoraba su gestión logística. Esta imponente estructura al otro lado del Atlántico le ha permitido consolidar su presencia, no solo en Estados Unidos, sino también en Canadá y en varios países del centro y el sur del continente americano.

Puig es competición
El compromiso con la competición ha marcado la trayectoria de Puig durante estas seis décadas. Desde sus inicios los circuitos se convirtieron en el banco de pruebas de los productos que después comercializa para todos los motoristas y esta política de trabajo se ha complementado con el patrocinio a grandes pilotos y equipos de las principales competiciones del motociclismo a nivel mundial. Como consecuencia de ello, el palmarés de Puig en la alta competición es impresionante: Campeón del Mundo de MotoGP con Marc Márquez y el equipo Repsol Honda y Campeón del Mundo de Superbikes con Kenan Sofuoglu (equipo Hannspree Ten Kate Honda) en 2007 y con Jonathan Rea (Kawasaki Provec Racing) en 2017.

En definitiva, la pasión por las motos y el deporte han sido los motores que han movido a Puig y la han convertido en un referente mundial al ofrecer, tanto a los motoristas de calle como a los pilotos de competición, accesorios que cumplen con los estándares más exigentes de calidad.
Con el aval de 60 años de experiencia, Puig continúa combinando tradición, tecnología y pasión para seguir conquistando nuevos horizontes en el mundo de las dos ruedas. ¡Felicidades!.
Una celebración por todo lo alto
El pasado 18 de octubre Puig organizó un magnífico evento para conmemorar con toda su plantilla su 60º aniversario. El lugar escogido fueron las espectaculares instalaciones de Rocco’s Ranch junto al Circuit de Barcelona-Catalunya.
La tarde-noche fue de lo más amena y emotiva. Empezó con una divertida actividad de flat-track en la que unos veinte trabajadores de Puig aprendieron o mejoraron su técnica en esta disciplina motera. Después, mientras disfrutaban de un pica-pica, el Campeón de Trial Jaime Busto dejó con la boca abierta al personal con una increíble demostración de trial extremo.
La parte más conmovedora llegó cuando se rindió homenaje a Jaume Puig, uno de los fundadores (recordemos que el otro fundador, Josep Puig, falleció hace un par de años). Acto seguido, Joan Puig tomó la palabra para relatar la parte de la historia que vivió su padre fundando Puig junto a su hermano Jaume. Joan Puig subrayó que la historia de la empresa continúa con la gestión de las segundas y terceras generaciones, reconoció el trabajo de los que forman parte de Puig actualmente y tuvo un recuerdo para los que trabajaron en Puig en el pasado y que contribuyeron de forma decisiva a poner las bases de lo que es hoy este fabricante de accesorios para motocicletas.


En esta fiesta, dedicada y organizada por y para los empleados de Puig, tanto los actuales como los que les precedieron, los asistentes pudieron disfrutar de una zona de exposición en la que se mostraron motos equipadas con accesorios de la marca, entre ellas las que se expondrán en el próximo EICMA, salón de la moto de Milán que se celebrará a principios de noviembre y que es el más importante a nivel europeo. También se expuso la moto que pilota Alex Lowes en el mundial de Superbikes y hasta una moto de competición del legendario Ángel Nieto. Por su parte, Ferran Cardús les deleitó con una impresionante exhibición de flat track sonando de fondo la canción “Thunderstruck” de AC-DC.
La fiesta del 60º aniversario de Puig culminó con una cena que incluyó pastel conmemorativo, unos espectaculares fuegos artificiales y una rifa final en la que se sortearon todo tipo de regalos como, por ejemplo, merchandising del equipo Kawasaki Racing Team, patrocinado por Puig.
Podréis leer el artículo completo en nuestra Revista Digital MT332, páginas 18-20, correspondiente a octubre 2024.




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