Harley Davidson VRSCA V-Rod 10th Edition

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IMG_1339UNA DÉCADA ESPECIAL

Los modelos de la legendaria marca de Milwaukee son algo único dentro del panorama de las dos ruedas, poseen ese aura reservada a muy pocos que los envuelve y que minimiza su naturaleza terrenal.

La V-Rod es el ejemplo perfecto de esa divinización del producto industrial, heredera de una larga tradición, supuso en su momento un punto y aparte en la historia de la marca americana y ahora, 10 años más tarde lo celebra con una edición especial que celebra la consolidación de un nuevo estilo de la marca H-D.

La V-Rod 10th Anniversary llega para conmemorar el nacimiento de un nuevo planteamiento dentro de la tradicional y conservadora familia maericana. Esta custom nacida en 2002, fue la primera Harley en incorporar un motor refrigerado por agua e inyección electrónica, diseñado en colaboración con la automovilística Porsche y eso no sentó muy bien a determinados partidarios de la marca que veían una traición en el novedoso planteamiento.

Sin embargo los gestores de la marca parece que acertaron con la introdución de nuevos conceptos y hoy, 10 años más tarde, podemos decir sin temor a equivocarnos que la V-Rod ha sido de gran ayuda prolongar el mito a lo largo del siglo XXI.

Las VRSC revolucionaron con un estilo nuevo, con mayor potencia y velocidad punta, utilizando por primera vez en una H-D el aluminio en chasis y carrocería. Además con el tiempo han demostrado que su capacidad de personalización es tan buena como la de las más clásicas y rancias máquinas de la marca. Son muchas las versiones que ya circulan por todo el mundo y existe un catálogo riquísimo de piuezas y accesorios para hacer de cada V-Rod un modelo único.

Otra de las claves del éxito de este modelo radica en su propia e impactante estética; al más puro estilo dragster y por supuesto en las prestaciones que que es capaz de ofrecer, muy por encima de lo que otros motores de la marca son capaces de conseguir.

En cualquier caso, esta edcición 10th Anniversary, sólo estará disponible a lo largo de este 2012 y basa su especial encanto en la introducción de algunas mejoras a nivel de motor y ciclo y es los imprescindibles detalles estéticos que – como buena Harley – salpican toda su anatomía .

Motor revisado

La nueva mecánica que impulsa la V-Rod continua fiel a la larga tradición bicilíndrica de la casa americana y mantiene su configuración basada en un par de cilindros en V a 60°. Este imponente motor de 1.250 cc. aporta como novedad a la historia de Harley un sistema de refrigeración por agua que no impide el nostálgico aleteado de los cilindros. Recordemos que su diseño es una vieja herencia de la VR-1000 de Superbikes, patrimonio que ha servido de base para que el departamento de motores de Harley Davidson, en colaboración con Porsche engineering, diseñasen el actual propulsor.

Otras características del nuevo Revolution señalan un incremento de cotas con una combinación final de diámetro por carrera de 105 x 72 mm. y culatas con doble árbol de levas y cuatro válvulas, así como un sistema de alimentación por inyección electrónica secuencial (ESPFI), embrague multidisco en baño de aceite y un cambio de cinco velocidades que emplea engranajes de corte helicoidal para reducir el ruido. El enorme radiador dispone de una pareja de ventiladores y la transmisión secundaria se confía a una correa dentada con elementos en fibra de carbono, mientras que el nuevo sistema de escape straight-shot muestra ahora una salida directa con doble silenciador slash-cut cromado que discurre por el costado derecho de la moto.

Harley declara para esta versión revisada del motor una potencia máxima de 125 CV a 8.250 r.p.m.y un par de 11,2 kgm a 7.250 revoluciones.

Si el motor Revolution abrió nuevas posibilidades a la marca de Milwaukee, otro tanto puede decirse de su ciclística ya que su bastidor inauguró una nueva era, tanto por sus formas como por su proceso de construcción. El chasis es una estructura perimetral realizada en grueso tubo de acero a la que se ha dado forma mediante un proceso de hidromoldeo, mientras que el basculante recurre al más ligero aluminio convenientemente pulido.

Novedades

En cuestión de suspensiones, Harley ha recurrido a elementos bien dimensionados en previsión del esfuerzo que han de soportar trabajando en una máquina de este calibre. Así, la edición de aniversario cuenta con una nueva horquilla invertida, en tanto que el tren trasero mantiene un par de amortiguadores con 60 mm. de recorrido de suspensión.

Las ruedas responden de manera inconfundible al concepto custom ya que emplean grandes llantas de aluminio fundido que ahora lucen un nuevo diseño de cinco radios dobles. La delantera es una inmensa rueda de 19 pulgadas de diámetro y la trasera no le va a la zaga pues se trata de una espectacular pieza de 18 pulgadas; ambas calzadas con neumáticos radiales de corte deportivo, en concreto unos Michelin Scorcher radiales en medidas 120/70-19” el delantero y un tremendo y brutal 240/40-18” trasero.

Finalmente, la frenada se pone en manos de un equipo a la altura de las circunstancias, un par de discos flotantes delanteros que en caso de necesidad aprisionan con firmeza sendas pinzas de cuatro pistones. La rueda trasera equipa un sólo disco de similares características. La novedad es que este modelo añada un sistema antibloqueo ABS.

No sería descabellado decir que uno de los grandes valores de la V-Rod es su estética, su formidable presencia, en definitiva su capacidad para atraer las miradas, algo que por otra parte ya consiguen otros modelos de la casa, aunque en esta ocasión la ruptura de la imagen tradicional es un mérito añadido al componente estético. Además en este particular caso hay diversos detalles que marcan la diferencia respecto al resto de versiones V-Rod, detalles exclusivos de esta 10th Anniversary Edition

High-Res-JPG---12_VRSCDX_ANSiempre detalles

Harley ha recurrido con profusión al aluminio con acabado anodizado para impactar con su imagen; de este modo, tanto el falso depósito bajo el que se esconde la caja del aire, como los guardabarros y la carcasa del radiador se recubren de tan ligero material. Los cromados también se reparten con acierto, manillar, relojes, faro, escapes, culatas, tapas de motor… todo brilla en esta americana.

Varios detalles a destacar, los exclusivos logos 10Th están dispuestos en las tapas del cárter con un acabado en color platino y en las culatas del recién revisado motor Revolution. Por otra parte Harley ha recolocado el manillar – Drag Style – más cerca del piloto, ha revisando también la posición original de los estribos y ha incorporado un sillín de nueva factura, sin olvidar una instrumentación rediseñada, al igual que el faro delantero.

El cuadro de instrumentos, insertado en el manillar sobre elevado, informa de la velocidad en un reloj central y del nivel de combustible y giro del motor en sendos apéndices laterales, además de kilómetros totales, parciales y los que podemos recorrer todavía en función del consumo de combustible.

Finalmente un nuevo piloto trasero cónico equipado con luces de tipo led se ha integrado en el guardabarros.

Recuerdos

Volver a subir a lomos de la V-Road nos trae recuerdos de hace mucho tiempo. En un primer momento nada parece haber cambiado, sin embargo poco a poco y tras rodar algunos kilómetros podemos comprobar como la esencia se acompaña de nuevas peculiaridades.

De entrada seguimos comprobando como el asiento es muy cómodo y bajito (apenas 650 mm.), ahora algo más mullido y confortable si cabe. El antiguo problema para llegar a las adelantas estriberas y al manillar se ha mejorado ya que ahora ambos elementos se acercan más al piloto y el control es mayor y la ergomía por tanto se ve claramente mejorada. Aún así, en parado la pierna derecha sigue rozando el colector de escape que llega a notarse excesivamente caliente. Por otra parte los 302 kilos declarados en orden de marcha son bastante manejables, gracias a su bajo centro de gravedad y un asiento igualmente pegado al asfalto.

Una vez en marcha, los 1.705 mm. de batalla se dejan sentir, así como unas geometrías puramente custom, con 34° de lanzamiento y 142 mm. de avance que hacen su manejo muy estable pero poco ágil. Sin embargo es sorprendente la facilidad con la que puede llegar a moverse la V-Road dentro de estas naturales limitaciones.

El motor es muy suave y no vibra en absoluto, empuja con fuerza en bajos y medios y posee muy buenas cualidad a altas revoluciones, solo que su cambio es excesivamente abierto con una primera larguísima que no es lo mejor para circular entre coches a baja velocidad. Y es que esta Harley ama los espacios libres, donde puede demostrar su aplomo y deja brillar en todo su esplendor a la mecánica Revolution.

Los frenos cumplen sobradamente, aunque el ABS en ocasiones actúa con excesivo celo, en tanto que las suspensiones son dignas de tal nombre, sin embargo, la nueva horquilla invertida muestra un primer tramo de recorrido sin demasida compresión lo que favorece la entrada en acción del ABS si la frenada no ha sido programada con antelación.

Por lo demás a partir de 130/140 km/h hay que agarrarse al manillar con fuerza, y por encima de eso la peculiar postura a sus mando facilita que el viento te arranque literalmente del sillín.

Por último el pasajero será feliz en un corto paseo aunque te llegara a odiar profundamente si el trayecto se alarga ya que el mínimo adoquín reservado para él no es una pieza de confort.

Así que ya lo sabes, si te apetece celebrar el cumpleaños de la V-Rod, el regalito te costará unos módcos 20.000 euros.

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Berton
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