KTM 390 Enduro R: Una enduro ligera, reactiva y sincera

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Compacta, afilada y con un lenguaje visual inequívoco, la KTM 390 Enduro R completa desde la vertiente más campera la plataforma 390. Comparte esqueleto, corazón y filosofía con la Adventure y la SMC-R, pero orienta su propuesta a la tierra con dos decisiones clave: rueda delantera de 21 pulgadas y neumáticos de tacos. Desde el primer contacto transmite esa mezcla tan sugerente de manejabilidad y control que buscamos para salir del asfalto sin renunciar a enlazar puertos con ritmo. En esta jornada contamos con la participación de Judit Carbonell Van Reck como piloto invitada para el pilotaje y las fotos.

Misma base, mirada distinta

Cuando hablamos de la familia 390 nos referimos a un triángulo que comparte lo esencial: chasis multitubular, basculante, electrónica y el monocilíndrico LC4c de 399 cc. La Enduro R se diferencia por el conjunto de llantas (21” delante) y por el calzado, unos Metzeler Karoo 4 pensados para morder tierra y gravilla sin naufragar en asfalto. Añade paramanos de serie y un ajuste de modos donde el Offroad sustituye al “Sport” de la SMC-R, dejando claro su foco de uso. Por lo demás, la base se mantiene con rigidez, ligereza y esa lectura transparente del terreno que ya conocemos.

La parte ciclo repite la receta conocida que ya conocíamos. Horquilla invertida WP de 43 mm, totalmente regulable, y monoamortiguador WP multiajustable detrás conforman un conjunto con recorrido generoso y tarado lógico para pistas y senderos. No hablamos de componentes “factory”, ni falta que hace para su cometido ya que para un usuario medio resultan precisos, progresivos y comunicativos. Frenos ByBre (filial de Brembo) con buen tacto delante y trasero dosificable permiten timonear con autoridad y colocar la moto en apoyos sobre firme suelto. El peso contenido, en el entorno de los 155–160 kg, y la geometría facilitan cambios de dirección rápidos, frenadas en cuesta con compostura y tránsito por roderas sin sustos. Se deja llevar y no asusta así que, para aprender y disfrutar, encaja de maravilla.

Entre dos mundos

La 390 Enduro R no es una enduro de cronómetro, pero tampoco una trail de turismo situándose en un punto intermedio inteligente. El manillar ancho aporta palanca y control, aunque si rodamos de pie muchas horas conviene montar alzas o reubicarlo para mantener el tronco suelto. El asiento, plano y duro, prioriza el movimiento sobre el confort. La altura ronda los 860 mm, cifra razonable en este universo; con nuestro peso las suspensiones ceden lo justo para llegar al suelo con solvencia si superamos, aproximadamente, el 1,75 m. El pasajero, como no podría ser de otro modo, viaja en segundo plano. En cualquier caso, esta moto no engaña. Está pensada para pilotaje activo, sentados o de pie, buscando adherencia y precisión y no para devorar autovías.

El monocilíndrico refrigerado por agua entrega casi 45 CV y encuentra su mejor voz a partir de 4.500–5.000 rpm, donde respira con alegría y empuja con viveza para su cilindrada. En la zona baja pide mimo ya que a muy pocas vueltas tiende a calarse si descuidamos embrague en giros lentos o rotondas. Nada grave si entendemos su guion que es el de mantenerlo en su zona dulce. Deberemos jugar con el quickshifter de serie, rápido y preciso, además del embrague antirrebote, que dulcifica reducciones fuertes y estabiliza entradas en curva o bajadas sobre firme roto. En pistas compactas acelera con brío sosteniendo la tracción en subidas de grava y permitiendo un ritmo más que digno en asfalto.

Offroad con límites honestos

Con llanta de 21” y calzando unos Metzeler Karoo 4, la Enduro R pisa campo con propiedad. Sube bordillos, traza roderas con nobleza y tracciona con docilidad en salidas de horquilla sobre tierra. Ahora bien, no es una enduro profesional y el escape bajo por la quilla, queda más expuesto que en una pura de campo y reduce la altura libre (alrededor de 27 cm). El cubre cárter ayuda, pero en zonas pedregosas o pasos de escalón conviene saber dónde están los límites. Para enduro light, pistas y tramos con gracia, la diversión está asegurada, pero para crono dura, mejor mirar otras opciones.

La electrónica acompaña y cuenta con dos modos de conducción (Street y Offroad), ABS y control de tracción ajustables, y un TFT a color de 4,5 pulgadas legible a pleno sol. La conectividad Bluetooth permite gestionar llamadas y música y el ordenador de a bordo duplica parciales y ofrece medias y consumos con claridad. Echamos de menos dos detalles: intermitentes de emergencia (warnings) y mayor autonomía. El depósito de 9 litros obliga a planificar con conducción razonable rondamos 120–130 km antes de surtidor. En su enfoque de escapadas cortas por pistas y puertos, no hiere… pero no sobra.

Camino del monte, en secundarias, la 390 Enduro R mantiene el equilibrio que la define con una dirección viva, frenada contundente, apoyos claros y un motor que, estirado, contagia ritmo. No pretende ser una GT ni competir con bicilíndricas medias dejando claro que su terreno son los tramos revirados, los enlaces con buen asfalto y las pistas rápidas. Donde otras se sienten torpes, esta juguetea y nos invita a buscar líneas. En ciudad, el manillar ancho y la respuesta directa piden tacto entre coches, aunque se defiende mejor de lo esperado para su enfoque.

Equilibrio convincente

Fabricada por Bajaj bajo la supervisión de KTM, la 390 Enduro R ofrece ajustes sólidos, plásticos bien rematados y cableados ordenados. No todo resulta perfecto ya que el escape bajo desentona con su vocación campera y el asiento fatiga si alargamos demasiado la jornada. La relación precio-producto queda muy atractiva: 6.399 € por una moto ligera, honesta y tremendamente divertida. Quien busque una herramienta extrema para enduro “pro” no encontrará aquí su arma. En cambio, quien quiera aprender, progresar y disfrutar del campo con seguridad y control, sí.

Tras esta prueba, nos ha quedado claro que la KTM 390 Enduro R es la más campera de la plataforma 390 y también la más realista para alternar pistas, enlaces y puertos. Una enduro ligera, valiente y transparente, que nos permite pilotar de verdad sin exigir apellidos de fábrica. Para enduro light y diversión dominical, resulta un caramelo.

Judith Carbonell Van Reck: Pasión, gasolina y constancia

Con tan solo 29 años, Judith Carbonell Van Reck acumula más de una década de experiencia sobre dos ruedas. Tras diez años compitiendo en motocross, su palmarés habla por sí solo: Top 5 en el Campeonato de España de Motocross 2019 y campeona de Catalunya en 2018 y 2019. Detrás de estas cifras hay horas de entrenamiento, sacrificio y, sobre todo, una pasión incombustible por las motos.

Actualmente, Judith vive en Andorra, donde combina su vida sobre las ruedas con su otra gran aventura: dirigir su propia agencia de marketing. Una faceta que le permite canalizar su creatividad y espíritu emprendedor más allá del mundo de la competición.

La música también juega un papel esencial en su día a día. “La música me ayuda a encontrar la calma —tanto antes de una carrera como al empezar la jornada laboral—. Es como pulsar el botón de ‘encendido’ de mi cerebro”, explica con una sonrisa.

Entre sus aficiones, destaca su pasión por el cine y el universo de la acción. De hecho, ha participado en diversas producciones como doble de acción, una experiencia que le permite unir dos de las cosas que más le apasionan: la adrenalina y el movimiento.

En cuanto al futuro, Judith lo tiene claro: seguir aprendiendo y disfrutando de la moto en su tiempo libre, mientras hace crecer su proyecto profesional. “La moto me ha enseñado valores que aplico también en los negocios: disciplina, paciencia y capacidad para superar retos”, relata nuestra protagonista. Con una trayectoria que combina deporte, empresa y creatividad, Judith representa a una nueva generación de mujeres que viven intensamente, dentro y fuera del circuito.

Lo mejor:

  • Ligereza y control
  • Suspensiones WP precisas
  • Carácter divertido

Lo mejorable:

  • Escape bajo expuesto
  • Autonomía limitada
  • Asiento duro

Ficha técnica:

  • Motor: Monocilíndrico DOHC, 399 cc, ref. liq, iny. Elec, Euro5+ + ABS + CT
  • Pot: 44,25 CV
  • Par: 39 Nm
  • Dep: 9 l.
  • Peso en seco: 159 kg.
  • PVP: 6.399 €


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