Ha sido un verano corto, pero intenso. Las vacaciones ya solo son un efímero recuerdo en la galería de fotos de nuestro móvil y un gran agujero en el extracto de nuestra Visa. Septiembre ha llegado fuerte, movidito y con mucha sustancia, como verás en las siguientes páginas de tu revista favorita sobre la industria de la moto. Empezamos con un plato gustoso pero espinoso al mismo tiempo: la tradicional RodiBook en Vielha, motoruta de la que encuentras en este mismo número un generoso reportaje. Y desde ese evento, todo ha sido frenético. Buena señal, nos decimos todos: eso demuestra que el sector de la moto está más vivo y coleante que nunca, lo cual nos garantiza actividad intensa para unos meses. Se augura, por tanto, una realmente espectacular próxima edición de EICMA, la feria que nos concita a todos a principios de noviembre en Milán. Ese será el barómetro definitivo.
A un coche se sube cualquiera. A una moto, solo la persona que confía en ti.
Septiembre también nos ha traído algunas malas noticias. Una de las que nos ha llegado más al corazón y nos ha tocado la fibra ha sido la desaparición de la edición impresa de todo un mito del periodismo del motor en nuestro país: Solo Moto deja de hacerse en papel y ya solo será un intangible en la web y las redes sociales. Es una demostración más de que la moda de reemplazar el papel por los bits sigue inexorable su camino, recortando páginas allá por donde pasa. Nos duele, y mucho, porque en MotoTaller seguimos creyendo firmemente en el papel, y a los hechos nos remitimos cuando seguimos creciendo a pesar del entorno.
Hablamos de moda contra el papel porque es siempre enervante visitar los quioscos del centro y norte de Europa y constatar que en esos países las revistas de motos (y de muchas otras cosas, el de la moto no es un sector aislado) en soporte papel siguen fuertes, influyentes, populares y al día. No han dejado de lado internet, por supuesto, no pueden nadar contracorriente. Sin embargo, el prestigio, la mirada larga y la calidad percibida que podemos ofrecer los editores que trabajamos en papel no tiene nada que ver con el consumo rápido, olvidadizo y volátil de noticias y contenidos telemáticos. Somos de la opinión que el problema es más de fondo y va ligado a los valores culturales de cada sociedad. Aquí, se aprecia poco el trabajo hecho en papel, o si se aprecia, se prefiere la “gratuidad” y el relumbrón del medio digital, sin valorar suficientemente la profesionalidad del que tiene oficio.
Cada vez quedamos menos valientes que seguimos confiando en el papel. Por supuesto, no le damos la espalda a los medios digitales, y a nuestra web, a nuestras redes sociales y a nuestro canal de YouTube nos remitimos. Pero aunque muchos puedan pensar que es un anacronismo, seguimos dando gas cada mes para estar contigo, querido lector. Saber reconocer la calidad por encima de la cantidad está en nuestro mester, y sabemos que afortunadamente también en los gustos de muchos de nuestros lectores. ¡Y que por muchos años así sea!
¡Gas y V’s!



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