Con mucha expectación fuimos a la presentación de una de las motocicletas más esperadas por la gran mayoría de los amantes del offroad sobre dos ruedas. Desde que viera la luz por primera vez en el EICMA de Milán, la Kove 450 Rally ha despertado admiración por su planteamiento radical centrado en el dinamismo y las prestaciones sobre tierra. Ante todo, ya os avanzamos que las primeras impresiones sobre esta devoradora de baches y obstáculos han sido netamente positivas.

Debido a que esta joven marca apenas lleva unos meses operando en España, creemos pertinente recordar que Kove es la marca de la empresa Colove (también fabrica para Macbor), que a su vez forma parte del conglomerado Tibet New Summit Motor Co. Sea como fuere, esta marca nació con la intención de fabricar motocicletas prestacionales capaces de soportar un exigente uso, secundando la visión de su fundador, el piloto chino Zhang Xue (quien, por otro lado, en fechas recientes anunció paradójicamente que dejaba la compañía que había fundado y que había sido su sueño).
Probablemente, el mejor ejemplo de este espíritu sea esta impresionante 450 Rally, una máquina diseñada para arrinconar a su escueta competencia a base de una relación calidad-prestaciones-precio sin parangón en nuestro mercado. Esta marca aún tiene por delante la ardua tarea de ganarse la confianza de los usuarios. El hecho de contar con la experiencia del Grupo Motos Bordoy encargándose de la importación, distribución y posventa, suma muchos puntos, pero el resto deberá ganárselo sobre la pista.
Segmento propio
No es la KTM 450 Rally, ni la Voge 300 Rally… es una buena herramienta para divertirte al máximo en offroad que se sitúa justo en medio. Siempre que no seas Joan Pedrero, es muy difícil que esta 450 Rally de Kove se te quede corta. Si quieres iniciarte en los raids con un presupuesto limitado y tener una moto bastante fiable que ya ha ido al Dakar (consiguiendo acabar con 3 unidades) y ha puesto en pie de guerra a los grandes fabricantes y las grandes estructuras deportivas, es ésta.

Para nosotros, el gran fallo (comercial) es que la componentística es toda Made in China: ni KYB ni J.Juan ni Akront ni Renthal, sino marcas completamente desconocidas para el usuario europeo. No ponemos en entredicho la calidad de los componentes, que a priori parecen muy buenos, pero ya sabemos que sin nombres conocidos y una marca en sí misma también desconocida, es difícil de vender. No es lo mismo tener unas suspensiones Showa que unas Yuan Absorber; no es lo mismo unos frenos J.Juan que unos Taisko; no es lo mismo montar un manillar Renthal o unas llantas Excel… pero claro, también se nota el precio, obviamente.
Desde la marca insisten en que prefieren trabajar con proveedores más cercanos que sientan su misma pasión por el producto y su implicación total en el desarrollo, antes de ir a llamar a la puerta de un KYB o de un Marchesini y que les dejen 2 años esperando para implicarse en el proyecto. Sin embargo, las primeras cifras de ventas demuestran que hay mucha gente que la está esperando, no sólo ésta sino la 800X Rally que debe llegar en junio y a la que le tenemos muchas ganas…
Gusto por el barro
En cuanto a comportamiento, que es la razón de ser de este producto, diremos que es una moto que de entrada se hace muy natural para el offroad. Ligera, delgada y fácil de controlar, su motor pide siempre que lo lleves arriba y que lo aproveches sin compasión. El cambio de marchas es algo largo en relaciones para trialear. Creemos que hubiera sido más adecuado haberle puesto una primera y segunda sin tanto desarrollo y tener la opción de ir corto de marchas ante alguna sección más técnica. Ahora, si la pista es ancha, te vuelves loco abriéndole el grifo… El motor da 42 CV exprimiendo sus 449 cc y es de origen Zongshen (por lo tanto, algo tendrá que ver con Piaggio, lo que a priori debería garantizar su fiabilidad).

Probablemente, el sistema de frenado ha sido para nosotros la parte más débil: el tacto delantero es poco dosificable y no parece muy efectivo. Tratándose de una moto eminentemente offroad, ya va bien que no tenga demasiada mordiente. Aun así, no hubiera estado mal algo más. Los neumáticos de serie CST no son malos, pero al ser homologados para su uso en carretera, sobre tierra se sienten algo imprecisos y poco firmes. En ningún caso esto es una crítica ya que se entiende que hay que buscar un compromiso para poder transitar por carretera con ciertas garantías de agarre.
Por el contrario, le damos muy buena nota a la electrónica. Su ABS desconectable por separado en el eje trasero o en ambos es tal y como siempre debería ser en una buena moto de offroad. La pantalla TFT que capitanea el cuadro de instrumentos es muy completa y lo suficientemente pequeña para no molestar visualmente (en off es muy importante poder tener buen control sobre lo que tienes justo delante). Nos ofrece la información necesaria para ser una moto endutrail con la que puedas viajar con cierta comodidad. Otros detalles que nos han encantado son su parabrisas alto y el triple depósito de combustible. Si llenamos los tres, podremos acumular hasta 28 litros con los que tendríamos suficiente autonomía para hacer largas etapas maratón al más puro estilo dakariano.
Tres versiones

Desde el inicio, Bordoy ofrece tres niveles de preparación para la 450 Rally: el estándar o Regular (9.499 €), kit Factory (escape y línea completa, filtro deportivo y centralita reprogramada, 53 CV y 1.000 € más) y el kit Factory Full (todo lo del anterior más un equipamiento de rally más completo y prestacional por unos 7.000 € adicionales). Es importantísimo destacar que únicamente el acabado estándar está homologado para circular por carretera. A todo ello, debemos destacar un kit muy interesante para rebajar la altura con suspensiones rebajadas, caballete lateral corto y latiguillos de freno reducidos para adaptarse a todas las alturas de piloto.
Este modelo tiene muy poca competencia. Podríamos hablar de una KTM 450 Rally (mucho más costosa, pero es KTM), Fantic, AJP, Sherco… la única que parece destinada a molestarle es la CF Moto 450, muy muy parecida en características y enfoque. Ahora falta por ver si Kove es capaz de convertir esa expectación creada en un significativo volumen de venta. Argumentos a favor tiene de sobras.
Ficha de compra:
- PVP Regular: 9.499 €
- PVP Factory: + 1.000 € (aprox.)
- PVP Factory Full: + 7.000 € (aprox.)
Equipamiento:
- Casco: Shot Core
- Gafas: Shot Core
- Guantes: T.ur G-Three
- Conjunto: S3 personalizado Kove
- Botas: Eleveit T-Spirit Evo WP




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